miércoles, 28 de febrero de 2018

Capitulo 17.



8:30AM y sonó tu despertador, abriste tus ojos como por arte de magia, ¡es que estabas tan ansiosa y nerviosa! ¡como si te casaras vos!.

Te levantaste de la cama y te dirigiste al baño, te cambiaste y fuiste a comprar algunas cosas para desayunar.

Cuando volviste empezaste a hacer el desayuno para los tres, cuando terminabas ibas a despertarlos, necesitabas compartir la ansiedad con alguien.

Comenzaste haciendo el desayuno para vos y Pedro: unas tostadas con mermelada y dulce de leche, queso untable y manteca, pusiste las medialunas que habías comprado en un platito con dos cafés y dos jugos de naranja, los pusiste en la bandeja.
Seguiste por el de Sofi, su mamadera con leche tibia y a parte unas porciones de fruta. Colocaste todo en el plato.

Pusiste todo en la mesa y cuando estabas por ir a despertarlos, estaban los dos bajando las escaleras, moriste de amor, despeinados y con carita de dormidos.

- ¡Hola bellos! Miren el súper desayuno que les prepare.- Dijiste besando a Pedro y dandole besos a Sofi.

Pedro se sentó, colocaste a sofi en su sillita y comenzaron a desayunar.

- Estás ansiosa veo.- Dijo Pedro, mientras tomaba de su café.
- Ay si, no te imaginas ya quiero que sea la hora.- Dijiste vos, un poco (muy) emocionada.

El reloj marcaba 10 AM. Corriste a bañarte, tenían que salir de casa en dos horas y media y vos seguías de lo mas normal.

Te bañaste, te encremaste todo el cuerpo como hacías siempre después de bañarte, pusiste la toalla en tu cabeza mientras te maquillabas. Habías hecho un maquillaje tranquilo, ya que tu vestido era uno rosa clarito, y era de día. Luego te hiciste un recogido con trenzas, llevaba un tocado, que por suerte lo tenías, era un peinado que habías visto en internet y lo amaste. Estabas esperando el momento para hacerlo, y ese día era hoy.

Te pusiste el vestidito, ajustado hasta la cintura y luego salía como una pollera con vuelo, y tenía un moño en medio de la espalda, lo amaste.

Luego, Pedro entró a la habitación con Sofi envuelta a una toalla.
- Pau, la bañe asi no te mojabas, me voy a bañar. Ah, y estas hermosa, muy.- Te dijo él mientras dejaba un pequeño beso en tu mejilla.
- Gracias.- Dijiste sintiendo tus cachetes hervir de la vergüenza.

Se fue de la habitación, y comenzaste a vestir a Sofi, era un vestidito blanco, si que morían de amor al verla, la peinaste y le pusiste una vincha de flores. ¡Estaba hermosa y todo morfable!

11:30 hs, llegó la hora de irnos y Pedro estaba bajando por las escaleras, ¡estaba hecho un potro! Tu potro - pensaste -.

- Que potro.- Dijiste chiflando mientras el reía y se acercaba a vos para dejar un beso en tus labios.

Ya en el registro civil, tus amigas habían dicho el “si, acepto” y vos estabas con las lagrimas por el piso desde que la jueza dijo “podemos comenzar?” Y pedro te abrazaba, mientras Sofi miraba todo atentamente, te gustaba que vea desde chica distintos amores, entre hombre y mujer, mujer y mujer, hombre y hombre, querías criarla sin prejuicios, como te gusta a vos y como le hubiese gustado a tus amigos.

Ya afuera, luego de tirarle arroz a las recién casadas, casi que corriste a abrazarlas.
- Las felicito, las amo para siempre, sean felices toda la vida.- Dijiste vos abrazándolas fuerte.
- Te amamos pau.- dijo Vicky
- ¡Sos hermosa amiga! Te amamos y gracias por todo, por haber estado desde el primer día y apoyarnos en todo.- Dijo Ainara y vos le sonreiste con lágrimas en los ojos.

Partieron hacía la casa de Victoria y Ainara, donde se realizaba un “almuerzo festejo".

- ¿Te gusto el civil?.- Le preguntaste a Pedro.
- Si, fue lindo, a vos te encanto se ve.-Dijo él, gracioso.
- Amo los casamientos, es como que el amor triunfa, no sé, los amo.- Dijiste riendo.
- Si son lindos, que se yo.- Dijo y rodaste los ojos.
- ¿Que nunca pensas en casarte?.
- Si, que se yo Pau, para mi no cambia nada firmar un papel, pero obvio que se que es algo lindo y por eso me casaría, y me voy a casar algún día pero tampoco me vuelve loco la idea.
- Igual para casarte tenes que abandonar tu alma de pirata.- Dijiste haciéndote la chistosa.
- Hace como un mes que estoy solamente con vos, ¿te parece que no es un avance muy grande?.- Dijo serio.
- Te quiero.- Dijiste y no sabias como, juraste que se te había escapado. Él sonrió, te besó y te abrazó.
- Yo también pau, yo también.- Dijo mientras te soreia con esas sonrisas que te aflojaban las piernas.

Así pasaron la tarde, hasta las ocho que decidieron volver a casa, ya era tarde y Sofi estaba empezando a ponerse molesta.

Antes de llegar, compraron unas empanadas para comer y a Sofi le hicieron unos fideos.

Cenaron entre charlas de cómo fue el día. Bañaron a Sofi entre los dos, así lograba descansar limpita.
La acostaron y salieron de su habitación.

- Sos linda eh.- Dijo Pedro mientras te besaba, y vos, lograbas leer sus segundas intenciones.
- ¿Si?, vos también sos lindo, muy lindo.- Dijiste mordiendo su cuello y ya notabas su respiración irregular.
- ¿Dormís conmigo hoy?
- Bueno, pero en mi cuarto.- Casi que ni terminaste de decir eso, que ya estaban en la cama, el sacando tu ropa, vos la de él, y así se dejaron ser, se disfrutaron.

Se acurrucaron y abrazaron para dormir.

- Buenas noches Pau, te quiero.- Te dijo y moriste de amor.
-Buenas noches Pepe, descansa, te quiero.- Dijiste y con eso fue un beso.

Estabas feliz, no sabias que era esto que tenían, pero si había algo que sabias, era que estabas empezando a engancharte, te gustaba Pedro, y mucho.

Capitulo 16.



Cuenta Paula.



Ya estabas mucho mejor, pero todavía no habías salido de casa, el remedio, mimos de Pepe y Sofi, te hicieron muy bien, más que bien dirías. Y digamos que con la excusa de la angina tomaste helado como la mejor.

Hace más de una semana que no salías, estabas encerrada, pero Pedro se ingeniaba buenos planes para “divertirnos”.

Y si hablamos de Sofí, con Pepe estaban estimulándola a que camine, ya tiene 1 año y 4 meses, creo que era tiempo, era una vaguita.

-  Pepe, junto los platos y los lavo, anda a la alfombrita con sofi, ahora voy.- Le dijiste a Pedro, ya que habían terminado de almorzar.
- Okey.- Dijo sonriendo y agarró a sofi para llevarla al living.

¿Sobre él y vos? Estában bastante bien, se besaban, pasában algunas noches juntos... Se divertian, que era lo importante. 

Al terminar de lavar los platos, fuiste hacía el living, y te sorprendiste.

Pedro había armado todo un circuito con jueguitos, sillas, túneles, etc, su cabeza de productor día a día te sorprendía cada vez más, si que sabía armarle juegos a los nenes.

- ¿Para que es esto Pepe?.- Preguntaste riendo.
- Vamos a jugar una carrera con Sofi, a ver si da sus primeros pasitos, ¿No bebé?.- Dijo dándole besos en los cachetes, mientras vos morías de amor.
- Sos un genio.- Dijiste acercándote a él para dejar un beso en su mejilla, pero claro que el fue mas rápido y corrió su cara para que ese beso fuera a sus labios. Sonreiste.

Y así fue, estában jugando entre los tres, hasta que pusieron a Sofi en un punta y ustedes en la otra.
- Dale sofi veni.- Dijo Pedro.
- ¡Dale bebé! Vos podes.- Dijiste vos.

Y así estuvieron un largo rato, pero no había caso de que caminara, cuando estában por darse por vencidos, la vieron caminar hacia ustedes. 

Tus ojos y los de Pedro se llenaron de lágrimas, estában emocionados, con la beba en brazos.

Estaban en su burbuja, hasta que sonó  el timbre.

Extrañada fuiste a ver quien era, sonreíste al ver que se trataban de tus dos amigas Aini y Vicky.

- Hola hermosuras.- dijiste abrazándolas.
- ¡Hola ami! ¿Que son esos ojitos llorosos?.- Preguntó Aini.
- ¡PEDRO QUE CARAJO LE HICISTE!.- Dijo Victoria entrando sin permiso y encarando a Pedro. Vos reiste.
- Hola Vicky, ¿como andas?- Dijo Pepe.
- Nada loquita, Sofi empezó a caminar, y me emocione.- Dijiste.
- ¡Ayy que lindo! Es hermosa.- Dijo Ainara, mientras la alzaba.
- Bueno siéntense, traigo café para todos.- Dijiste yendo a la cocina.
- Te ayudó pau.- Te dijo Pepe y sonreíste.
- No se queden tanto tiempo cuchicheando que tenemos algo para contarles.- Dijo Victoria.

- Llevemos dos y dos.- Dijiste.
- Estás muy linda hoy, ese pañuelo en la cabeza te queda hermoso.- Dijo abrazándote.
- Chamuyero que sos!- Dijiste sobrandolo.

Dejó un beso en tus labios y ambos agarraron las cosas y fueron hacia el living.

- Que cosas tienen que contar lárguenlo ya, de una.- Les rogué.
- Pau, Pedro y Sofi, ¿Tienen que hacer algo mañana a las doce del mediodia?.- Pregunto Ainara.
- Yo nada - Dijo pedro.
- Yo tampoco, y Sofi menos.- Dije riendo.
- Bueno.. entonces los esperamos en el registro civil, nos casamos.- Largó Victoria, y vos abriste los ojos como platos.
- ¡¡¿QUE QUE QUE QUE?!!.- Dijiste alterada.
- Bueno, nos casamos, era sorpresa, Vicky te quería avisar mañana, agradece que te avisamos un día antes. Ah, y son los testigos.- Dijo sonriendo.
- ¡Las voy a matar! Las felicito amigas, se mercen todo lo lindo y toda la felicidad del mundo.- Dijiste tirandote sobre ellas abrazandola.- Ahora, ¿que carajo me pongo?
- Las felicito chicas.- Dijo Pedro sonriendo.- Y Paula, como si no tuvieras ropa.- dijo Pedro y todos rieron.
- Voy a matarlas igual. ¿Y fiesta? ¿Hacen?.- Preguntaste.
- Si, pero más adelante.- Respondió Victoria.

Y así pasaron la tarde contando detalles ¿y vos? feliz por tus amigas. 

Llego la noche y vos estabas viendo que ponerte mañana. Estabas emocionada y feliz, desde que empezaron su relación, nos conocimos la tres en primer año de secundaria, éramos las tres amigas super tops de la secundaria, y desde ahí nunca mas se separaron. Hasta que en tercer año, se dieron cuenta que sentían cosas entre ellas, salieron por un tiempo en silencio y luego me lo contaron. Y viven desde ese día una relación sin importar los prejuicios, que por cierto, para mi no existen. El amor es amor, amar a alguien o algo, quien dice que tiene que ser de una forma? Cada uno merece y tiene el derecho de ser feliz y amar, porque no hay sensación más linda que amar y ser amado.

- ¿Estás feliz? Digo por lo de tus amigas.- Dijo Pedro acercándose a vos.
- Si, encima yo estoy desde sus principios, y me pone re feliz.- Dijiste vos, algo melancolica. Te sonrió.
- ¿Que se va a poner este bombón andante? -igual todo lo que te pongas te queda hermoso- Sonrei y lo bese, con ganas.
-un vestidito rosa, vos?- pregunte
-una camisa, saco y pantalon- dijo
-que bello- reímos y nos besamos.
Luego de eso, cenamos, comimos postre, miramos tele. Hasta que nos despedimos y nos fuimos a dormir. Mañana debería madrugar para prepararme, estaba ansiosa.

martes, 27 de febrero de 2018

Capitulo 15.



Cuenta Pedro..

Sábado por la mañana y estaba todo revolucionado, ya que en el programa de hoy, teníamos de invitado al Indio Solari, que iba a estar presentando su nuevo disco.

Paula se sentía pésimo y se había ido a la clínia.. ¿Justo hoy? La puta madre.

¿Vos? Estaba preocupado por ella, nervioso por el programa, la gente de acá para allá y nadie podía cuidar de Sofi. Okey.

Estabas yendo a la productora en taxi, por que además de estar llegando tarde, era imposible sentar a Sofi en su sillita y que se quede quieta ahi todo el viaje. Por suerte te tocó un chofer al cual conocía, era un vecino que tenía en tu  antiguo departamento antes de mudarte a la casa de tucorpiños amigos. 

Roberto, mi ex vecino y ahora chofer, iba haciendole caras a Sofi por el espejo retrovisorio y ella no paraba de reír. 

Y fue ahí cuando se te ocurrió dejársela a él.. Te hiciste el boludo y cuando llegaron, dejaste a Sofi en el asiento de atrás y vos saliste corriendo.

- ¡Pedro! ¡La bebé Pedro!.- Lo escuchaste gritar pero no paraste y entraste a la empresa. 

Todo estaba más tranquilo que hoy a la mañana. Pero aún así necesitabas que alguien cuidara de Sofi mientras vos hacias tu trabajo.

- Rober, necesito que me la cuides por favor.- Dijiste rogándole.
- Pedro, tengo que seguir trabando..- Y en eso llega una camioneta, del cuál salió la famosa figura invitada del programa de hoy. Roberto abrió los ojos como platos y te miró.
- Te la cuido, pero me dejas entrar.
- ¿Que? No, no, no pueden entrar bebés.- Dijiste, claro que podía entrar, pero no querías que ambos lo hicieran.
- Bueno, toma a tu bebé entonces.- Dijo dejándola en tus brazos.- Yo me voy.- Y te alertaste.
- No no no no, Rober espera.- Dijiste deteniéndolo.- Está bien, entremos.

Suspiraste y entraron los tres, por que claramente, otra no te quedaba. Le dijiste que se quede con Sofi en un costado y eso hizo. 

El programa empezó y junto a ello, presentaron al invitado estrella, a quien le hicieron una extensa entrevista sobre su nuevo album y algunas cositas sobre su vida, para que después, lo inviten a tocar en vivo una de las canciones del nuevo álbum.

Roberto estaba que lloraba de la emoción y felicidad, estaba con Sofi a upa y tenías miedo de que en cualquier momento se llegase a desmayar y caiga con la beba... Si, un poco exagerado, pero todo podía pasar.

El programa finalmente llegó a su fin y vos estabas feliz, por que no veías la hora de tirarte a la cama. Había sido un día durísimo y complicado para vos.

Regresaron a casa y la viste a Paula en el sillón tapada con una manta.

- Hola Pau, ¿Que te dijo el médico?.- Dijiste dejando a Sofi en su corralito, para luego ir al sillón y sentarte junto a ella, dejando un beso en su mejilla.
- Encubando una angina, pero bien.- Dijo algo molesta.
- ¿Queres que te haga un té? ¿Algo?.- Preguntaste acariciando su mejilla, ella negó y escondió su cabeza en tu cuello.- ¿Me parece a mi o vos estas un poquito mimosa?.- Reiste.
- Te parece a vos.- Dijo levantandose del sillón.
- Hey, no te vayas.- Dijiste agarrando su mano y trayéndola hacia vos, hiciste que se siente en tus piernas y la abrazaste.- ¿Tan mal te sentís?
- Si. ¿No me ves?.- Dijo algo ofuscada.
- Bueno hey tranquila.- Dijiste acariciando su brazo y dejando besos en su cabeza.- Sos hermosa así de pachuchita.
- No digas pelotudeces, haceme el favor de no hablar por que estoy que quiero matar a alguien, así que si no quieres ser víctima de un homicidio, callate y solo abrazame.- Reiste y le hiciste caso. 

Estuviste un largo rato mimándola, hasta que notaste su respiración pesada, se había dormido. 

La llevaste a su habitación y la dejaste en su cama. Agarraste el baby call que estaba en su mesita de luz, por que esta vez, si Sofi se despertaba, ibas a hacerte cargo vos para que ella pudiera dormir bien, ya que se sentía demasiado mal.. Dejaste un pequeño beso en sus labios y saliste de la habitación.

Bajaste en busca de Sofi, quien seguía jugando con sus muñecas. Te había tocado la dura tarea de hacerla dormir, por que según Paula, le costaba dormirse. Pero fue todo lo contrario, a penas la habías agarrado se acostó sobre tu hombro, y a los minutos, se quedó dormida.. La dejaste en su cuna y prendiste el baby call, para después dejar un beso sobre su frente y susurrarle un "te amo bebé". 

Saliste de allí y te fuiste a tu habitación. A penas tocaste la cama, te quedaste dormido.

domingo, 25 de febrero de 2018

Capitulo 14.

Llegó la noche y fuiste a buscar a tus amigas al aeropuerto.

Ya en casa, estaban comiendo postre solas las tres en tu cuarto. Le habías pedido a Pedro que solo por esta noche se haga cargo de Sofi y aceptó sin problemas.

- Habla carajo.- Dijo Victoria.
- Voy a empezar de a poco... - Suspiraste.- Bueno, en estos meses pasaron tantas cosas, que no se dan una idea de la dimensión.- Dijiste.
- Dale conta, ¿Qué haces en la casa de bicho y nan? ¿Te pidieron que cuides a la nena?.- Preguntó Ainara.
- Ojalá fuera así.. - Suspiraste.- Ellos.. hace dos meses y medio fallecieron en un accidente.- Y tus ojos se llenaron de lágrimas al recordar ese día, horrible por cierto.
- ¿QUÉ? ¿COMO?.- Dijeron al unísono.
- Como ya dije, fue en un accidente.. Cuestión que vino un juez a decirnos que ellos habían firmado un papel, en ese papel decía que si les pasaba algo algún día, Sofi iba a estar bajo nuestra tutela.. Estuvimos conviviendo con Pedro, el con sus miles de minas y yo con Germán, el pediatra de Sofi.
- Ah pero que hija de puta, encima con el pediatra.- Dijo Ainara riendo.
- Para tonta, no termine.- Dijiste. - Fui a casa de Germán, ya que la primera cita había salido mal, a Sofi le agarró fiebre y Pedro nos llamo para ver si sabia si había algún pediatra en la clínica.- Y te miraron con cara rara. - Y en la segunda cita, estábamos a punto de hacerlo, pero yo le dije que no podía seguir, así que me vestí y me fui dejándolo ahí al pobre..- Contaste.
- ¿Porque hiciste eso? ¿Sos estúpida o te pagan por serlo? Si es así, prestame que no tengo un mango.- Dijo Victoria y su calidez.
- No estaba segura, pero a los dos dias estuve con Pedro...- Dijiste poniendote totalmente roja.
- ¡¡¡QUE QUE QUE!!!! ¿Y QUE PASÓ?.- Gritaron las dos.
- ¡¡Paren un poco idiotas!! Calmense.
- Paula Cháves habla ahora si no queres que te colguemos de las tetas en el poste de luz.- Dijo Victoria y reiste, su sentido del humor era lo que mas amabas de ella. 
- Bueno... No sé nada, lo único que sé es que desde antes de ayer que venimos compartiendo cama, chapamos... Y no sé, tengo miedo.
- ¿Miedo de que gorda?.- Dijo Victoria, agarrando tu mano.
- De salir lastimada, otra vez.- Dijiste algo apenada.
- Tranquila amiga, eso no va a pasar, yo que vos hablaría con él, le contaría lo que me pasa.- Dijo Ainara.
- Opino igual que Aini, así lo sabe, que vos no estas jugando, aclaraselo por si él si lo está haciendo con vos.
- Tienen razón.- Hiciste una pausa.- Gracias, volvieron en el momento justo. Les juro que las necesitaba demasiado, y a estas charlas también, las amo con toda mi alma.- Y ambas te abrazaron.
- Te amamos amiga, siempre vamos a estar para vos.- Dijo Ainara.
- Eso Paupi, nunca lo olvides.- Dijo Victoria y se separaron.
- Ahora ustedes, cuentenme como les fue en su viaje.

Y así fue, te contaron de su viaje y eso de las 3pm, optaron por irse a su casa.

Decidiste ir al cuarto de Pedro y seguir los consejos de tus amigas. 

- Pepe.. dormís?.- Dijiste abriendo la puerta de su cuarto.
- No, veni hermosa, te extrañaba.- Sonreiste y entraste.
- Quiero preguntarte algo..-- Dijiste, no aguantabas más .
- ¿Que?.- Te respondió prendiendo la luz del velador y abriendo las sabanas para que te acuestes con él, pero solo te sentaste en la punta de la cama. Si te acostabas a su lado, corrias riesgo de que la pregunta quedara en el olvido.
- Acá estoy bien...- Hiciste una pausa.- Para vos, esto que tenemos es algo posta o soy una minita mas..- Preguntaste un tanto temerosa.
- Que directa.- Rió.- Bueno, la verdad es que no es ninguna de las dos, nos estamos conociendo, todavía no siento qué hay que ponerle un título, que se yo.
- Mmm, tenes razón.
- ¿Era eso?.- Preguntó y asentiste.- Bueno, veni acá conmigo entonces, quiero abrazarte.- Dijo con una sonrisa compradora. ¡¿Por que tenía que ser tan lindo?! Pero no querías confundirte más de lo que ya estabas, así que trataste de ser fuerte y no tentarte.
Saliste de la habitación sin darle ni una explicación y te encerraste en el tuyo.

Tenías que ser fuerte Paula. Si querían llegar a algo, tienen que ir despacio.








Capitulo 13.


Sonó tu celular indicando que tenias una llamada entrante de un número desconocido. No me gustaba atender cuando marcaba así, pero la curiosidad siempre te era más fuerte.
- ¿Hola?
- ¡Hola Pau!.- Dijo una voz femenina del otro lado.
- ¿Quién habla?.- Dijiste un tanto temerosa por que estabas segura del que estuviese del otro lado, se iba a enojar por no reconocerlo.
- ¿Como quién habla Paula? ¡Soy Victoria imbécil!.- Y abriste los ojos como platos. ¡Era una de tus mejores amigas de toda la vida y vos no la reconociste! Te iba a matar.
- ¡¡¡Vicky!!! Perdóname es que estoy un poco estúpida hoy.- Y reiste, porque era verdad.
- ¿Estúpida por que te tomaste hasta el agua de los floreros o estúpida por un chabon?.- Por las dos cosas, pensaste.- No, no me digas nada por que tu silencio me dijo todo nenita.- Ambas rieron.- Escuchame estúpida, con Ainara estamos volviendo para Argentina, ya se nos acabó la plata así que no nos queda otra que volver. Ah, y te iba a pedir si no nos podías ir a buscar al aeropuerto por que cuando dije que se nos acabo la plata es posta y los taxis te sacan la cabeza. ¿Podes? Bueno si no podes vas a tener que poder igual.
- Bueno, avisame cuando estén llegando y voy. Les tengo que contar algo que se van caer de culo.- Dijiste en referencia a la tenencia de Sofi y el trágico accidente que tuvieron tus amigos, si bien ellas no tenían relación con ellos, pero los conocían por ser los padres de tu ahijada.- 
- ¿Que nos tenes se contar Paula?.- Escuchaste a Ainara, a tu otra amiga contestar.
- ¿Hola no? Yo también te extraño Aini de mi corazón.- Djiste irónica.- Cuando estén acá les cuento, no es tema para hablar por teléfono.- Y las escuchaste bufar a ambas. Reiste.
- Esta bien, tengo que cortar por que estamos por subir al avión. Eso de las once de la noche capaz estemos llegando así que estate en el aeropuerto de ezeiza para esa hora.
- Ahí voy a estar, tranquila.
- Bueno.
- Decile que no tome.- Escuchaste decir a Ainara a lo lejos. Reiste.
- No voy a tomar. chau culiadas.- Y cortaste la llamada.

Estabas feliz de que volviesen, hace tres meses que se fueron a Brasil y de verdad que las extrañabas, necesitabas tener a alguien que te aconseje, que te diga que hacer estando en una situación como la que estabas viviendo con Pedro. 

- ¿Que es esa cara de felicidad? ¿El doctorsito te volvió a llamar?.- Dijo Pedro un tanto irónico.
- No tonto, hoy vuelven mis amigas de sus vacaciones.- Dijiste con una sonrisa.
- ¿Cuales? ¿Las tortas?.- Asentiste.- Deciles si no quieren hacer un trío conmigo.- Dijo riendo.
- Estoy segura de que van a aceptar, pero para cortarte las bolas y colgarlas en la punta del obelisco.- Dijiste dándote la vuelta y buscando a Sofi.
- Apa, ¿Ellas también quedaron resentidas por que te planté aquella vez?.- Dijo largando una carcajada.
- Y... Son mis amigas, ¿No? Claro que si me ven mal van a querer matar al que me puso así, a parte de que odian a los hombres.
- ¿Te pusiste muy mal ese día? Perdón..- Dijo apenado y acercándose a vos.
- Fue hace mucho, ya está.- Y cuando dejaste a Sofi en la cuna, te agarró de las mejillas y dejó un beso en tus labios, el cuál te sorprendió, pero te encantó.
- Perdón, perdón, perdón.- Dijo entre besos.
- Ya está te dije.- Me sonrió y volvio a unir nuestros labios, formando un beso tan hermoso que ambos no tenían intenciones de cortar, pero que una bebé los obligó a hacerlo.. Sofi gritaba para llamar su atención, rieron ante su actitud y Pedro la agarró, para después sentarse los dos en la alfombra y ponerse a jugar con los juguetes. Sonreiste al verlos así, eran tan lindos juntos..

Pedro te miró y te invitó a sentarte con ellos a jugar, lo cual aceptaste gustosamente.

Y así pasaron la tarde, entre risas y mas risas.

viernes, 23 de febrero de 2018

Capitulo 12.

Estabas plácidamente dormida, hasta que sentiste besos en tu espalda.. Sonreíste por inercia.
- Dale pau levántate.- Dijo Pedro.
- Mmm, ¿Que hora es?.- Pregunté aún con los ojos cerrados.
- Diez de la mañana.- Dijo él. En eso escuchan el timbre sonar. ¿Quien será a esta hora? Pensaste.

Pedro se encargó de ir a atender y vos fuiste a buscar a Sofi a su habitación.

A los pocos minutos Pedro volvió corriendo y con cara de asustado.. ¿Que le pasa a este?
- ¡¡Es Maria Jose!! La asistente social!
- ¿Que? ¡No! ¡La puta madre!.- Dijiste alterada.- Yo limpio la cocina y vos el living, ¿Si?.- Dijiste
- ¡Tira las drogas Paula!.- Asentiste y saliste corriendo hacia abajo, dónde empezaste a limpiar lo mas rápido posible.

Ambos terminaron y con Sofi en brazos, fueron los tres a abrir la puerta.

- ¡Hola! Pase.- Dijiste tratando de sonar alegre.


Ya en el living, los tres sentados a punto de empezar la charla. Maria José los miraba como inspeccionandolos, ambos estaban muy incómodos, hasta que ella habló.

- ¿Que tal se llevan los dos? ¿Hay algo de tención?.- Preguntó.
- No, no, ¿Porqué habría tención? Todo esta bien.- Dijiste vos.
- Okey. Ya pensaron como van a hacer esto o ya planearon algo juntos..
- Hay cosas que se presentan sin haberlas planeado.- Dijiste con media sonrisa.
- Yo tengo un plan en mente.- Dijo Pedro.
- Ah, ¿si?.- Preguntaste curiosa.- Porque nunca pensé que estuvieras interesado en mis planes.
- ¿Como sabias que iba a planear algo con vos? - Dijo Pedro.
- Soy una planeadora experimentada igual que vos.- Dijiste y ambos rieron.
- ¡Ya basta!.- Dijo ella, algo alterada. Ambos quedaron callados.- ¿Ustedes tuvieron sexo no?
- No tenemos intención de dejar que las cosas personales interrumpan nuestra vida paternal, se lo prometo.- Dijiste.
- ¿Se van casar, no?
- Esto pasó solo hace seis horas.- Dijo Pedro.
- No hacía falta que seas tan explicito.- Le susurraste.
- ¿Y si no funciona que pasará señor Alfonso? ¿Va a dormir en el garage? - Dijo ella mirandolos a los dos.- Miren, el sexo en estas ocasiones es terrible, produce mucha inestabilidad.-Suspiró.- Tenemos pautada otra cita, para cuando vuelva quiero que resuelvan lo personal entre ustedes, ¿Si? Ya sea para comprometerse o  fingir que jamás paso nada entre ustedes, lo que sea. Solamente arreglen sus idioteces.- Dijo levantándose y dirigiéndose hacía la puerta. Pero Pedro la paró.
- Espere..- Dijo suspirando.- Si esto por alguna casualidad del mundo, no llega a funcionar como queremos, nada va a repercutir en Sofi. No somos perfectos, es más somos cualquier cosa entre nosotros, no somos los tutores ideales, ni para que estén orgullosos de nosotros, pero amamos a esa nena más que a nuestras vidas, desde que supimos que venía en camino, cuando nació, sus primeros meses, su primer añito...- Sonreiste.- Vamos a cuidarla y toda la vida. Nosotros podemos pelear, quizás esto no funcione pero jamás le faltará amor, se lo prometo..

Majo no dijo nada, solo sonrío y le dio unas palmadas en su espalda, para luego abrir la puerta e irse. Pero cuando se estaba por ir, vio los brownies.

- ¿Puedo comer uno? No comí nada.- Dijo agarrando. Y vos te alertaste, ¡los brownies tenían droga! fuiste corriendo y se lo sacaste de las manos.
- No! Es que están pasados e iba a tirarlos..- Dijiste nerviosa.
- Ah, perdón! Bueno ahora si me voy, chau.

Cuando cerró la puerta miraste a Pedro asustada, ¡como pudieron dejar el plato ahí! Pero recordaste lo que había dicho de Sofi, y esa cara de susto se convirtió en una sonrisa, te había sorprendido su actitud frente a la asistente, era un genio.

- Me sorprendiste con lo que dijiste de Sofi, sos el genio de todos los genios, de verdad.- Dijiste abrazándolo por el cuello.
- ¿Te sorprendí?.- Dijo sonriendo y abrazandote por la cintura.- Eso suelo provocar en todas las mujeres.- Él y su cancherismo.
- Sos un tarado, arruinas todo así.- dijiste vos, rodando los ojos y soltándolo.
- Veni boba, dame besos.- Pidió y eso hiciste.- Hoy descubrí que me encanta tu boca.- Dijo y mordió tus labios.
- ¡Ay! ¡Me duele nene!.- Te quejaste mientras reías.- Vamos a hacer algo para comer que tengo hambre.
- Chanchita.. - Te dijo riendo y vos le pegaste.


Pasaron el día entre risas, muecas que les hacía la pequeña, ¡Cuanto la amabas! Era tan importante para vos, en poco tiempo tu vida había dado un giro 360 grados.. Estabas feliz, pero extrañabas a tu mejor amiga, tu hermana del alma, algo que te angustió un poco, por eso le dijiste a Pepe que ibas a dormir.

Claro está que no lo hiciste, sólo lloraste a escondidas, la necesitabas tanto, y maldeciste a la vida que se la llevó, te la arrebato sin aviso.

Recordaste cuando te dio la hermosa noticia de que estaba embarazada, y te dijo que queria que fueras la madrina de Sofi.. Lloraban de emoción abrazadas, sabías que lo que más quería en la vida, era tener un bebé, y una familia junto a Nan, “El hombre de su vida, su príncipe azul” como te decía ella, cada vez que hablaban de su amor.

Vos, siempre soñaste lo mismo que ella, pero la que tuvo suerte no fuiste vos. Todos los hombres te fallaron, te hicieron sufrir, te engañaron, te mintieron, de todo..

Soñabas con encontrar a alguien que te ame de verdad, que te cuide como nadie, que te de una familia y que quiera llegar a viejito de tu mano.

Sonreiste al recordad todo lo vivido con ella, porque eso era lo que quería tu amiga para vos, que la recuerdes con una sonrisa. Se fue físicamente, pero vivía en tu corazón.

jueves, 22 de febrero de 2018

Capitulo 11.

Y así, el beso fue subiendo de tono, estában en el sillón devorándose las bocas, como dos locos desesperados por el otro..

El acariciaba tu espalda por debajo de tu remera de arriba abajo, escondió su cara en tu cuello y dejó suaves besos allí.. Agarraste su rostro e hiciste que volvieran a unir sus labios, es que eran tan adictivos, ricos, suaves... 

Rodeaste su cintura con tus piernas, y así fueron subiendo al cuarto..

Te apoyó sobre la puerta, vos sacaste su remera y el hizo lo mismo con la tuya, te volvio a besar y así estuvieron unos cuantos minutos hasta que abrió la puerta y te tiró sobre la cama.

Pero te habias dado cuenta de algo... Esta no era su habitación ni la tuya.

- Esta no es mi habitación..- Dijiste.
- La mía tampoco..
- Entonces es... la ellos...- Dijiste mirándolo.
- Si.. Es linda. ¿Seguimos?.- Ibas a contestar pero no te dio tiempo ya que se había subido arriba tuyo y arrebató tus labios nuevamente.

Mientras quitaba tu corpiño te hacía cara de pícaro, le guiñaste un ojo y luego vos le sacaste su pantalón.. Quedaste impactada con su cuerpo semi desnudo, era tan... tan.. LINDO.

- ¿Te gusta lo que ves hermosa?.- Te dijo en el oído. Creíste morir.
- Me encanta.

Quedaron totalmente desnudos, Pedro recorria todo tu cuerpo con besos y estabas a punto de explotar, necesitaba que te haga suya ahora mismo. 

- Pau, ¿Estas segura?.- Dijo en tu oído, su respiración era agitada, al igual que la tuya.
- Si, hacelo, por favor.- Dijiste casi suplicándole, el rió.
- Disfrutemos.

Te besó con mucha pasión, hasta que lo sentiste dentro tuyo.. Largaste varios gemidos, auque quisiste aguantartelos por vergüenza, pero era tanto el placer que era inevitable no hacerlo.. Pedro suspiraba en tu oído y eso hacia que te vuelvas mas loca todavía. ¡Este hombre era impresionante! Cada movimiento que hacia dentro tuyo, cada caricia, cada beso.. Estabas que explotabas, nunca habías estado con un hombre que te hiciera tocar el cielo con las manos, que te haga sentir tanto placer.

Ambos cayeron exahustos en la cama y vos yacías sobre su pecho, escuchando su corazón, el cuál me daba mucha paz. 

Estabas algo nerviosa por lo que había ocurrido hace unos minutos atrás, ambos estaban en silencio y eso aumentaba tu nerviosismo y creiste que lo notó, por que rompió el silencio.

- No sé que fue lo que acaba de pasar, pero sólo se que me gustó, y muchísimo.- Dijo acariciando tu espalda desnuda.
- A mi también, en mi vida imaginé estar con alguien como vos.- Dijiste robándole un pequeño beso.
- ¿Con alguien como yo? ¿Como soy?.-Dijo divertido.
- Mmm, ¿Algo mujeriego quizás? Soy una mina más con la que tenes una buena noche de sexo, y yo no suelo estar con hombres así.
 - Puede ser... Pero de todas, no tengo dudas de que fuiste la mejor.- Dijo con una sonrisa.
- Que chamuyero, seguro que a esto se lo decís a todas..- Dijiste riendo.
- Te juro que no.- Dijo corriendo un mechón de pelo que estaba sobre tu cara y dejó un beso en tu mejilla.- De verdad.
- Bueno.
- Che, mira lo que tengo.- Dijo con una sonrisa y sacó una bolsita.
- ¿Que es eso?.- Preguntaste, y cuando leiste el nombre, lo quisiste matar.- ¡No! ¡Tira eso ya Pedro!.- Dijiste indignada. Esa bolsita contenía droga.
- Nos va a ayudar a prevenir el glaucon Pau.- Dijo riendo.
- ¡No! Estas loco, no voy a consumir eso así.
- ¿Estas queriendo decir que de otra manera si?

Se levantó de la cama y se fue corriendo, vos reiste y fuiste con él. Reiste aún mas cuando lo viste sacando leche, harina, huevos, etc. ¿Que iba a hacer?

- ¿Que vas a hacer?.- Preguntaste riendo.
- Unos brownies.
- ¿Y sabes hacerlos?.
- No, pero voy a poner videos en youtube.- Dijo y reiste otra vez.
- ¿Se puede saber a que viene todo esto?.
- ¿Acaso no dijiste que no tomarías las drogas así solo? Bueno, se lo voy a poner a los brownies.- Este chabon estaba mal.
- ¡Ay por dios Pedro!
- Dale veni, ayudame.- Te dijo suplicando. Suspiraste y lo ayudaste.

Terminaron y ambos lo probaron. Al tanto de unos minutos, ya estaban los dos algo... ¿Bobos? 

Corrían por toda la casa, tirándose almohadones y juguetes de Sofi. Asi estuvieron unas cuantas horas, hasta que regresaron a la habitación y volvieron a ser uno nuevamente.

miércoles, 21 de febrero de 2018

Capitulo 10.

Pasaron dos semanas de aquel día, con Germán no se volvieron a ver, intercambiaron algún que otro mensaje, pero no mas que eso. Estabas muy apenada por la situacion, pero si hubieses estado con él, ahora mismo te estarias lamentando.


Pedro había sido contratado para un programa de televisión, el era productor, y siempre hacía trabajitos chiquitos, pero según la felicidad de él, era algo groso.

 Reiste al recordar el día que lo llamaron, corrió feliz por toda la casa con Sofi a upa saltando y gritando “lo logré” ¡como un loco!

De lo feliz que estaba , te habia invitado a cenar para festejar, lo cual aceptaste.



21hs, Pedro y vos estaban listos para salir a cenar. 
- Estas muy hermosa.- Te dijo mientras te miraba de arriba hacía abajo. 

Llevabas puesto un vestido negro pegado al cuerpo, un poquito corto para tu gusto pero de igual manera te sentías cómoda con el, unos zapatos con plataforma y una chaqueta por si refrescaba. Él, tenía puesto un jean negro con una camisa roja y unas zapatillas, y su tan preciada gorra..

Lucia, la niñera de Sofi, llegó y ustedes se fueron.

Luego de unos quince minutos llegaron al restaurante, donde cenaron entre charlas sobre la vida de ambos cuando eran jóvenes, sobre sus trabajos, proyectos a cumplir, entre otras cosas.

Luego de una hora decidieron irse.

- Pedro, quiero andar en tu moto.- Si, habían venido en su moto por insistencia de él.
- ¿Que? No, mira si chocas.
- No voy a chocar, dale.- Dijiste y él suspiró para dejarte subir.
- Bueno, prendela. - Eso hiciste.- Ahora anda acelerando de a poquito y...- Pero cono eras tan tonta, acleraste muy rápido y la moto salió disparada y chocó contra un poste de luz.
- ¡Ay no! ¡Perdón, perdón, perdón!.- Dijiste suplicándole.
- Me sorprendiste, no hiciste ni un metro para destruirla. Ya está, ¿Vos estás bien? ¿No te lastimaste?.
- Estoy bien si. En serio perdón.
- No pasa nada te dije, se arregla y listo.- Y te sonrió para descontracturar.
- Esta bien.- Dijiste y de repente escucharon un fuerte ruido. Ambos miraron hacía la calle y vos empezaste a reir otra vez. ¡Un colectivo había chocado la moto! Si antes tenía arreglo, ahora ya no. Pedro estaba serio y podías hacerte una idea de lo que pasaba por su cabeza. Reiste por dentro solo para que no te mande a la mierda. Pero te sorprendió, porque empezó a reírse él también.

- Ya sé que te estas aguantando para no largarte a llorar.- Dijiste largando una carcajada.
- Callate y vamos.- Dijo dirigiéndose a una remiseria.

Llegaron y Sofi estaba dormida. Le agradecieron a Lucia y le pagaron para que pueda irse a su casa. Pero cuando se estaba yendo les dijo.

- Ustedes dos hacen una hermosa pareja.- Sonrió y se fue.

Rieron ante ese comentario. Pero cuando las risas acabaron, un silencio se produjo entre ustedes. 

Pedro te miró por unos segundos y se acercó a vos.. Vos lo miraste a él, y poco a poco se fueron acercando mas al otro, para unir sus labios en un hermoso beso.

martes, 20 de febrero de 2018

Capitulo 9.


Los besos estaban subiendo de tono. Primero, terminaron en la mesada de la cocina, luego en el sillón, donde ahí la cosa se puso más seria, hasta que llegaron a la habitación. 

Vos durante el camino, sacaste su camisa de un tirón (no te reconocías) mientras el sacaba sus pantalones hasta quedar en bóxers.

Cayeron en la cama y el besaba tu cuello que luego subieron a tus labios.

Tu piel se erizó cuando sentiste sus manos por debajo de tu vestido, levantándolo lentamente para sacarlo y así hasta terminar ambos desnudos. 
Se besaban como dos locos, hasta que te miró, para que le des un indicio de que avance, pero algo no te lo permitió, no te sentías segura, es más, te habías puesto muy incomoda de un segundo a otro, no sabias que te estaba pasando.. 

- Para Ger.- Dijiste tratando de  sacárlo de encima tuyo.- Para, en serio, por favor.
- ¿Que pasa Pau? No paremos, prometo que vamos a pasar un buen rato.- Dijo agitado, tratando de convencerme. Y pobre hombre, pusiste a hervir la pava pero lo ibas a dejar con el mate colgando.
- No, no, no quiero, no me siento preparada, estoy un poco incomoda.. Perdoname.- Dijiste buscando tu ropa interior y tu vestido.
- Suspiro.- Perdón te tengo que pedir yo, creo que me deje llevar..- Dijo poniéndose el bóxer.
- No me pidas perdón, porque yo también me dejé llevar.. creo que estamos yendo muy rápido, recién es nuestra segunda salida..- Dijiste ya vestida, agarrando tu cartera y caminando hacia la puerta.- Me voy Ger, no me siento bien.
- Esta bien, y perdón otra vez.- Dijo acercándose a mi y dejando un beso en tus labios, le sonreíste y te fuiste hacia tu auto, para luego arrancar y dirigirte a casa.

Diste varias vueltas, intentando encontrarle alguna respuesta a lo que había ocurrido en la casa de Germán, estabas a punto de entregarte al hombre del que estuviste enamorada hace más de tres años y cuando estában por tener intimidad, le dijiste que no podías. Largaste una carcajada al recordar ese momento, ¿En que estabas pensando Paula? Increíble la bipolaridad que estabas manejando. Prendiste la pava, hiciste que el agua hierva (al punto de que explote), para después tirarla. 

Llegaste a casa, sólo querías acostarte y dormir, no querías pensar más, al menos por un rato.

Abriste la puerta y te encontraste con Pedro mirando tele, y odiaste que esté despierto, porque iba a empezar con su cuestionario y sus burlas, ya que eran a penas las doce de la noche y te habías ido a las diez.

El té miro y se empezó a reír, como ya sabías que iba a reaccionar.

- ¿Qué pasó Pauli? ¿Te aburrió el doctor corazón? ¿Queres divertirte conmigo?.- Dijo riendo aún más.
- Sos un estúpido, callate.- Dijiste subiendo las escaleras para encerrarte en tu habitación.- Me voy a domir, no molestes. - Dijiste cerrando la puerta.

domingo, 18 de febrero de 2018

Capitulo 8.


Estában en el supermercado con Pedro, haciendo la famosa “compra del mes”.

En fin, vos tenía a Sofi a upa, ya que está bebita odiaba sentarse en la pequeña silla para bebés que contenia el changuito, mientras Pedro iba haciéndose el canchero con todas las minas, cada vez que pasaba una, le susururraba un “que linda que estas” “un bombón se salió de la caja” “¿no queres estar en mi changuito para venir a casa?” “ah bueno, no sabia que los bombones caminaban” y todas cosas así que ya te estaban poniendo de mal humor.

En un momento, Sofi empezó a llorar, le agarraban esos berrinches que seguro era sueño y no había nada que la calmara, solo Pedro, así que se la diste y te fuiste hacia los lácteos a buscar la leche “maternizada” para la bebé.

Estabas agarrando las cosas, cuando tu vista se dirige hacia Pedro, Sofi y una mina, si, una mina, y odiaba que Pedro se las levante a costa de la nena, así que decidiste ir y arruinar su momento.

- ¿Y? ¿Qué onda? Cómo estás? ¿Tenes ganas de salir en estos días?.- Escuchaste decir a la chica, me acerqué a ellos y decidí interrumpirla.
- ¡Hola! ¿Todo bien?.- Dijiste como si nada, pero no dejaste que contestara, solo eguiste hablando.- Amor, vamos que ya agarré todo lo que faltaba.- Le dije a Pedro quien te miró confundido y sin más le clavaste un beso..- Ay Paula... ahora tendrías que darle una explicación.
- Paula.. ¿Que fue eso?.- Dijo él cuando la chica se fue.
- Ehh, nada, es que odio que uses a Sofi para tus levantes Pedro, ya te lo dije.- Le dijiste intentando sonar convincente.

El bufo y siguieron caminando, hasta que se encontramon con Germán.

- Hola Pau.- Te dijo con una sonrisa.
- Hola Ger.- Sonreiste.- 
- Él es tu.... - Lo interrumpiste por que sabia que era lo que te iba a preguntar.
- No! Él es Pedro, cuidamos a Sofi juntos, nada más..
- Si... Solo eso.- Dijo Pedro.- Pau ya me habia comentado que el doctor de nuestra beba era adorable y encantador..
- Pedro podes ir haciendo la fila que ya voy.- Le pediste, y él, con cara de pocos amigos, se fue.
- ¿Cenamos este sábado? Pero esta vez en casa, así estamos más tranquilos.- Te ofreció.
- Dale, acepto tu invitación.- Mordiste tu labio inferior.
- Espero que esta vez Sofi se sienta bien, y sino, que pedro sepa que hacer.- Te dijo riendo, lo cuál reiste también porque tenía razón.

Se quedaron hablando un rato más, hasta que decidiste despedirte, ya que Pedro había pagado y te estaban esperando.



Viernes. Tu segunda cita con Germán.

Todo venía bien, sin interrupciones de ambas partes.

Estabas terminando de lavar los platos, acción que German se negó a que hagas pero claro que no le hiciste caso..

Sonaba "Estaba lloviendo estrellas" de Cristián Castro, mientras secabas los platos, tirabas uno que otro pasito. 

Sentiste unos brazos rodear tu cintura y te asustaste, él besó tu hombro y río.

- Veni, deja los platos un ratito.- Te dijo dándo vuelta tu cuerpo para que quedaras frente a él, te sonrió, para luego besarte apasionadamente....





No nos odien, q nosotras las queremos(?

Capitulo 7.



Un nuevo día comenzaba y junto a ello hoy se inauguraba tu estudio de modelaje. Estabas tan feliz, emocionada, nerviosa.. Uno de tus mayores sueños se estaba haciendo realidad.

De chiquita siempre te ponias la ropa de tu madre, sus tacos, sus joyas, te maquillabas, peinabas y por ultimo ponías una larga alfombra para caminar sobre ella.

Imaginabas los flashes de las cámaras y a miles de personas aplaudiendote. Si, volabas con tu imaginación.

Pero por suerte, un día tu mamá decidió llevarte a una academia de modelaje, lo cual disfrutaste, te reíste, hiciste buenas amigas y la pasaste genial.

Te diste cuenta que era a lo que te querías dedicar toda tu vida, de ahí en más, hiciste algunos desfiles, posaste para marcas de ropa, etc.

En fin, no eras “famosa” pero si eras conocida en el ámbito de modelos. Amabas que te llamaran, amabas trabajar de esto.

Fuiste creciendo y tenías que ver que querías hacer con tu vida, que estudiar y esas cosas... Pero te propusiste que, cuando seas grande, ibas a tener tu propia escuela de modelaje.

Terminaste el secundario y empezaste la facultad. Estudiaste “diseño de moda” en la universidad de Palermo, te recibíste y pusiste en marcha el plan de abrir tu propia academia, que con tus ahorros y un poco de ayuda de tus padres, pudiste ograr lo que hoy en día ya es un sueño cumplido.

Después de años de trabajo, estudios, esmero, desfiles, fotos, etc, fuiste viendo distintos salones, hasta que encontraste el indicado y lo compraste. Tuviste que hacer algunos arreglos, pintarlo y adornarlo a tu gusto.

Y hoy, había llegado el día de la inauguración y estaba todo tal cual lo soñaste.

Tres salas. El primer salón con una gran alfombra roja con líneas al medio para que los alumnos caminaran derecho, espejos, luces, y hasta cámaras. La segunda sala estaba lleno de maquillajes, para que las chicas, aprendan a maquillarse solas. Y por último, un salón que era divido en “camarines” para que cada una, pueda vestirse, guardar su ropa y tener su intimidad.

Llegó la hora de que se abran las puertas, y allí, estaban tus dos acompañantes, Pedro y Sofía, estabas feliz de tenerlos y un poco triste de que Germán no haya podido venir ya que trabajaba.

- Felicitaciones Pau, quedo todo hermoso, te lo súper mereces.- Te dijo Pedro, con Sofi a upa.
- Gracias Pepe. Estoy muy feliz.- Dijiste dando pequeños saltitos de emocion y con una sonrisa mas grande que una casa.

Te diste vuelta y viste a muchas chicas acompañadas por sus padres, inscribiéndose.

¡Explotabas de felicidad!





sábado, 17 de febrero de 2018

Capitulo 6.



¡Por fin llegó el viernes! Estabas un tanto emocionada y nerviosa, hace mucho que no salias, y mucho menos con un hombre.

Hoy era el día de tu cita con German. ¡Si! Estabas preparándote, te hiciste unos bucles “naturales”, te pintaste y encremaste. La noche estaba linda aunque un poco fresca, por lo que decidíste ponerte un jean con una remerita, un saco y unos buenos tacos ( Si, con los tacos soluciono todo).

Estabas en tu mundo, ansiosa y feliz, hasta que te llegó un mensaje de German.
- Estoy afuera Pau.- Sonreíste. Llegó el momento.

Bajaste las escaleras, y te despediste de Pedro y Sofi.
- Estás muy linda Pau.- Dijo Pedro mirándote de arriba a bajo, cosa que te incomodó un poco.
- Gracias Pepe.- Sonreíste algo tímida, dejaste un beso en su mejilla y luego llenaste de besos a Sofi.

Saliste de casa y subíste al auto de German.

- Hey, hola.. Estas muy linda.- Te dijo sonriendo.
- Hola y gracias.- Dijiste dejado un beso en su mejilla.- Vos también muy lindo.- Sonrío.
- Pero no más que vos.- Te dijo y agradecias que fuera de noche, porque cada comentario, hacia que tus mejillas se pongan rojas de la vergüenza.

Llegaron al restaurante. El te hablaba sobre su trabajo, sus peleas con sus hijas adolescentes, te preguntaba cómo estabas, cómo llevabas esta nueva vida y la convivencia con Pedro... Pero vos, no estabas muy atenta sinceramente, te habías colgado mirando lo lindo que era.

- Hey Pau, ¿Me escuchas?- Dijo él, queriendo llamar tu atención.
- Si, si..- Dijiste tratando de sonar lo más normal posible.
- Pau, estás muy hermosa, bueno, sos hermosa, y muero de ganas por besarte.- Te dijo y abriste los ojos como platos, sorprendida.
- ¿Y qué esperas?.- Te odiaste, no podias creer ser tan lanzada, ¿Será la NO costumbre? Reíste ante este pensamiento.

Estabas a punto de cumplir tu fantasía, a punto de chocar tus labios con el hombre del que siempre "flasheaste" este momento...

Hasta que suena tu celular, ¿Como no habias pensado de que esto iba a ocurrir? Si sos la mina con mas mala suerte del mundo.

¿Existira alguien mas inoportuno que Pedro en este momento? Y si, lo ODIASTE, demás está decirlo.

Te disculpaste con Germán, quién tenía cara de pocos amigos, al igual que la tuya.

- Pedro! ¿Que mierda queres?.- Dijiste algo alterada, lo cuál recibiste una carcajada de su parte e hizo que te alteraras más. - Vas a seguir riendote o me vas a contestar boludo, habla o corto, fácil.
- Ehh, calmate loca.. Interrupi algo groso parece, que bueno..- Dijo esto último en un susurro, claro que lo escuchaste.- No te llamaba para hablar con vos igual, necesito que me pases con el doctor corazón.- Bufaste y le diste tu celular a Germán.
- No hay nadie ahora, pero en media hora llevala y la atiendo yo, no te preocupes. Nos vemos Pedro.- Dijo y te devolvió el celular.- En media hora tenemos que estar en la clínica.
- Si escuché, pero vamos ahora.- Dijiste agarrando tu cartera y caminaste hacía el auto. 

Llegaron a la clínica y al rato llegó Pedro con Sofi, Germán la revisó y le recetó unos remedios. 

Al momento de despedirte de Germán, lo sorprendiste dándole un beso en sus labios, un beso que ambos se encargaron de hacerlo perfecto y que durara hasta que sus pulmones no tengan más aire. Sonreíste como una estúpida y le pedíste disculpas por el inconveniente que habían tenido, lo cuál respondió con que esta no era la única vez que te invitaría a salir..

Llegaron a casa y por suerte Sofi se había dormido en el camino, así que la llevaste a su habitación y la dejaste en su cuna, para salir de esta y dirigirte hacia la tuya.

Te tiraste sobre la cama y largaste un suspiro, recordando aquél hermoso beso que varías veces "soñaste".





viernes, 16 de febrero de 2018

Capitulo 5.



Jueves! Un día para tu cita, estabas muy ansiosa y feliz, demasiado feliz.

Estabas en el sillón, tomando vino sola, mientras Pedro estaba arriba con Sofi, jugando, escuchabas sus carcajadas.

Vos estabas algo “borracha” para no decir del todo. Estabas graciosa, alegre y tranquila, hasta que tocaron el timbre.

- Esperabas a alguien?.- Dijo Pedro bajando por las escaleras y yendo hacia la puerta, hasta que vio tu estado y se sentó a tu lado.
- No, a nadie.- Respondiste tentada
- ¿Paula estas borracha?.- Preguntó serio.
- No tonto.- Dijiste y al pararte, te caíste, y seguías riendo.


Pedro fue a ver de quien se trataba. Vos te acercaste a él, porque claro que querías saber, pero cuando lo hiciste, cerró la puerta.

- ¿Quien es?.- Preguntaste.
- Servicio social.-Dijo algo.. ¿Nervioso?.- Tenes cinco minutos para entrar a la ducha, recomponerte y ser la responsable obsesiva que sos. Dale, chau.

Te diste la vuelta y te dirigiste hacia el baño, cuando escuchaste que Pedro te gritó.

- Arriba está el baño paula, subí las escaleras.- Te dijo suspirando.- ¡Corre!

Subiste las escaleras riendote tanto que te caíste otra vez, no dabas mas de estúpida. 

Te duchaste lo mas rápido posible, pero aun así no lograbas sacarte el estado de ebriedad. ¿Tanto podía provocar cuatro copas de vino? Bueno, eras de no tomar alcohol nunca, y eso hace que con solo una copa ya te de vuelta todo porque no estabas acostumbrada.. En fin, no tomarias más, o eso querías creer.


Luego de unos minutos bajaste, y te encontraste con Pedro y una chica, la cual era muy bonita, mediana estatura, morocha, ojos marrones, nariz perfecta, cachetes redondondos, ok basta.

- ¿Qué tal? Perdón por la tardanza es que tenia que acostar a la nena en su cuna.- Dijiste, tratando de sonar normal.

Pero ella giro su cabeza, y vió a Sofi en su corralito, jugando con sus muñecos.

- Ahh.- Reiste.- Vio que te descuidas un minuto y PUM!.- Dijiste haciendo gestos con tus manos.- Sale corriendo por todos lados.- Vos reías, pero ellos estaban serios. Te sentaste junto a Pedro y la chica habló.
- Bueno, me llamo Maria José, pero me pueden decir Majo.- Sonrió.- Soy trabajadora de servicio social, así que van a recibir mi visita unas cuantas veces a la semana.- Asintieron.- Me comentaron que todavía no tienen una relación...- Dijo y ambos la miraron confundidos.- No duermen juntos.- Aclaró.
- Ay no que asco - Dijiste vos con cara de disgusto.
- No, por favor no lo diga, ni en chiste.- Dijo Pedro.
- Exelente, eso es bueno ya que  en esta situación dos solteros viviendo en el mismo techo y con una niña que quedo huérfana es suficiente complicación y añadirle la complicacion de todo ESO.- Dijo ella, remarcando la última palabra.
- Creame señorita Majo que acá no estaremos complicando nada con eso.- Respondiste.
- Yo suelo tener mucho de eso pero en otro lado.- Dijo Pedro, haciéndose el canchero.
- Yo también tuve mucho de eso en mis tiempos - Dijiste vos, bah, se lo dijiste más a Pedro.
- Ok, ok, basta.- Se callaron.- Acá el problema son ustedes dos y si estan echos para ser padres, queremos evitar que Sofi siga perdiendo a personas cercanas a ella.. Sus amigos creían que lo lograrían pero siendo franca con ustedes, todavía no lo sé.
- Bueno, nosotros nos creemos capacitados.- dijo Pedro.-

Y así pasamos la tarde, nos hizo varias preguntas más, hasta que se paró para irse.

- Es todo por hoy, solamente por hoy, voy a volver en unos días, claramente esta que no puedo decirles cuando, pero voy a volver.

Cuando escucharon la puerta cerrarse, ambos largaron un suspiro.



Terminaron de cenar y Sofi empezó a llorar, fuiste a agarrarla y tratar de que se calme, pero no había caso. Pedro la agarró e hizo el intento, pero tampoco pudo. 

Y sí estuvieron una hora, y Sofi seguía llorando. 

Pedro tomó las llaves del auto y los tres se dirigieron al auto, para dar algunas vueltas y ver si había caso de que dejara de llorar y se durmiera.

Pasaron unas tres horas. Eran las 3AM, y ustedes seguian dando vueltas con el auto, estaban mas dormidos que despiertos. Sofi había dejado de llorar pero aún no se dormía.. 

Volvieron a casa y recalentaste su leche, se la diste y al cabo de unos minutos, se durmió. 

Y agradeciste al cielo por este milagro. ¡Que difícil era esto!




jueves, 15 de febrero de 2018

Capítulo 4.



Al día siguiente, amaneciste gracias al llanto de Sofi, que por suerte, te dejó dormir bastante sobre la mala noche que tuvo.

Fuiste a buscarla y bajaron para desayunar. Preparaste su “meme” como ella decía, y un café con tostadas para mi. 

Ambas desayunaron, limpiaste todo y te dispusiste a jugar con ella.

Pasaro un buen rato entre risas, hasta que por fin se levantó Pedro.
- Buen día dormilón.- Reíste fuerte cuando viste su cara de dormido y su pelo revuelto.
- Buen día Pau, hola bebita hermosa.- dijo él y lleno de besos a Sofi.
- Cuando ayer te fuiste, se durmió gracias al cielo, pero a los quince minutos se despertó y siguió llorando.
- Que mal, solo se calma cuando estoy yo y gracias a mis encantos.- Dijo haciéndose el canchero. Mordiste tu labio sobrandolo. 

Hasta que se te ocurrió una buena idea.

- Hey Pepe, el día esta lindo.. ¿Que te parece si vamos al parque y hacemos un pícnic?.- Preguntaste.
- Dale Pau, mientras preparas todo me doy una ducha.
- Refregate bien que tenes olor a gato.- Dijiste haciendo referencia a sus minitas, te hizo fuck you y se metió al baño. Reíste y te pusiste a preparar todo.

Búscaste una canastita, pusiste una botella de agua, preparaste unos sándwiches, la “meme” de Sofi junto con algunos juguetes y guardaste todo allí. 

Paso un rato, ya estábamos en el parque, precisamente terminando de almorzar. Sofi se encontraba a upa de Pedro, de verdad que se amaban.
- Pedro, tengo que pedirte un favor.- Le dijiste.
- ¿Que pasó?.- Preguntó.
- Nada grave, sólo si podes quedarte el viernes en casa, tengo una cita.- Le dijiste vos, con una sonrisa.
- Ah. ¿Se puede saber con quién?.- Preguntó intrigado.
- Con German, el pediatra de Sofi.- Él hizo una mueca.
- Suspiró.- Está bien, entonces seremos vos y yo el viernes princesa.- Le dijo a Sofi, y aunque no quiera admitirlo, tenias un poquito de debilidad por esos dos seres.

Pasamos un buen rato jugando, embarrándonos, porque si, aunque te negaste y al principio salíste corriendo, terminamos los tres en el barro, sucios, muy sucios, pero todo valía la pena cuando escuchabas las carcajadas de Sofi, verla tan feliz y disfrutando de estos momentos te explotaba el corazón de amor. Amabas a esta pequeña con locura.

Le dijiste a Pedro de volver a casa, ya que era tarde, y se tenían que bañar, así que aceptó sin ningún problema. 

Cuando llegaro, bañaron a Sofi primero, y eso si que fue un buen rato, ya que tu bebita ama el agua, y mucho. Estában rodeados de muñecas y patitos de hule, tanto afuera como adentro del agua. Pedro la salpicaba y ella reía, pero moría de risa cuando él te salpicaba a vos, hasta que se complotaron y empezaron a salpicarme los dos.. 

Luego, te bañaste vos, y por último Pedro. 

Cenaron y durmieron a la beba, que gracias a Dios, se durmió a los pocos minutos.

- Buenas noches Pau.- Te dijo él en voz baja, al salir de la habitación de Sofi.
- Buenas noches pepe.

Y así, por fin, después de un largo día, te acostaste, cerré tus ojos, y te dispuse a dormir.



-

acá subiendo el segundo del dia y cumpliendo con mi palabra ;) 
las q quieran q les pase los caps x tw, diganme.

Capítulo 3.



Pasaron dos meses, y junto a ello, todo se fue acomodando. El dolor seguía presente claro, pero Sofi hacía que nos olvidaramos un poco de el. 

Con Pedro se llevaban cada día mejor, porque si no nos proponiamos a que esto fuese así, la convivencia sería un caos y no querían que sus problemas repercutan en nuestra pequeña ahijada..



La noche cayó y vos estabas haciendo dormir a Sofi, acción que en este momento estaría siendo algo imposible.. Estaba molesta y no dejaba de llorar, no sabias que hacer.

Pedro se estaba arreglando para tener una "cita" con una de sus tantas minitas.. Bueno, ni citas eran ya que solo las usaba para tener una buena noche de sexo y nada más. Suspiré. 

Ya cansada lo llamaste para que te ayudara con la beba, te importaba muy poco si le sacabas tiempo.

- ¡Pedro! Podrías ayudarme, ¿no? ¡Hace media hora Sofi no para de llorar!.- Gritaste indignada.
- Paula no jodas que me están esperando.- Dijo él, con toda la tranquilidad del mundo.
- ¡¡Te recuerdo que guille y nan firmaron un papel en el que decía que vos te tenias que hacer cargo también!! ¡Ayudame! No sé que hacer para que deje de llorar.
- Ok Paula, dame a la nena.- Dijo Pedro y se la di.- ¿Que pasa Sofi? ¿Que pasa bebé?.- Dijo y creíste morir de amor, la beba se había calmado de un segundo a otro, no lo podías creer.- Ahora te vas a quedar con la tía Pau, porque el tío Pepe tiene que ir a hacer algunas cositas. ¿Si?.- Sofi no paraba de sonreirle.- Te amo bebita hermosa.- Dijo llenandola de besos en la mejilla para luego entregartela.- Hasta una bebé se derrite de amor por mi. ¿Viste?.- Dijo aquél comentario con una sonrisa de "ganador" y se fue dándome una palmada en la espalda. Suspiré. No podías creer lo que acababa de pasar.

Acostaste a Sofi en su cuna ya que se había dormido al poco tiempo de que Pedro se fue.. ¡Y como para no dormirse después de todo lo que lloró! 

Prendiste el baby call y fuiste hacia tu habitación. Te tiraste sobre la cama y largaste un largo y profundo suspiro. 

En eso suena tu celular indicándo una llamada entrante, ni siquiera miraste el destinario que solo atendiste .
- Hola.- Dijiste sin ningun tipo de emoción.
- Hola Pau.. Soy Germán. ¿Como estás? Espero no molestar con mi llamado.- Dijo y te exaltaste ¡¡Era Germán!! ¡El doctor de Sofi! Del cuál estuve (o estoy, no lo sé) enamorada desde hace bastante tiempo.
- ¡Germán! No, no, no molestas, perdón si atendí así, es que estoy muy cansada, solo eso.. 
- Ahh bueno..- Hizo una pausa.- Te llamaba para saber si querías ir a cenar conmigo este viernes.. ¿Que te parece?.- Dijo y tus piernas se aflojaron.
- Me encantaría.. - Dijiste sonriendo como una estúpida. 
- Bueno.. Dejalo en mis manos entonces, y te dejo así descansas. Nos vemos hermosa.
- Nos vemos Ger. Gracias por la invitación. - Mordiste tu labio inferior, estabas a punto de explotar de felicidad.
- De nada Pau, adiós!.- Dijo y cortó.

Largaste otro gran suspiro, pero este contenía emoción, ¡Ibas a tener una cita con Germán! Tenías que hablar con Pedro así no hacia planes con unas de sus amiguitas y cuidaba de Sofi este viernes. 

Y con una sonrisa en la cara, te dormiste. Pero a los diez minutos, escuchaste a Sofi llorar por el baby call. 

Te levantaste con toda la pachorra del mundo y fuiste hacía su habitación, dónde la encontraste llorando de la misma manera que hace unos minutos atrás.. ¡Por favor bebé! No llores más, que no está el tío Pepe para calmarte.. Reí.






hola hola q tal, no esperaban cap tan temprano no¿?¿? bueno, a la noche se sube otro ;)

miércoles, 14 de febrero de 2018

Capitulo 2.


Pasaron los días, semanas, meses hasta llegar al cumple número uno de Sofi, donde festejaron junto a tu amiga y su marido Hernan, lamentaste que estaba pedro, se llevaban mal desde aquel día, pero tuvieron una charla de hacer posible ya que ambos eran los padrinos de sofi, estabas tan feliz de lo grande que estaba esta pequeña.

Regresaste a tu casa, te dispusiste a dormir hasta que recibiste un llamado, el llamado con la peor noticia de tu vida.

Era la policía, para darte una noticia horrorosa, llena de dolor. Tu mejor amiga y Hernan, fueron a cenar solos, y resulta que en el camino ocurrió un accidente, chocaron y ambos murieron en el acto.


Llorabas desconsoladamente en el hombro de Pedro, quien también estába muy triste, se abrazaban, intentando entender un poco el porqué, porque ellos y no vos, y un poco agradeciendo que Sofi no estaba junto a ellos, mientras lloraba un policía se les acercó.
- Lo lamento mucho, debo recomendarles que se vayan a sus casas, mañana los espera un juez para hablarles sobre Sofía.
- ¿Dónde está ella ahora?- Preguntó Pedro, preocupado.
- pasará la noche en un hogar, por eso mismo, mañana tenemos que hablar con ustedes.

Ambos asintieron, y ambos se dirigieron a la casa que era de tu amiga, tu hermana, la cual ya no estaba, y vos estabas sufriendo, y mucho.



Al otro día, “amanecieron” entre comillas, porque, para ser verdad, ninguno pudo pegar un ojo en toda la noche.

Desayunaron, se ducharon, se prepararon hasta que llegó el juez.

Pedro estaba sentado frente a él, mientras vos llevabas tres tazas de café.

- Bueno chicos, vine a comentarles algo sobre la tenencia de Sofi.- Dijo el señor alto mientras tomaba un sorbo de café.
- ¿Con quien se va a quedar?.- Preguntaste vos, nerviosa por la pequeña que tanto amabas.
- Bueno, antes del accidente, la señora Guillermina y el señor Hernan pidieron ambos hacer un papel, donde firmaban que si les llegaba a pasar algo algún día, la niña iba a quedar a cargo suyo.
- ¿Que? ¿Nosotros?.- Preguntó pedro, algo nervioso.
- Si, y lamento decirles que si no aceptan, la niña va a tener que ser llevada a un hogar, esperando a una familia que la adopte.

Ambos asintieron, y por más de que estaban sorprendidos, nerviosos e inseguros, aceptaron, porque esa niña los hacía muy felices, la adoraban y querían lo mejor para ella, como hubiesen deseado sus amigos.

El señor se fue, y ustedes lo primero que hicieron fue ir a buscar a la pequeña, que de regreso, se quedó dormida. La dejaste en su cuna y bajaste las escaleras. Te encontraste con un Pedro pensativo, te sentaste en el sillón junto a él, en silencio, hasta que habló. 

- Creo que si vamos a convivir y vivir acá, tenemos que sacar sus fotos, poner nuestras, decorar todo como nos gusta, así podemos estar más cómodos y tratar de cerrar la herida, ¿que opinas?- me dijo el, sinceramente me parecía una buena idea
- Opino que me parece bueno, tenemos que acostumbrarnos, para estar más cómodos.- Le dijiste vos.

Y poco a poco, días después, fueron decorándola como querían, y estabas un poquito mejor, tratando de ser fuerte para esa beba que tanto te necesitaba, acostumbrándote, la vida te sacudió, y te cambio, para siempre.





Hola, acá estamos otra vez, esperamos q les este gustando esta nueva nove!! Comenten xfis, queremos saber q opinan de cada cap. 

martes, 13 de febrero de 2018

Capítulo 1.



Estabas preparándote para la cita que  la Bicho, tu mejor amiga, tu hermana del alma, la que siempre estaba para vos, la que te hizo “Madrina” de una beba tan linda como lo era Sofi. En fin, estabas preparándote para tu cita con Pedro, para ser verdad te parecía un chico muy lindo. Te pusiste un vestido rojo pegado al cuerpo, con unos zapatos negros con plataforma y planchaste un poco tu pelo, para luego hacerte unos bucles en las puntas. Te miraste al espejo y conforme con tu trabajo, lo llamaste para que te venga a buscar..

Pasaron unos quince minutos cuando escuchaste el ruido de una bocina, abriste la puerta y confirmaste que era él, le hiciste señas de que ya ibas. 

Revisaste tu cartera si tenias todo, apagaste las luces de tu casa y cerraste la puerta para dirigirte hacia él.

Subiste y el te miró con una sonrisa, a la cuál respondiste de la misma manera.
- Hola Pedro.- Dijiste algo nerviosa.
- Hola Pau. ¿Todo bien?
- Si bien, bien.. ¿Vos?
- Bien...- Hizo una pausa.- Bueno, ¿Vamos?.- Asentiste. 

Pedro encendió el motor del auto, y cuando estaba por arrancar, sonó su celular.

Pasaron unos diez minutos, y él seguía hablando por teléfono, mientras sonreía y reía... Suspiraste. 

- Si obvio linda, nos estamos viendo.- ¿Con quien hablará? Pensaste -¿Ahora?.- Dijo algo nervioso.- Bueno está bien, en veinte estoy allá, espérame.- ¿WTF?

Cortó el teléfono y te miró serio.
- ¿Que pasó?- Preguntaste.
- Suspiró.- Perdóname Pau, pero me surgió una cita y tengo que irme..-
- ¿Es joda Pedro? ¿Encima me lo decís?- Dijiste indignada.
- Perdón..- ¿PERDON? ¿ME ESTABA PIDIENDO PERDÓN? Este chabon era una joda.- Bájate del auto..
- Largué un largo suspiro y bajé del auto. Hasta que sentí que me detuvo agarrándome del brazo.
- Pau espera..
- ¿Que?.- preguntaste ilusionada, pensando en qué te iba a decir que se quedaba con vos, que era un chiste, pero fuiste una ilusa.
- ¿No me prestas el auto? Mañana te lo traigo..- Y con ese comentario fue una cachetada de tu parte hacía él. Se se bajó del auto y se fue caminando.. Te dio algo de penita, pero no ibas a dar el brazo a torcer después de escucharlo hablar con una mina y cancelar nuestra salida para encamarse con una. 

Y entraste a tu casa, muy desilusionada.... El amor no era para vos.

Capitulo 53.

Paula . No parabas de llorar, algo en vos te decía que esto se te iba a ir de las manos, y así fue..  Te sentías morir. Necesitabas ...