jueves, 22 de febrero de 2018

Capitulo 11.

Y así, el beso fue subiendo de tono, estában en el sillón devorándose las bocas, como dos locos desesperados por el otro..

El acariciaba tu espalda por debajo de tu remera de arriba abajo, escondió su cara en tu cuello y dejó suaves besos allí.. Agarraste su rostro e hiciste que volvieran a unir sus labios, es que eran tan adictivos, ricos, suaves... 

Rodeaste su cintura con tus piernas, y así fueron subiendo al cuarto..

Te apoyó sobre la puerta, vos sacaste su remera y el hizo lo mismo con la tuya, te volvio a besar y así estuvieron unos cuantos minutos hasta que abrió la puerta y te tiró sobre la cama.

Pero te habias dado cuenta de algo... Esta no era su habitación ni la tuya.

- Esta no es mi habitación..- Dijiste.
- La mía tampoco..
- Entonces es... la ellos...- Dijiste mirándolo.
- Si.. Es linda. ¿Seguimos?.- Ibas a contestar pero no te dio tiempo ya que se había subido arriba tuyo y arrebató tus labios nuevamente.

Mientras quitaba tu corpiño te hacía cara de pícaro, le guiñaste un ojo y luego vos le sacaste su pantalón.. Quedaste impactada con su cuerpo semi desnudo, era tan... tan.. LINDO.

- ¿Te gusta lo que ves hermosa?.- Te dijo en el oído. Creíste morir.
- Me encanta.

Quedaron totalmente desnudos, Pedro recorria todo tu cuerpo con besos y estabas a punto de explotar, necesitaba que te haga suya ahora mismo. 

- Pau, ¿Estas segura?.- Dijo en tu oído, su respiración era agitada, al igual que la tuya.
- Si, hacelo, por favor.- Dijiste casi suplicándole, el rió.
- Disfrutemos.

Te besó con mucha pasión, hasta que lo sentiste dentro tuyo.. Largaste varios gemidos, auque quisiste aguantartelos por vergüenza, pero era tanto el placer que era inevitable no hacerlo.. Pedro suspiraba en tu oído y eso hacia que te vuelvas mas loca todavía. ¡Este hombre era impresionante! Cada movimiento que hacia dentro tuyo, cada caricia, cada beso.. Estabas que explotabas, nunca habías estado con un hombre que te hiciera tocar el cielo con las manos, que te haga sentir tanto placer.

Ambos cayeron exahustos en la cama y vos yacías sobre su pecho, escuchando su corazón, el cuál me daba mucha paz. 

Estabas algo nerviosa por lo que había ocurrido hace unos minutos atrás, ambos estaban en silencio y eso aumentaba tu nerviosismo y creiste que lo notó, por que rompió el silencio.

- No sé que fue lo que acaba de pasar, pero sólo se que me gustó, y muchísimo.- Dijo acariciando tu espalda desnuda.
- A mi también, en mi vida imaginé estar con alguien como vos.- Dijiste robándole un pequeño beso.
- ¿Con alguien como yo? ¿Como soy?.-Dijo divertido.
- Mmm, ¿Algo mujeriego quizás? Soy una mina más con la que tenes una buena noche de sexo, y yo no suelo estar con hombres así.
 - Puede ser... Pero de todas, no tengo dudas de que fuiste la mejor.- Dijo con una sonrisa.
- Que chamuyero, seguro que a esto se lo decís a todas..- Dijiste riendo.
- Te juro que no.- Dijo corriendo un mechón de pelo que estaba sobre tu cara y dejó un beso en tu mejilla.- De verdad.
- Bueno.
- Che, mira lo que tengo.- Dijo con una sonrisa y sacó una bolsita.
- ¿Que es eso?.- Preguntaste, y cuando leiste el nombre, lo quisiste matar.- ¡No! ¡Tira eso ya Pedro!.- Dijiste indignada. Esa bolsita contenía droga.
- Nos va a ayudar a prevenir el glaucon Pau.- Dijo riendo.
- ¡No! Estas loco, no voy a consumir eso así.
- ¿Estas queriendo decir que de otra manera si?

Se levantó de la cama y se fue corriendo, vos reiste y fuiste con él. Reiste aún mas cuando lo viste sacando leche, harina, huevos, etc. ¿Que iba a hacer?

- ¿Que vas a hacer?.- Preguntaste riendo.
- Unos brownies.
- ¿Y sabes hacerlos?.
- No, pero voy a poner videos en youtube.- Dijo y reiste otra vez.
- ¿Se puede saber a que viene todo esto?.
- ¿Acaso no dijiste que no tomarías las drogas así solo? Bueno, se lo voy a poner a los brownies.- Este chabon estaba mal.
- ¡Ay por dios Pedro!
- Dale veni, ayudame.- Te dijo suplicando. Suspiraste y lo ayudaste.

Terminaron y ambos lo probaron. Al tanto de unos minutos, ya estaban los dos algo... ¿Bobos? 

Corrían por toda la casa, tirándose almohadones y juguetes de Sofi. Asi estuvieron unas cuantas horas, hasta que regresaron a la habitación y volvieron a ser uno nuevamente.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Capitulo 53.

Paula . No parabas de llorar, algo en vos te decía que esto se te iba a ir de las manos, y así fue..  Te sentías morir. Necesitabas ...