lunes, 23 de abril de 2018

Capitulo 40.



Paula.




Pasaron los días, vos y pedro estaban bien, él estaba un poco celoso y te lo hacía saber, por eso decidiste estar más tiempo con él y demostrarle lo mucho que lo amabas y que solamente eras suya.


Estabas terminando de preparar a sofi para llevarla al jardín, y recordaste que debían ir al súpermercado.
- Amor, llevamos a Sofi y vamos al súper?.- Le dijiste a Pedro.
- Dale.- Te dijo y se acercó para besarte y agarrar a Sofi para llevarla al auto.


Cuando dejaron a Sofi en el jardín, se dirigieron al supermercado. Cuando estaban por bajar, a Pedro lo llamaron del trabajo, así que te dijo que vayas yendo y que te alcanzaba, eso mismo hiciste.


Estabas mirando que llevar, hasta que sentiste una respiración sobre tu cuello, así que te diste vuelta pensando que era Pedro, pero no.. Era Germán.
- Germán.. ¿qué haces acá?.- Preguntaste y si, ya te estabas asustando, Pedro no sabía nada pero últimamente Germán estaba en todos lados donde vos estabas, pensabas que te estaba persiguiendo, pero querías confírmalo antes de preocupar y hacer enojar a Pedro.
- Nada, te vi y me pareció necesario saludarte.- Te dijo él mientras posaba muy cómodamente sus manos en tu cintura, en el acto vos se las sacaste, ya te estaba haciendo enojar.
- Mira Germán, todo bien, pero de verdad que quiero que no te me acerques más, si, te fuiste ese día, pero me hiciste un favor, gracias a eso me di cuenta lo mucho que amo a Pedro, ya pasaron dos años y creo que es momento que te vayas buscando a otra persona o al menos que me dejes tranquila a mi.- Le dijiste ya con un tono serio.
En ese momento, te llamo Pedro para preguntarte en qué sector del supermercado estabas, cuando te diste vuelta, Germán había desaparecido, estabas cansada de estas situaciones que ya se habían repetido varias veces en la semana.
Cuando Pedro te vio sonrió y se acercó.
- ¿Todo bien mi vida?.- Preguntaste  mientras el te abrazaba.
- Si, necesitaban saber unas fechas, así que espero que por hoy no me molesten más, días libres son días libres.- Te dijo separándose y vos acariciaste su mejilla.
- Tranqui, cuando lleguemos a casa quiero contarte algo si?.- Dijiste.
- Mm.. ¿Algo como que?.- Te preguntó.
- Cuando lleguemos a casa te dije.-Dijiste y besaste su cuello.- Te amo mucho.
- Yo te amo más.- Dijo besandote con efusividad.
- Mi vida estamos en el mercado bajale a la intensidad.- Dijiste riendo en el medio del beso.
- No quiero y no puedo, te pones ese pañuelo en la cabeza y te juro que me dan ganas de estar horas y horas chapandote.- Te dijo y vos mordiste tu labio, morias de amor.
- Que tierno, pero ya te dije que estamos en el mercado, hay gente y cámaras.- Volviste a reír.
- ¿Y? Mejor, así me envidian.- Te dijo besando tu cuello.
- ¿Y que se supone que te van a envidiar?.
- El bombón que me estoy comiendo.- Te dijo y largaste una carcajada.
- ¡Sos un tarado! Dale, vamos.- Dijiste tratando de separarte de él, ya que se aferraba de tu cintura cada vez más fuerte.- Dale Pedro, me vas a hacer enojar.- Dijiste y largo un suspiro para luego soltarte.- En casa me haces todo lo que quieras.
- ¿Todo lo que yo quiera?.- Te dijo con una sonrisa de picaro y asentiste.- Okey, vos lo dijiste.- Dijo y siguieron haciendo las compras.



Luego de eso, se dirigieron a casa, tenias miedo de su reacción cuando le cuentes lo de Germán, pero más miedo te daba lo que estaba sucediendo con él.

lunes, 16 de abril de 2018

Capitulo 39.



Pedro




Te despertaste con la mejor de las sonrisas, recordando un poco lo que había sucedido horas atrás, con tu amor. Escuchaste el timbre sonar, e ibas a ir a atender, pero te diste cuenta que estabas solo en la cama, por ende Paula ya se había levantado e iría a atender ella, pensaste. Te cambiaste y fuiste al baño a higienizarte, para luego bajar y encontrarte con una imagen desagradable.

Germán besando a Paula. Tu sangre hervía y la furia se apoderó de vos, le diste unas cuantas piñas, no te ibas a quedar con las ganas, y si fuera por vos, pasarias el resto del día dándole su merecido, pero Paula te pedía a gritos que te tranquilices, ¿Como podía pedirte eso después de lo que habías visto? No dijiste nada y solo fuiste a encerrarte en el baño, mojaste tu cara varias veces e intentar calmarte, pero te era imposible, las imagenes se te venían a la cabeza y la furia volvía a vos. Pasaron unos cinco minutos en los que lograste volver a tierra, suspiraste y saliste del baño, y cuando lo hiciste, la viste a Paula hablando de lo más bien con él.. Tu sangre volvió a hervir, pero no hiciste nada, solo te encerraste en tu cuarto, en el que usabas cuando Paula y vos no eran nada, solo tutores de Sofi. En un punto te enojó verla con él, se sopone que apenas te fuiste ella lo tendría que haber echado, no dándole charla ni menos ayudandolo a que se limpie la herida.. ¿No?



Caminabas sobre tu propio eje, intentantando volver a encontrar la calma, hasta que escuchaste la puerta de entrada cerrarse, eso significaba que se fue, después de unos ¿10 minutos? Te parecía muchísimo tiempo. Escuchaste sus pasos, seguramente se dirigía al cuarto que ambos compartían, pero te equivocaste, viste que la puerta se habría y Paula hizo acto de presencia.

- Mi amor..- Dijo abrazandote, pero vos no respondiste a su abrazo.- ¿Estas bien?.- Acarició tu mejilla.
- Si Paula. ¿Me ves mal?.- Dijiste vos, tratando de sonar normal.
- Cuando me decís Paula y te encerras en este cuarto es porque lo estás.- Dijo abrazandote mas fuerte. Y tenia razón, cuando te enojabas, hacías eso.- Amor.. Ya está, ya pasó, no entiendo porque me tratas así, si yo no tengo la culpa de lo que pasó.- Te dijo, y tenía razón, ella no tenia la culpa, pero no te había gustado verla hablar con él, sea cuál sea el tema, te había molestado.
- ¿Que tanto hablaron? Digo, ¿Estaba entretenida la charla? Se supone que lo tenías que haber echado apenas me fui Paula, no dándole charla y limpiándole la sangre!.- Dijiste gritándole.
- Primero no me grites, que no esté Sofia no significa que lo puedas hacer, segundo, me confesó que seguía enamorado de mi, pero le dije que soy feliz con vos y solo con vos, y tercero... Me calentas mucho cuando te saltan los celos.- Te dijo agarrando tu remera y atrayendote a ella bruscamente, metiendo sus manos por debajo de tu remera.- ¿Ya te lo había dicho?.- Dijo y vos negaste con tu cabeza, aún estabas serio.- Bueno.. ahora lo sabes, me calentas muchísimo y más cuando estas así de serio.- Te dijo y se acercó a tu oído.- Me excitas Pedro, me dan ganas de atarte a la cama y hacerte de todo.- Y mordió tu oreja. Ibas a explotar, tu respiración ya no era normal y estabas a punto de dejar tu enojo atrás para dejar que haga lo que quiera con vos, pero el timbre sonó y puteaste en mil idiomas por dentro, a lo que Paula, lo hizo por fuera, puteó, largo un suspiro y fue a atender. Reiste.


Vos por tu parte te quedaste allí, pero te acercaste a las escaleras para ver quien era el inoportuno, no vaya a ser que sea Germán otra vez y tengas que preparar tus puños y pensar que parte de su cuerpo golpear, pero no fue así, eran Victoria y Ainara que traían a Sofi dormida en el cochecito. Agradeciste que esté dormida, ya que si fuera lo contrario, te iba a dejar con la pava hervida toda la mañana.



Volviste al cuarto y allí la esperaste, luego de unos cinco minutos, volvió y se paró frente a vos.

- ¿En que estábamos?.- Dijo tirándote a la cama y subiéndose arriba tuyo.
- En que tendrías que haber echado a ese idiota apenas me fui.- Dijiste y ella sacó su remera, dejando sus pechos al descubierto, tu respiración se detuvo.
- Mm... tenes razón, lo tendría que haber echado, fui una tonta.- Dijo hablando muy sensualmente y acercando su rostro al tuyo.- ¿Me perdonas?.- Dijo y negaste. Ella sonrió y sacó su short, aún quedaba su tangatangatangatanga.- ¿Me perdonas?.- Dijo y negaste nuevamente. Cuando viste que estaba por sacar su ultima prenda, la agarraste de las manos e hiciste que dieran vuelta, quedando vos sobre ella. Rió victoriosa y vos solo sonreiste.
- Te dije que me calentabas más todo serio. - Te dijo y vos te pusiste serio otra vez. - Ahí me gusta más.


Y ahí estaban, entregándose el uno al otro, siendo uno nuevamente, sacando el lado bueno de los problemas.






viernes, 13 de abril de 2018

Capitulo 38.




Paula.



- Pedirte que seas mi esposa..



¿Habías escuchado bien? O mejor dicho, ¿Esto estaba pasando de verdad? ¿Pedro te estaba proponiendo matrimonio? Te quedaste con la boca abierta, sin reacción.. Tus ojos se humedecieron.
- ¿Que? ¿Dijiste lo que creo que dijiste?.- Preguntaste con una sonrisa.
- Si.. Te amo tanto y pasamos por un montón de cosas que me hicieron dar cuenta que quiero y te necesito para siempre, para toda la vida.. cada día me enamoro más de nuestra familia y de vos, quiero pasar toda mi vida amandote y haciendote feliz porque es lo que te mereces, quiero que seas mi compañera de vida... Por eso quiero preguntarte.- Te dijo mientas sacaba de sus bolsillos una cajita y se arrodillaba frente a vos.- Mi vida.. ¿Queres casarte conmigo?.- Dijo mostrándote los anillos, y sin aviso, tus lágrimas comenzaron a salir. 
Solo atinaste a abrazarlo y besarlo con mucha efusividad. ¡No lo podías creer! Amabas tanto a tu hombre, ese que te cambió la vida y el punto de vista que tenías del amor. 
- Obvio que si amor! - Dijiste besándolo.- Te amo mucho, no me lo esperaba..- Dijiste y él secó tus lágrimas.
-Te amo mucho Pau, y de verdad quiero que esto sea para siempre.- Dijo besándote, con un tierno beso, que hizo que desembocara en su acto de amor más puro, en su demostración de lo mucho que se amaban y dándole el broche de oro a su noche.





Estabas sobre su pecho, y muy feliz, los dos en silencio, con la luz de la luna que los iluminaba y le daba ese toque especial. 

- Estoy muy feliz.
- Yo también, feliz de tenerte en mi vida.- Te dijo y sonreiste como una estúpida, te tenia a sus pies.



Al otro día, te despertaste y viste a tu lado a tu futuro marido (y que lindo sonaba) durmiendo plácidamente. Pensaste en hacerle un desayuno, así que te cambiaste y te dirigiste hacia la cocina. En eso escuchaste el timbre sonar, ¿Quien será a esta hora? Eran apenas las 8am, tus amigas no conocían la mañana por ende ellas no eran, al menos que Sofi haya roto sus estructuras, pero de igual manera ibas pensando quien podría ser a esta hora ya que te parecía un poco raro...


¿Germán? ¿Que hacía acá? Si bien desde aquel episodio en navidad, no volvieron a hablar, pero de vez en cuando se encontraban en algunos lugares, se saludaban amablemente pero nada más que eso. Hace unos meses inscribió a su hija en tu escuela de modelaje, por ende lo veías un poco más seguido ya que llevaba y buscaba a su hija en tu estudio. Notabas algo raro en él, siempre te miraba y nunca pudiste descifrar con que intención lo hacia y eso en cierto punto te incomodaba un poco..

- Hola.. ¿Que haces acá?.- Preguntaste y el te miro de arriba abajo. Estúpida que eras, tenías un short y una remera corta, como ibas a atender así? Tapaste con tus brazos la parte de tu panza que estaba descubierta.
- Hola Pau, quería hablar con vos. - Te dijo y entró a tu casa como si nada. Cerraste la puerta y cuando te diste vuelta lo tenías en frente tuyo, a pocos centímetros de tu boca y cuando te diste cuenta, el estaba besandote ¿Que mierda le pasaba? Claro que te lo sacaste de encima, pero para ese entonces ya era tarde, Pedro estaba parado frente a ustedes..

- ¿Que haces besando a mi mujer imbécil? - Dijo Pedro agarrándolo del cuello y pegándole una piña en la cara.
- Espera amor tranquilizate.- Dijiste tratando de que lo suelte, pero era imposible.
- ¡No me tranquilizo una mierda Paula!.- Te dijo y volvió a pegarle, Germán estaba tirado en el piso con la nariz sangrando.- ¿Me vas a responder porque la besaste pedazo de forro? Contestame! Tanto que te haces el macho, dale.- Dijo y vos lo agarraste del brazo para que no vuelva a pegarle.
- Ya está Pedro, dejalo.- Dijiste y él te miró para luego suspirar e irse de allí.

Miraste al piso y ahí se encontraba Germán tirado junto a un charquito de sangre que salia de su nariz. Fuiste a la cocina y buscaste servilletas para que se limpie, volviste y lo ayudaste a levantarse, notaste que sus ojos estaban llenos de lágrimas.

- Perdón Pau..- Te dijo y vos solo asentiste.- No se que me pasó.
- Esta bien.. Ahora te voy a pedir por favor que te vayas, no quiero más problemas.- Dijiste sería.
- Me arrepiento mucho de esa noche de navidad que te deje sola y me fui, sabía que no habías superado a Pedro y que por eso te dejé, pero fui un tonto porque tendría que haberte ayudado un poco más para que lograras olvidarlo, ya que te había echo tanto mal yéndose..- ¿Acaso te estaba hablando en serio? Todo lo que te decía era sumamente tonto. Pero de igual manera, gracias a que te fuiste pude darme cuenta de lo que realmente quería y era a Pedro, pensaste.- Te necesito Paula, te extraño tanto...- Dijo acariciando tu mejilla, vos le sacaste la mano.
- No Germán, basta, yo estoy muy bien con Pedro y soy feliz con él.. Por favor, andate.- Dijiste abriendo la puerta.
- Esta bien, chau Paula.- Te dijo y cuando ibas a cerrar la puerta, viste que se dio vuelta y dejó un beso en tus labios. Cerraste la puerta en su cara y te deslizaste sobre ella. ¿Que acaba de pasar? Y confirmaste el porqué te miraba como te miraba cada vez que se cruzaban, Germán seguía enganchado con vos, y como querías que eso no fuera así, porque conociéndolo, iba a insistir con vos y eso traería grandes problemas en tu pareja.. 



lunes, 9 de abril de 2018

Capitulo 37.




Pedro.



Dos años habían pasado de aquel reencuentro con tu amor, donde habían vuelto a ser esa familia, tu familia. Las cosas mejoraron bastante, ese viaje les había servido para que se den cuenta de cuanto se aman y de que este amor es verdadero y para siempre.


Estabas pensando en que era momento de dar un paso mas en la relación, estabas pensando en comprometerte con Pau..


Pensabas pensabas y no encontrabas una forma de sorprenderla, así que optaste por ir a cenar y decirle, algo sencillo ya que ella no se imaginaba ni loca que le ibas a dar un anillo de compromiso.


Al rato Paula te llamo y te dijo que estaba volviendo del jardín, Sofi tenía 3 años y ya había arrancado, estabas emocionado por esa chiquita, que ya estaba creciendo. 

Mientras esperabas, llamaste a Victoria y Ainara, que por cierto, habían iniciado tramites de adopción, les pediste que cuiden a sofi esta noche, les diste un adelanto y casi que que te rompen el tímpano del grito que pegaron.


Fuiste a comprar, tenias  pensado como ibas a decorar el jardín, iba a ser algo sencillo pero hermoso.
- Amor, llegue!.- Te gritó paula al abrir la puerta, fuiste hacia ella y le diste un beso de bienvenida.
- Hola mi amor, te extrañe.- Dijiste vos sonriente mientras ella te abrazaba.
- Yo también gordo. No sabes! Sofi no lloro hoy.- Te dijo y si, todos los días Sofi lloraba al llegar al jardín, era chiquita y no se acostumbraba.
- Ya se va a acostumbrar. Escúchame, Sofi hoy se va con Aini y Vicky, a la noche cena en el jardín, te pones más hermosa de lo ya que sos. ¿si?.- dijiste abrazándola y ella respondió con un beso y una sonrisa, esa que tanto amabas.
- Mm.. Bueno dale.- Te dijo algo confundida.






paula.



Pedro se había ido a llevar a sofi a lo de Vicky y Aini, te prohibió que bajes así que le hiciste caso. Estabas en tu cuarto, con una pollera, blusa, y bucaneras (las amabas) esperando a que tu hombre llegue.


Media hora después llegó, no entendías el porqué de su tardanza pero bueno, la aceptaste sin enojos solo porque estabas muy enamorada, te agarro la mano y te llevo hacia el jardín.

 Cuando abrió la puerta, había una mesita, con luces en la pared y todas velas en el pasto y mesa, moriste de amor, tanto que lo abrazaste y lo besaste fuerte, muy fuerte.
- Te amo te amo te amo te amo te amo te amo.- repetías sin parar mientras lo besabas.
- Yo también mi amor, mucho.- te respondió con una sonrisa.
- Es hermoso todo.. ¿Quien decoró? ¿Aini y Vicky?.
- No! Lo hice todo yo...
- Me muero, sos lo más, pensaste en todo.- Dijiste recorriendo el patio.
- Si.. 
- ¿Que estas tramando Pedro Alfonso?.- Dijiste en forma de burla.
- Pedirte que seas mi esposa...





......... iujuuu

sábado, 7 de abril de 2018

Capitulo 36.



Paula.



- Gracias por venir..- Dijiste y el te miró.- Si ya sé, un desastre todo..
- Capaz fuimos demasiado rápido.. Está claro que no sabes lo que sentís por él Paula. Si mi ex mujer y yo hubiéramos discutido así, seguiríamos casados.- Te dijo Germán, un poco serio para tu gusto. 
- Sabes que.. Antes de que no les pasara nada a Guille y Hernan, vos para mi eras el hombre ideal, me pasaba todo el día pensando en vos y nisiquiera sabia tu nombre..- Él solo suspiró y dejo un beso en tu frente.
- Te voy a extrañar.- Te dijo y se dirigió hacía la puerta, te miró por última vez y se fue.


Estabas en la habitación de Sofi leyéndole un cuento, hasta que en un momento casi te caes redonda al piso con lo que escuchaste.

- Mamá.- Te dijo Sofi.
- No, Paula, yo soy Paula.- Dijiste, pero no hubo caso, ella repetía mamá. Estabas en shock, anonadada..- Si princesa, yo soy mamá.- Y la abrazaste, tus lágrimas no tardaron en salir...


*


El vuelo de Pedro salía en menos de media hora y vos estabas en tu casa con la asistente social, ¿Que si irías a buscarlo? Ni loca!

- La verdad es que algunas veces es mejor que una persona lo haga todo, solo, sin discusiones, ni nada.. Se que no es lo ideal pero...- Y algo no te dejo seguir hablando. Tus ojos se clavaron en aquella foto de ustedes tres, cuando Sofi cumplió un año, se los veía tan felices.. Te diste cuenta que esa era tu verdadera felicidad y te la estabas arruinando. 
- ¿Algún problema?
- Ah si, que soy idiota.- Dijiste agarrando a Sofi.- Tenemos que posponer esto, tenemos que ir al aeropuerto.
- ¿Que? ¿Como?

Y no se dijo más. Si, ibas a buscar a Pedro. 

En el camino ibas llamándolo, pero no contestaba. Lamentaste que Majo haya escuchado su buzón de voz, "Hola soy Pedro, dejame una guarrada" decía. Reiste por dentro, era un estúpido. 

- Me hubiese gustado que me espere en casa.
- Es nuestra ultima reunión y el mes que viene lo tengo libre, sea como sea acabamos hoy.
- Okey..
- Si queres llegar rápido, tendrías que adelantar a los coches.
- Pero me está observando..
- Lo que observo es que no va a llegar, pisa el acelerador Paula!.- Te dijo y eso hiciste.

Llegaron al aeropuerto y fuiste corriendo a sacar dos pasajes, él mas barato y adónde sea, ya que solo querías entrar a la sala de espera.

- Hola, dos pasajes a Corrientes.
- Tres pasajes.- Dijo Majo y la miraste.- ¿Que? No voy a quedarme en el auto.

Pasaron por la revisión, te sacaste tus zapatos y todo lo que te pidió. cuando ibas a pasar, el policía te pidió que le saques las zapatillas a Sofi, ¿Era joda?  Majo te sacó a Sofi de tus brazos y te empujó a que vayas a buscar a Pedro. 



Corrias mientras mirabas para todos lados, parecías una loca, pero tenías que encontrar a tu hombre.




Tu corazón dejó latir al leer que el vuelo a España ya había salido.. Lo habías perdido.



Majo en todo el camino de vuelta no dejó de llorar, bastante irritada llegaste a casa.

- Es que saliste corriendo, creí que al haberme quedado con Sofi llegarías a tiempo..- Dijo entre hippeos.
- Lo hiciste bien, en serio, no te preocupes por mi, voy a estar bien, de verdad.. Además tengo a Sofi, y a lo mejor tenía que ser así ¿no?.- Dijiste tratando de ser un poco convincente.
- Vas a ser tan infeliz.- Dijo sonando su nariz.- No, no voy a volver a llorar.
- Voy a llevar a Sofi adentro.- Dijiste y bajaste del auto.
- Vas a ser una gran madre y voy a decir que estás apta.
- Gracias.
- Perdón por haber llorado todo el camino..
- No tranquila ya estoy acostumbrada. Chau.

Entraste a tu casa y dejaste a Sofi en su corralito. Dejaste tu bolso en el sillón, cuando viste que alguien se te acercaba.

- Ay no puede ser Pedro, que susto!
- No quise asustarte.. Tenía mi llave y pensé que estabas en casa de Germán.- Dijo parándose frente a vos.
- Pedro..
- Por favor no digas nada, solo escúchame..- Asentiste y él suspiró.- Al fin entendí porque nan y bicho nos eligieron, y no es porque nos conocían bien, es porque vos y yo, con Sofi, de algún modo, somos una familia, como ellos y por eso nos eligieron. Cuando no estoy las extraño, me hace falta nuestra familia, y sé que es al revés, primero conoces alguien, te enamoras y después tienen un bebé, pero no importa, no importa como haya pasado, Paula me enamoré de vos, me enamore de nuestra familia.- Tus ojos se humedecieron.
- Pedro, fui al aeropuerto..
- ¿Tenias pensado hacer un viaje del cual no estaba enterado?
- No.- dijiste sonriendo.
- ¿Escuchaste bien cuando dije te amo? Porque podría decírtelo otra vez.- Te dijo tomando tu rostro y acercándose a el.
- Decimelo.
- Te amo.

Y ambos se unieron en un hermoso beso..








AaaAAaaA llegó el capitulo q más quería q llegara.

viernes, 6 de abril de 2018

Capitulo 35.



(Sigue contando Pedro)



Navidad. La "noche buena" para vos no tuvo nada de bueno. la pasaste totalmente solo, tu familia vivía en Mendoza, Paula y Sofi lo pasaban con Germán y su familia, que de solo pensarlo querías romper algo, y Pablo con su familia también, te había invitado a que vayas con él pero te ibas a sentir sapo de otro poso, así que te quedaste en su casa y lo único que hiciste fue dormir.

*

Llegaste a lo que era o es tu casa, a la cena que te había invitado Paula.

- Hola Pau, feliz navidad.- Dijiste dejando un beso en su mejilla.
- Gracias, igualmente.- Sonrió.
- Em.. Traje un vino.
- Ah bien.- Dijo agarrándolo.
- ¿Y Sofi?
- Está por allá.- Dijo señalando el living.
- Gracias.

Entraste y todos te saludaron muy alegres. 


Estabas hablando con algunos de tus vecinos hasta que sentiste una mano en tu espalda, te diste vuelta y lo viste a Germán. 

- Pedro..
- Hola como estas doc.- Dijiste sonriendo falsamente.
- Exelente, un gusto que vinieras.
- Muchas gracias, aunque en realidad esta es mi casa, así que me alegra que vinieras.- Dijiste y el solo sonrió. 
- Escucharme.. Sé que esto es algo raro..
- No, esto no es algo raro.
- Solo un poco.- Dijo Carlos, uno de tus vecinos.
- Todos somos parte de esto sobre todo vos.- Dijo Germán, asentiste y se produjo un silencio.
- La cena de hoy es de despedida.- Dijo Carlos.
- ¿Perdón? ¿De que me estoy perdiendo?.- Dijiste y como nadie te respondía fuiste a buscar a Paula, estabas confundido y necesitabas explicaciones.
- ¿Vas a vender la casa? Cuando me lo ibas a contar Paula!
- Después de ver a la asistente social, la casa es es enorme Pedro, el mantenimiento sale una fortuna y lo sabes.
- Yo pago mi parte. 
- Y valoro que lo hagas, pero no alcanza..
- Pero tenías que consultarmelo Paula!.- Dijiste indignado.
- Ah igual que vos conmigo para mudarte a España.
- No vas a vender la casa.
- La voy a vender.
- Pero ellos vivieron acá..
- Lo que querían era que vos y yo la criaramos juntos, pero saliste huyendo al saber tu obligación.
- Y vos no perdiste el tiempo en conseguir a alguien que cargara a Sofi, ¿No?.- Dijiste y ambos ya no hablaban, sino que gritaban.
- No quieras intentar hacerme sentir mal porque vos fuiste el que te alejaste.
- Desde el principio quisiste hacer todo vos sola, pero jamas lo habrías logrado sin mi, por eso a los diez segundo de que me fui buscaste un buen Pedro de reemplazo.
- Él no es un Pedro de reemplazo.- Gritó.- ¿Y sabes que? El no es igual que vos, Germán no tiene nada igual a vos, el no saldría huyendo.
- No huí.- Dijiste exasperado.- Mi mejor amigo murió y de repente tenía una casa y una bebé, lamentos y..
- ¿Y que?
- Estaba asustado.
- ¿Vos crees que yo no estaba asustada?
- Pero fue más fácil para vos Paula! Vos querías la vida que ellos tenían.
- Pero no en la manera que llegó y menos al lado de un hombre que no me amara también..
- Pero si lo tenías..- Dijiste y un silencio invadió la cocina.- Paula.. Yo te amo. - Y notaste sus ojos llenos de lágrimas y se dio vuelta para seguir con lo que estaba haciendo.
- Tenías razón, estábamos fingiendo ser como ellos, porque nos necesitábamos para superar esto y ahora terminó y no tenemos que seguir fingiendo Pedro, no quiero seguir peleando con vos. 
- Voy a volver a España.- Dijiste. Y si, ibas a volver.- Ya tenes todo resuelto acá sin mi.- Y no hiciste nada más que salir de allí. Entraste al living y todos te miraron, habrían escuchado todo ya que los dos gritaban, pero no te importaba lo que pensaran. Alzaste a Sofi y la llenaste de besos, la abrazaste unos segundos y la dejaste seguir jugando.- Feliz navidad a todos, un gusto volver a verlos. Si van a España espero que me busquen.- Dijiste y fuiste de allí. 

Tenías que avisar que volverías a España, ibas a irte cuanto antes.




jueves, 5 de abril de 2018

Capitulo 34.


Pedro.



Tan solo horas te separaban de ellas. Estabas ansioso por llegar y verlas, pero sabias que no todo iba a ser igual. En todo el viaje te la pasaste pensando en lo que te había dicho Federico, Paula quizás esté con alguien y de solo pensarlo tu cara hervia de furia, y más sabiendo quien podría ser el que este "ocupando" tu lugar. También la parte del perdón, sabias que le iba a costar perdonarte pero ibas a hacer lo posible para que lo haga. Ibas a respetar sus tiempos, por más largos que sean, querías estar con ella. Pero la parte de que podría estar con otro hombre te volvía loco, no dejabas de pensar en eso y el temor de que llegues y veas que es real. Si bien en todo este tiempo hablaron pero solo por Sofi, ningún tema más que no sea de ella, así que no sabias cual era su realidad. 

Agradeciste quedarte dormido porque de lo contrario tu cabeza iba a estallar.



Unas dos horas después sentiste una voz que te decía que ya aterrizaron, refregaste tus ojos, agarraste tus bolsos y bajaste del avión.

Visualiste a Pablo, tu jefe, quien se ofreció a ir a buscarte para que en el camino le cuentes como te había ido.

- Pepe!.- Te dijo él.
- Pablo, tanto tiempo.- Dijiste y ambos se abrazaron.
- ¿Todo bien? ¿Como fue?.- Preguntó y se dirigieron al auto.
- Bien, una buena experiencia.
- ¿Si? ¿Hice bien en elegirte?
- Si.. No sé.
- ¿Que es ese no sé?.- Te dijo y subieron al auto.
- Si no me elegías ahora estaría felizmente con mi chica y mi ahijada, no me estaría odiando, y más cosas que no quiero recordar porque me pondría a llorar, pero a pesar de eso la pase bien y aprendí mucho, una buena experiencia como ya dije.
- Las mujeres van y vienen Pedro, ofertas de trabajo así de importantes no.
- Está bien, no quiero profundizar ese tema.- Dijiste y cambiaste de tema. Sabias que no iba a entenderte porque el era igual o peor de pirata que vos. Le contaste todo sobre el viaje y al cabo de media hora llegaron. Ibas a quedarte en su casa solo por esta noche, no querías incomodar a Pau.

Abriste su chat para decirle que pasarias a buscar a Sofi en media hora, cuando saliste de el viste que había cambiado su foto de perfil.. Ella tan hermosa, con esa sonrisa que achinaban sus ojos y te volvía loco, pero en compañía de alguien, que básicamente arruinaba la foto.. Germán. ¿Porque la abrazaba?  ¿Habría vuelto con él? ¿Tan reemplazable sos Pedro? Preguntas y más preguntas rondaban por tu cabeza. 

Le pediste a Pablo que te prestase su auto así ibas a buscar a Sofi a su estudio. 

En el auto ibas pensando en evitar preguntar todas esas cosas, no querías embarrarla más, solo pasarias desapercibido en el tema y harías como que no te afectaba en absoluto aunque era todo lo contrario.

- Hey Sofi! Mira quien vino!.- Escuchaste a la recepcionista decir apenas abriste la puerta.
- Pero mira lo grande que estas preciosa.- Dijiste alzándola.
- Está enorme.- Dijo Paula haciendo acto de presencia.
- A ver si ya sabes decir Pedro. Pe-dro.- Dijiste haciendo que repita.
- Espero que tengas suerte.
- ¿Ya dice Paula?
- No, sabes lo que es que aprenda a decir vaca, jirafa, mono etc antes que Paula?.- Te dijo indignada. Reiste.- Acá tenes sus cosas. Que la pasen bien.
- Gracias.- Dijiste agarrando la mochila de Sofi y dirigiéndote a la puerta con ella.
- Pedro!.- Gritó y te diste vuelta.- No sé si tenes planes o no, pero, Germán y yo por la noche de navidad vamos a hacer una cena con algunos vecinos y estos no paran de preguntar por vos.. Y por eso te quería invitar.
- Si, porque no?.- Sonrió.- ¿Cocinas vos?
- Si..
- Okey, me llevo una vianda entonces..- Y reiste, pero a ella no le causo nada de gracia.- Mentira.. Era un chiste.- Sonreiste otra vez.- Nos vemos.
- Chau.

Saliste de allí y con Sofi fueron a dar un paseo, la habías extrañado tanto, tanto..








martes, 3 de abril de 2018

Capitulo 33.



Paula.



Tus días desde la partida de Pedro eran horribles, estabas triste, lo extrañabas todo el tiempo. Tus amigas estuvieron al pie del cañon, todos los días venían a visitarte y trataban de levantarte el animo ya que vos eras un trapo de piso. Recordaste cuando se lo contaste, estuvieron unas dos horas puteando a Pedro, es más, querían adelantar el viaje que tenian a Nueva York y cambiar de destino a España para encararlo y darle unas cuantas palizas. Reiste. Eran tu mayor pilar. Pero volviste a la realidad, te encontrabas tirada en el sillón llorando. Odiabas estos bajones repentinos, porque eran por ese hombre que te dejó, otro de tantos..

Recordaste esa noche en la que te lo encontraste en la habitación de Sofi, abrazado a ella, y tu llanto aumentó.

*flashback*

De tanto llorar te quedaste dormida, al tanto de unas cuatro horas te despertaste con la tonta ilusión de que todo fuese mentira, que lo habías soñado.. Pero no, y lo acabas de confirmar, camino al baño la puerta de su cuarto estaba semi abierta y lo viste armando sus bolsos. Tus lágrimas no tardaron en salir y fuiste corriendo a encerrarte en el baño. Lavaste varias veces tu cara para parecer normal, pero tus ojos hinchados te delataban. Te quedaste unos minutos para tratar de recomponerte hasta que decidiste salir y confrontarlo. Pasaste por el cuarto de Sofi para verificar si seguía dormida, pero te encontraste con una imagen que hizo que tus piernas se aflojaran, estabas por morir, Pedro y ella abrazados, él con los ojos cerrados y llorando, así hasta que empezó a hablarle.


- Perdón mi amor, perdón. No quiero irme, no quiero dejarte.. Pero te juro que el tiempo va a pasar rápido y voy a estar acá otra vez. No puedo creer que se me este dando una oportunidad tan grande como esta. Te voy a traer muchos peluches y cosas que vea que te irán a gustar, y a Pau también.- Sonreiste entre lagrimas.- Ustedes se convirtieron en lo mas lindo e importante que tengo, ojalá que después de esto tu madrina me siga queriendo.. Aunque creo que ya me puso en su lista negra.- rió apenado.- Te amo bebita, sé que no entendes nada pero necesitaba decirlo.


Corriste a tu habitación y cerraste la puerta con llave, no irias a salir hasta que él se haya ido, no lo querías ver, porque de lo contrario te tirarias encima de él para pedirle que no se vaya y era lo que menos querías.


*fin del flashback*

Siete meses pasaron de aquel día y vos lo recordabas como que si fuese ayer. Día a día trataste de superarlo y soltarlo.. 



Estabas en tu mundo, preparando algunas cosas para el desfile que se llevaría a cabo en unos días, estabas feliz y nerviosa, siempre quisiste dirigir un desfile y en poco se cumpliría.

Escuchaste a Sofi llorar, eso significaba que ya se había despertado.

- Ya voy Sofi, ya voy mi amor.- Y cuando te dispusiste a buscarla la viste llegar de la mano de Germán. Moriste de amor.
- Justo salia del baño y como estabas ocupada la traje.- Dijo y le sonrieste. Sentaste a Sofi en su sillita y le empezaste a dar de comer.- Me encantaría quedarme con ustedes pero tengo pacientes en quince minutos.- Te dijo y luego agarro tu cara para dejar un dulce beso en tus labios.- Chau Sofi hermosa, nos vemos después Pau.

Pasaron unas horas, y como Germán termino temprano de trabajar decidieron ir a la plaza para pasar el rato. 

Los tres no paraban de reír, es que la estaban pasando tan bien, y ver a Sofi feliz y contenta te llenaba el corazón de amor. 

Ojalá todos tus días fueran así siempre, y para siempre.



domingo, 1 de abril de 2018

Capitulo 32.




Cuenta Pedro.


Te odiabas por haberle ocultado esto tan importante para vos, quizás habrían encontrado una solución, pero eras tan terco que dejaste todo como estaba. Tu cabeza no paraba de maquinar y eso te estaba haciendo mierda, la culpa que sentías eran inmensas, pero ya no podías hacer nada.. Estabas rumbo a cumplir lo que la vida te había propuesto, esperabas sentirte bien con lo que ibas a hacer y dejar de lado ese sentimiento de culpa que venías cargando, y que después de todo lo que habían pasado, poder decir que valió la pena.

-

Hoy se cumplían siete meses desde tu llegada a España, estabas cumpliendo una gran meta en tu vida, que te hayan elegido a vos para irte a otro continente y trabajar de lo que tanto amabas era muy loco.. Ni en tus mejores sueños lo imaginaste. Pero claro que todo tiene sus contras, de vez en cuando te venia ese sentimiento de culpa que no dejaba que disfrutes al cien, sabiendo que dejaste destruida a una mujer que no merece sufrir, pero que sin embargo vos te encargaste de lastimarla. Cada vez que pensabas en aquello tu corazón se apretaba y las ganas de dejar todo y volver para estar con ellas eran inmensas, pero trataste de ser fuerte, bancartela, y seguir adelante.. 

¿Que estarás haciendo mi amor? Te extraño mas de lo que debería.

Si hay algo más que positivo de este viaje además de tu crecimiento como productor, es que en este tiempo pudiste darte cuenta de lo enamorado que estabas de esa mujer, de cuanto la amabas.. Porque si, la amabas, como nunca amaste a una mujer en tu vida.. 



Estaban transitando el último mes de programa del reality show al que habías sido contratado para producir. Se acercaba la final del concurso de baile y los preparativos para la gran final ya estaban en marcha. Te sentías orgulloso de vos mismo porque gran parte de lo que se iba a hacer ese día fue pensado por vos, jamás se te cruzó por la cabeza que tomarían tus ideas, pero la vida te seguía sorprendiendo y para bien.

Y como ya estaban en la recta final, eso significaba que en menos de dos meses ya estarías en Argentina nuevamente. 

- Hey Pedro!.- Te dijo Federico, un compañero, sacandote de tus pensamientos.
- Fede..- Sonreiste a medias.
- ¿Todo bien? Estás como ido.
- Si estoy bien solo estaba pensando en algo.
- Ya puedo imaginarme que será ese algo.- Dijo riendo y palmeó tu espalda.- Ya falta poco para que vuelvas con tus chicas..- Asentiste con una sonrisa. En estos siete meses Federico y vos tomaron mucha confianza y te atreviste a contarle todo lo ocurrido con Paula, el te aconsejaba y te alentaba cuando te agarraban esos repentinos bajones. Estabas agradecido con él.
- Si.. las extraño demasiado. 
- Se nota Pepe, pero si hay otro consejo que te podría dar, es que cuando vuelvas no te sorprendas con su actual realidad, quizás en estos meses haya conocido a alguien o quizás no, y tampoco es que vas a llegar y van a volver a estar juntos, yo creo que le va a tomar un tiempo darse cuenta que no lo hiciste con la intención de salir huyendo como te dijo, es mujer y los dos sabemos que las mujeres son algo difíciles. Deseo que me esté equivocando en lo que te dije y ella este en casa esperándote con un buen beso, pero de igual manera tenelo en cuenta y preparate psicologicamente para cualquier cosa.- Rió.- A no bajonearse que hay que seguir laburando, vas a ver que si pones tu cabeza cien por ciento acá, el tiempo va a pasar más rápido y cuando te des cuenta ya vas a estar allá.- Te sonrió.- Ahora anda a la oficina de Guillermo que me dijo que tiene una propuesta para vos..

Asentiste y te dirigirse hacia allí, ¿Otra propuesta? Esto ya te estaba dando miedo. 

Golpeaste la puerta y al tanto de unos segundos escuchaste que te invitaban a pasar.

- Pedro, todo bien? Veni sentate.- Te dijo amable.
- Todo bien por suerte. ¿Usted?
- Bien gracias por preguntar. Lo mande a llamar para proponerle algo..- Asentiste.- En enero estaremos trabajando en un nuevo proyecto y quería saber si querías ser participe de esto.
- ¿De verdad?.- Dijiste sorprendido.
- Si claro, sé que este no es tu país natal y que dejaste muchas cosas en Argentina, pero quizás lo podrías pensar... La cosa sería que te vayas el 20 de diciembre y vuelvas para la segunda semana de enero, tenes tiempo de pensar.
- Lo voy a pensar, pero es más probable un no que un si, de verdad que no podría alejarme otra vez de Sofi..- Dijiste y él asintió. Si bien sabia la historia de tu sobrina, que vos eras su tutor, pero no lo que tenias con Paula.

Saliste de allí algo descolocado, ¿que tenias que pensar? Ni loco te volvias a alejar de ellas.






Capitulo 53.

Paula . No parabas de llorar, algo en vos te decía que esto se te iba a ir de las manos, y así fue..  Te sentías morir. Necesitabas ...