lunes, 21 de mayo de 2018

Capitulo 52.


Sigue Pedro.



- ¡¡Pedro!! ¡¡Despertate!!.- Escuchaste que te gritaban, y te despertaste asustado.- ¡¡Al fin nene!! ¡¡¿Como te vas a dormir acá en el local de ropa?!!.- Te dijo algo exaltada y vos miraste a tus alrededores, era un local de mujer y ahí entendiste todo.
- ¿Hace cuanto estamos acá?.
- No sé, media hora, que se yo Pedro!
- ¿Y todo eso te probaste?.- Preguntaste mirando todas las prendas q tenía en sus manos.
- Si..- Te dijo suspirando.
- Ponele que con cada prenda estés media hora probandotelas, y ahí tenes unas cincuentas.. Un poco de lógica tiene que me haya dormido esperándote, ¿No crees?.- Dijiste y ella volvió a suspirar.
- Sos un exagerado, callate y vamos.
- ¿Vas a comprar todo eso?.- Preguntaste abriendo los ojos, ¡la tarjeta iba a explotar!
- No, no me gustó nada.- Te dijo y vos suspiraste aliviado.
- Igual vinimos a comprar cosas para el bebé..- Dijiste riendo.
- No me resisto a la tentación.- Te dijo y reiste.



Ambos siguieron recorriendo el shopping, pero vos no podías dejar de pensar en ese sueño que tuviste... De solo imaginar esa situación, te daba escalofríos.. Pero solo fue un mal sueño, te dijiste a vos mismo, tratando de autoconvencerte de eso.. Pusiste lo mejor de vos para dejar esos pensamientos atrás, para así poder pasar un lindo rato con tu mujer.


Compraron algunas cosas para lo que seria el cuarto de su bebé, cada cosa chiquitita que veían los emocionaba mucho, no veían la hora de estar con él o ella en sus brazos.



Regresaron a casa, Paula estaba bañándose y vos acostado mirando una película.


El celular de Paula empezó a sonar, lo había dejado en la mesita de luz antes de entrar a bañarse. No querías atender, no era de tu incumbencia, pero no dejaba de sonar, y pensaste que capaz era una urgencia.
- Hola amor.. Al fin atendes! Te estuve esperando toda la mañana, ¿Que pasó que no viniste?.- Escuchaste que dijeron del otro lado, era la voz de un hombre, pero no podías identificar de quién.
- ¡¿Quien sos?!.- Gritaste.
- Ah, hola Pedrito.. Tanto tiempo!.- Dijo riendo, y te tensaste.. ¿Era Germán?
- ¿Germán? ¡Que mierda haces llamando a mi mujer!.- Dijiste ya enojado, furioso.
- La llamo porque la extraño, quedamos en vernos hoy a la mañana y quiero saber porque no vino, quería darle un regalito para mi bebé.- Te dijo y sentiste un escalofríos.
- ¡Pero que decís imbécil! ¡Te dije que te alejaras de ella, que no la molestes más!.- Dijiste gritando y caminando por todo el cuarto, nervioso.
- Vos dijiste eso.. Pero ella aceptó gustosamente de vernos.- Rió.- Que feo eso de ocultarse cosas eh..- Te dijo y tu sangre hirvió. No hiciste más que cortar la llamada. Estabas enojado, dolido.. ¿Paula estaba engañandote? Entraste y buscaste su chat con él, comenzaste a leer y confirmaste todo. 


Lágrimas de bronca comenzaron a rodar por tus mejillas, esto no podía ser real.. ¡NO! Estabas como loco.


Escuchaste la puerta abrirse y Paula se acercó a darte un beso, cuando vio tu cara se puso seria.
- Mi amor.. ¿Que pasó? ¿Estas bien?.- Preguntó secando tus lágrimas, vos sacaste sus manos bruscamente, tiraste su celular y fuiste a encerrarte en el baño. 



Lloraste como nunca lo habías hecho, preguntándote el porque de esto.. Luego de unos minutos escuchaste que tocaron la puerta.
- Amor! Abrime por favor..- Escuchaste a Paula decir, y notaste que lloraba.- Todo tiene una explicación, por favor abrime..- Dijo llorando aún mas fuerte.
- Ahora no Paula.- Dijiste tratando de calmarte.
- Por favor mi amor.- Volvió a decir.
- ¡Ahora no te dije!.- Gritaste, dejo de insistir y cuando creiste que se había ido, saliste, agarraste las llaves del auto y te fuiste.




No sabias ni donde estabas, lo que si sabias es que Paula te estaba haciendo cornudo, y lo peor.. ¡Con su ex! Tu celular no paraba de sonar, así que decidiste apagarlo, necesitabas procesar todo.



Paraste en una plaza y allí te quedaste un largo rato... No había nadie, era una plaza algo abandonada, muy poca gente venia.




Estabas perdido en tus pensamientos, cuando escuchaste un tiro.. Miraste para todos lados y viste a dos hombres correr, vos corriste hacía la víctima y cuando viste de quien se trataba, no lo podías creer.. 



Germán, tirado en el piso, inconsciente. Te quedaste unos minutos mirándolo, cuando algunas personas se empezaron a acercar, a algunos de ellos los conocías, te miraban como sospechando de vos pero no te dijeron nada, se acercaron a él y lo ayudaron, vos de lo contrario te dirigiste al auto y volviste a tu casa. 



Lo que creiste que solo fue un mal sueño, lo estabas viviendo en carne propia..




miércoles, 16 de mayo de 2018

Capitulo 51.


Pedro.


Hoy era tu día libre, eran las once de la mañana y vos seguías en la cama, haciendo fiaca, como pocas veces podías hacerlo. 


Decidiste levantarte para comenzar tu día, tenias q buscar a Sofi a la casa de su compañera en quince minutos, luego llevarla al jardín, y de ahí buscar a Paula al estudio para después dirigirse al shopping y comprar algunas cositas para tu bebé, sabían que era demasiado temprano para hacerlo, pero la ansiedad era más fuerte.


Sonreiste por inercia, ibas a ser papá... ¡Ibas a ser papá! Siempre que te ponias a pensar en esto, te daba piel de gallina. Si bien tenías a Sofi, que ya era prácticamente tu hija también, pero vivirias en carne propia lo que era el transitar los nueve meses de gestación, como va creciendo la pancita de tu amor, sus distintos antojos, humores, comprar los primeros escarpines, armar su cuarto,  la ansiedad y adrenalina por querer que pasen los meses para conocer su pequeña carita, tenerla en tus brazos, llenarla de besos y sentirte el hombre mas afortunado del mundo.



Suspiraste con una sonrisa, te subiste al auto y partiste a buscar a Sofi. 



Llegaste a destino, y cuando estabas por bajar recibiste una llamada de tu amor.
- Hola mi vida.- Dijiste con una sonrisa.
- Hola amor, todo bien? ¿Fuiste a buscar a Sofi?.- Te preguntó.
- Si.. Todo bien, y justamente estaba en eso.- Dijiste y bajaste del auto para dirigirte hacía la puerta de la casa.
- Ah bien.. Pensé que te habías olvidado.- Te dijo riendo.
- Ya ves que no.- Dijiste y tocaste el timbre.- ¿Vos todo bien? 
- Si, un poco cansador pero bien.. ¿Amor?.
- ¿Que pasa mi vida?.- Dijiste.
- Ojo con la mamá de esa nena, si te tira los perros ignorala.- Te dijo y reiste.
- ¿Y porque me iba a tirar los perros?.- Preguntaste y tocaste el timbre nuevamente.
- Porque ella es de las que se babea cuando te ve.. ¿O no te acordas de tus seguidoras secretas? Ella era una de ellas.- Te dijo hablando en serio y vos no podías evitar reirte.
- Esta bien amor, esta bien..- Dijiste y en eso viste que alguien abrió la puerta, y te encontraste con la misma chica de la que Paula te hablaba. Quisiste reír.- Hola buenos días..- Dijiste amable.- ¿Sofi?
- Amor! ¿Con quien hablas? ¿Con la chirusa esa?.- Te preguntó y reiste.
- Si gorda, esperame un segundo.- Dijiste y volviste a preguntar por Sofi, ya que la chica se había como colgado mirándote. 
- Ay! Perdón, ya te la traigo.- Te dijo nerviosa y fue a buscarla. A los pocos minutos, viste a tu princesa y ella corrió a vos para abrazarte.
- Hola amor.- Dijiste dejando un beso en su mejilla.
- Hola papi.. ¿Vamos?.- Te dijo ella y vos asentiste.
- Si, chau.. Nos vemos.- Le dijiste a la chica quien otra vez se había colgado mirándote. Reiste por dentro.- 
- ¿Como la pasaste princesa?.- Preguntaste.
- ¡Bien! Jugamos un montón, nos divertimos mucho.- Te dijo ella feliz, y amabas verla así.
- ¡Que bueno! Eso es lo importante, divertirse y pasarla bien.- Dijiste y te acordaste que tenías a Paula en el celular.- ¿Amor? ¿Seguís ahí?.- Preguntaste pero no recibiste repuesta, había cortado.


Llegaron a casa y preparaste a Sofi para llevarla al jardín, hiciste un intento de comida, claramente nada elaborado porque eras malísimo en la cocina, y luego la llevaste al jardín.



Estabas frente al estudio de Paula, esperándola. En eso viste salir a Germán de allí y tu pulso se aceleró. ¿Que hacía ahí? ¿Otra vez molestando a tu mujer? Estabas a punto de salir a encararlo, cuando viste que estaba con una de sus hijas.. Seguramente ella era una alumna, y él como padre solo fue a buscarla, eso querías creer.. 


Pasaron unos diez minutos y Paula ya estaba con vos. Evitaste preguntar sobre Germán, no querías que se ponga de mal humor.



Llegaron al shopping y primero fueron al patio de comidas, comieron unas hamburguesas, antojo de Paula, y luego comenzaron con la búsqueda de algo lindo para su bebé.


Caminaban mirando vidrieras, cuando sentiste que Paula apretó fuertemente tu mano, la miraste y estaba roja, se le dificultaba respirar y te asustaste.
- Llevame a la clínica Pedro, por favor.- Te dijo como pudo, vos estabas muy nervioso.
- Si mi vida, vamos rápido.- Dijiste agarrándo su brazo para pasarlo sobre tu cuello y la agarraste de la cintura para comenzar a caminar. De suerte que no estaban tan lejos del estacionamiento, subieron al auto y conduciste hasta la clínica. Pudo lograr estabilizarse un poco, pero notabas su mirada perdida y eso te ponía aún mas nervioso.


Llegaron a la clínica y apenas llegaron, la atendieron, tomaste su celular de su bolsillo ya que la iban a internar..



Él bebé gracias a Dios estaba bien, escucharon su corazón nuevamente y eso te llenó de amor. Pero Paula seguía con la mirada perdida, y eso en un punto te estaba asustando..
- Doctor.. ¿Porque está así?.- Preguntaste temeroso.
- Estamos evaluando su estado.. En un rato le notificamos.- Te dijo amable.- No se preocupe, no es nada grave, su hijo y su mujer están bien..- Dijo y asentiste, él siguió su camino y vos te quedaste allí, esperando noticias.



En eso suena el celular de Paula, era una llamada, no sabias quien era ya que parece que no estaba agendado, atendiste y escuchaste una voz muy conocida del otro lado.
- Hola amor mio, que lindo fue verte ese ratito hoy.. Pero me quede con las ganas de seguir charlando, así que te espero en casa esta noche, quiero que cenemos juntos, que charlemos más sobre nuestro bebé y futura familia, pasar la noche con la mujer mas hermosa del mundo..- Dijo y vos te quedaste helado, ¿Sería posible que tu mujer te engañe con su ex? Te Preguntaste a vos mismo y comenzaste a llorar de la bronca. Tiraste el celular con furia al piso, estabas en shock, como loco.. ¿Porque Paula? ¡Porque! 


lunes, 14 de mayo de 2018

Capitulo 50.


Sigue paula.



Lamentablemente ya habían vuelto a la triste rutina, y estabas un poquito harta de esto y mas estando embarazada que todo lo que tenias que hacer te estresaba, tendrías que estar feliz, tenías todo lo que siempre soñaste, pero como tenías todo también tenías al estúpido de German.


Estabas acostada con Pedro sobre tu pecho plenamente dormido, disfrutando de su siesta, y lo veías y no podías creer lo enamorada que estabas de ese hombre, darías la vida por él. Estabas tan entretenida acariciando su pelo, hasta que te llegó un mensaje de Germán y suspiraste, lo abriste y decía “Hola amor mío, te espero en mi casa en media hora, tenemos que hablar me parece. Besos, te amo” 
Pedro se despertó al escuchar el sonido del celular.
- ¿Que pasa amor?.- Te preguntó todo dormido.
- Nada gordo, es Aini que me pregunta como llegamos.- Le dijiste y como odiabas tener que mentirle.- Amor, tengo que ir al estudio, tengo una reunión con los organizadores del desfile.. ¿Te acordas que te conté?.- Dijiste y él asintió.- Me voy a bañar.- Dijiste agarrando tu ropa y entrando al baño.

Mientras te bañabas, pensabas en todo lo que le irías a decir a Germán, pensaste en amenazarlo con hacerle una denuncia, pero sabias que iba a ser totalmente en vano, nada lo pararía..


Ya lista, agarraste tus cosas y saliste para su casa. Solo esperabas que esto te sea leve.


Llegaste y tocaste timbre, el te abrió la puerta con una sonrisa, la misma que querías borrar con un sartenazo.
- Hola preciosa..- Dijo acercándose a tu boca y vos te corriste.- Hey.. Quiero darte un besito, dejame..- Te dijo acercándose otra vez y vos lo empujaste.
- No tenes derecho a tocarme un pelo, no sos nadie.- Dijiste seria.- Decime lo que me queres decir y así me voy.
- Te llamé todo el fin de semana Paula, no me atendiste nunca.- Dijo algo enojado.
- Me fui con mi novio y mi hija a la playa, ¿Algún problema?.- Dijiste cruzandote de brazos.
- Hija que puede quedar en el orfanato si no haces lo que te digo.- Te dijo riendo con malicia.
- ¡Sos una mierda!.- Gritaste.- ¿Que te pasa Germán? O mejor dicho, ¿Que te pasó para que estés así de enfermo? ¡Decimelo y quizás pueda ayudarte! Pero vos no estás bien, no eras así antes... No sos ese hombre al cuál veía allá arriba, al que pensaba que nunca iba a darme bola, no.. Me asusta el estado en el que estas! Pasaste de ser el hombre más bueno del mundo para mi, a ser un completo desconocido Germán..- Dijiste llorando, la situación te había superado.- 
- Quiero que dejes a Pedro, Paula. - Te dijo ignorando completamente todo lo que dijiste. 

No hiciste más que salir corriendo de allí, tus lágrimas caían como cataratas, te sentías ahogada, con mucha bronca, te faltaba el aire y en breve te caias redonda al piso. Te subiste al auto y ahí te quedaste unos minutos tratando de recomponerte, eras consiente de que estas cosas le hacían mal a tu bebé. Tendrías que parar con todo esto, no por vos, sino por tu hijo, que sin darte cuenta, también lo estabas poniendo en riesgo... No sabias que hacer, y el no saber que hacer también te daba bronca, no poder hacer algo para que las cosas se solucionen te angustiaba más..


Luego de unos quince minutos regresaste a tu casa, agradecias que no haya nadie en ella, Pedro te había dicho que volvía tarde del trabajo y Sofi estaba en un cumpleaños en el cuál se convertía en "pijama party" después y tendrías que buscarla mañana.


Te quedaste dormida en el sillón unas cuantas horas, Pedro te despertó con dulces besos en toda la cara y sonreiste, cuanto necesitabas de él y su paz.. Le hiciste un lugar en el sillón y él se acostó al lado tuyo.
- ¿Hace cuanto que dormis chanchita?.- Te dijo riendo.
- Llegué acá a las seis... Y ahí me tiré y planché.- Dijiste.
- Son las diez amor, no vas a dormir nada ahora.- Dijo acariciando tu panza.
- ¿Y que te hace creer que no? Toco una cama y me duermo, ley de embarazada, como diría la bicho..- Dijiste con algo de nostalgia.
- Y Nan diría que hay que respetar todas esas leyes y jamás criticarlas, porque de lo contrario la respuesta puede ser fea, muy.- Te dijo y ambos rieron.
- Si.. Los extraño horrores.- Dijiste suspirando.- Amor, vamos a la cama, me estoy quedando dura acá.- Dijiste y te levantaste.
- Si vamos, y te hago unos masajitos, ¿Queres?.- Preguntó abrazandote por la espalda.
- ¡Pero eso ni se pregunta!.- Dijiste y él te dio vuelta para dejar un beso en tus labios.





*Ya 50 capítulos waaaw*

sábado, 12 de mayo de 2018

Capitulo 49.


Paula.



La paz que tenías estando lejos de todo era lo que mas necesitabas. Pero mañana se acabaría la paz. Mañana regresaban a casa. 

Desde que llegaron que no prendiste el celular, habías decidido tenerlo apagado hasta por lo menos estar volviendo a casa, no querías que un llamado o mensaje de Germán te amargue los hermosos días de paz que estabas teniendo con tu familia.


- No me quiero ir gordo..- Dijiste abrazando a Pedro por la espalda.
- Yo tampoco mi vida, pero el deber nos llama.- Te dijo dándose vuelta para abrazarte también.- Tres días no es mucho pero pudimos despejarnos un poco ¿No?.- Te dijo.
- Si..-Dijiste escondiendo tu cara en su cuello.
- Te prometo que las próximas vacaciones a parte de ser más largas vamos a irnos a algún otro país.
- Wow que calidad.- Dijiste riendo.
- Tenemos que pensar nombres para nuestro bebito, vos pensa algunos de nenes y nenas por tu parte y yo por la mia y después vemos en cuál coincidimos. -Te dijo y dejo besos en tu panza.
- Ay si me encanta.. Y también tenemos que ir viendo como darles la noticia a nuestras familias, ninguna de las dos están en Buenos Aires como para hacer una cena y contarles, no da decirles por mensaje. - Dijiste.
- Es verdad, se me había pasado el detalle de que no se lo contamos a nadie.. Podemos hacer no sé.. ¿Videollamada?.- Te dijo.
- Puede ser si.. Igual cuando estemos en casa vemos bien que hacer.- Dijiste y lo abrazaste.- Te amo mucho, lo único que quiero en esta vida es ser feliz con vos, con Sofi, con nuestro bebé en camino y futuros hijos, en paz..- Dijiste y tus lágrimas empezaron a salir, era lo que en verdad deseabas pero temias a que Germán arruinara todo.. 
- Deseo lo mismo que vos mi vida, te juro que vamos a ser felices, siempre..- Te dijo y ambos se unieron en hermoso beso.


-


Estaban en la playa, viendo el atardecer por última vez.
- Mami, mañana nos vamos?.- Te preguntó Sofi y asentiste.- No me quiero ir.
- Yo tampoco princesa, pero tenes que volver al jardín y nosotros a trabajar.- Le dijiste y ella bufó.
- En las vacaciones de verano te prometo que volvemos.- Le dijo Pedro a Sofi.
- Pero falta mucho..
- Pero va a pasar rápido amor, vas a ver.- Dijiste vos y ella asintió no muy convencida.


Volvieron luego de un rato, para preparar los bolsos y demás. Ninguno quería irse, pero el deber los llamaba y debían regresar.

No querías pensar en lo que te esperaba en Buenos Aires, a parte de Germán.. En tu estudio de modelaje debías hacer mil cosas, como cuentas, preparar a los alumnos para el nuevo desfile que se llevaría a cabo en unas semanas, hablar con los organizadores, entre otras cosas..

Y con Germán.. Tenías que pensar en algo para que te dejara en paz, para que no te siga molestando ni amenazando y que toda esa pesadilla acabara de una buena vez.





miércoles, 9 de mayo de 2018

Capitulo 48.


Pedro.


Veías a tus amores disfrutar de la playa y eso te hacia el hombre mas feliz del mundo. Dabas todo por ver una sonrisa en sus rostros, porque eran tu motivo para seguir. Nunca te imaginaste vivir y sentir esto tan lindo, siempre te decías a vos mismo que tu vida de pirata no la cambiabas por nada, que nunca mantendrías una relación amorosa con nadie porque no eras bueno para esas cosas, pero hoy en día te ves sumamente enamorado de una mujer que te da la felicidad y el amor que en esos momentos de tu vida y muy en el fondo (aunque lo negaras) tu corazón necesitaba.


Estaba atardeciendo y los tres seguían en la playa, Sofi dormía, Paula estaba sentada sobre tus piernas y vos abrazandola y acariciando su pancita, ambos en silencio contemplando la imagen del sol escondiéndose, la brisa destilando sobre sus rostros, más el ruido de las olas que le daba el toque perfecto.


Decidieron volver al hotel, ya estaba refrescando y debían bañarse porque esta noche saldrían a cenar y a pasear por el centro.
- Amor.- Escuchaste a Paula llamarte.
- ¿Que pasa mi vida?.-- Preguntaste dirigiéndote a ella y la encontraste en ropa interior.- Apa la papa...
- ¿Me estas diciendo que soy una papa? ¡Subí solo dos kilos Pedro!.- Te dijo y vos reiste para luego acercarte y tomarla de la cintura.
- Estas hermosa, radiante, espectacular, sos una bomba sexy, y asi seguiría diciéndote mil cosas más pero no me alcanzaría la vida.- Dijiste besándola.
- ¡Sos un chamuyero de mierda! Salí, me voy a ir a bañar.- Dijo empujándote y agarrando su ropa para dirigirse al baño.- Despertala a Sofi.- Te dijo y cerró la puerta.

-

- Buenas noches, ¿Que van a pedir?.- Preguntó el mozo amablemente.
- ¿Entonces pescado?.- Te pregunto Paula y vos asentiste.- El pescado que dice acá que no me sale decir el nombre.- Le dijo Paula al mozo y vos quisiste reír.- Ah, y unas patitas de pollo con papas fritas.- Dijo por último.



Luego de unos 15 minutos les trajeron la comida, y cuando pusieron los platos en la mesa, la cara de Paula se transformó y se tapó la boca con sus manos mientras se levantaba de su silla.
- ¿Donde están los baños?.- Preguntó y el mozo le señaló.- Gracias.- Dijo y se fue casi corriendo. Vos la seguiste con la mirada algo preocupado hasta que la perdiste de vista.
- ¿Embarazada?.- Te preguntó el mozo.
- Si...
- El olor a pescado le habrá provocado nauseas.- Te dijo y asentiste.- ¿Queres que me llevé esto y les traiga otra cosa?.
- Creo que va a ser mejor que nos vayamos, cuando le agarran nauseas vomita a cada rato y no da que este yendo y viniendo acá, disculpame.. pero me podría guardar las patitas de pollo y papas fritas para llevar? - Dijiste y él mozo asintió para volver a agarrar los platos y llevárselos, le diste una propina por la buena onda y cuando Pau salió del baño la fuiste a buscar.
- ¿Estas mejor mi vida?.- Le preguntaste.
- No.. Volvamos al hotel.- Te dijo y la notaste muy pálida.
- Sisi, vamos.- Dijiste y el mozo se acercó a darte la bolsa con la comida para Sofi.


Regresaron al hotel y Pau se fue a acostar, le preparaste un té y se lo llevaste.
- Perdón por cagar la salida..- Te dijo algo triste.
- No pasa nada mi vida, todavía nos quedan dos días más para poder salir, no te preocupes.- Dijiste acariciando su mejilla.
- ¿Y si me agarra nauseas cada vez que vamos a un restaurante?.- Te dijo y vos reiste.
- No creo Pau.. Para la próxima ya sabemos que pescado no.- Dijiste y ella rió.
- ¡Encima amaba el pescado! Ahora siento que lo odio..- Te dijo y te acostaste a su lado.- ¿Sofi?
- Esta en su cuarto mirando una película.- Dijiste.
- ¿Le hiciste algo de comer? Debe tener hambre..
- Le pedí al mozo que me envuelva la comida que pedimos para ella, y ahora esta comiendo eso.
- Ah bien, pensas en todo.- Dijo y te beso.
- Si.. Tenes a un hombre muy eficiente.- Dijiste y ella rió.
- La verdad que si y amo que sea así.
- Y yo te amo a vos, mucho. - Dijiste y te subiste arriba de ella, poniendo tus manos a los costados para no aplastarla. La besaste por un largo rato y jurabas que podrías estar horas y horas así, sintiendo el sabor tan rico de sus labios y perdiéndote en ellos.



martes, 8 de mayo de 2018

Capitulo 47.


Paula.



Te levantaste con el mejor de los humores, estabas muy feliz, hasta que recordaste que hoy a la tarde tenías que juntarte con Germán si o si y la amargura vino a vos.


Venias de llevar a Sofi al jardín, cuando recibiste un llamado, específicamente de Germán... Suspiraste y atendiste.
- Que queres. -Dijiste 
- Hola! ¿Como estas lindura? Yo bien, gracias por preguntar.- Te dijo irónico.
- ¡Que mierda queres! Habla o corto.- Dijiste gritando.
- Primero quiero que no me grites, y segundo que hoy te espero a las siete y media en el bar que está al frente la clínica, amor mio, no me falles..- Dijo riendo.
- ¡Dejame en paz!.- Dijiste y cortaste, no soportabas esta situación ni un minuto más, querías llorar, romper algo de la bronca y el miedo que tenías.. Querias contarle a Pedro todo lo que estaba pasando, pero si lo hacías, todo iba a empeorar, Germán se enteria que él sabe todo e iba a sacarte a Sofi, cosa que no ibas a permitir.


Era tanto tu embole que no te diste cuenta que Pedro estaba atrás tuyo y temiste por lo que podría haber escuchado.. "Dejame en paz" fue lo que te dijo que escuchó, a lo que te excusaste con algo muy tonto. Odiabas mentirle, pero era tu única opción..


Sacaste a Sofi del jardín y le pediste a Ainara si te la podía cuidar un rato, no la querías llevar con vos y menos que Germán la viera.



19:30hs, el tráfico era un caos, había ocurrido un accidente a unos metros tuyos, no sabias por donde meterte para salir de ahí, la única opción era irte caminando pero ni loca dejabas tu auto ahí y solo, de igual manera te importaba muy poco llegar a horario al bar. Recibiste un mensaje de Pedro que te decía que llegaba a casa en un rato a lo que vos respondiste que estabas visitando a tus amigas con Sofi, y una vez más, estabas minitiendole y cuanto te dolía. Milagrosamente unos diez minutos después, el trafico empezó a circular otra vez, despacio, pero algo era algo. 


Llegaste al rededor de unos cinco minutos, buscaste a Germán con tu mirada y lo viste en una mesa alejada de todos, estaba muy serio, parece que no le gusta esperar, pero nada te importaba menos que eso. Suspiraste y fuiste hacía él.
- Acá estoy.- Dijiste sentandote frente al él.
- Quince minutos tardes Paula, te voy a pedir que seas más puntual para la próxima.- Te dijo serio.
- No me jodas, ya estoy acá.- Dijiste ofuscada.- Decime que es lo que queres que me quiero ir.
- ¿Queres un café? ¿Algo?.- Preguntó y negaste.
- No quiero nada, quiero que me digas que queres. ¿Plata? Te puedo dar toda la que quieras con tal de que me dejes en paz.
- No.. No quiero plata, te quiero a vos, quiero pasar tiempo con vos mi amor, nada quiero mas en este mundo que estar con la mujer mas hermosa que vi en mi vida.- Te dijo agarrando tus manos.- Quiero que criemos a ese bebé y a Sofi juntos, que seas mi esposa y vivamos felices hasta viejitos Pau.. Te voy hacer feliz, mucho mas feliz de lo que supuestamente ese pelotudo te hace, todo eso quiero, pero con empezar viéndonos tres veces a la semana me conformo.- Te dijo y vos no sabias que decir, estaba absolutamente enfermo.
- ¿Vos te estas escuchando lo que decís? ¡Estas muy mal! ¡Estas enfermo Germán! Yo por vos no siento absolutamente nada, ¡Entendelo!.- Dijiste indignada.
- No me importa, yo te quiero para mi, así que nos vamos a ver tres veces en la semana como ya te dije, de no ser así, sabes lo que voy hacer.- Dijo sonriendo con malicia y las ganas de pegarle una cachetada te sobraban.


Te levantaste bruscamente de la mesa y te fuiste ahí, no aguantabas un minutos mas estando con ese hombre.. Estaba loco, Enfermo. ¡Por Dios! ¡Que se haga ver!

Pasaste a buscar a Sofi y te dirigirse a tu casa, pusiste lo mejor de vos para cambiar tu humor y no agarrartela con Pedro, él nada tenía que ver con la bronca y enojo que te provocaba Germán.


Estaban cenando, Pedro te había propuesto de ir a pasar el fin de semana largo a la quinta de sus viejos, te hubiese gustado ir a algún lugar mas jugado, pero no podías quejarte de nada porque vos misma no te dispusiste a organizar nada, se te había pasado por completo, de igual manera te ibas a despejar y olvidar un poco de todo lo que te estaba atormentando.


Te sorprendiste cuando te dijo que ya estaba todo guardado en el baúl y que esta misma noche salían.



Quedaste totalmente dormida, cuando tu amor te despertó, miraste para todos lados, ¡No lo podías creer! ¡Estaban en la playa! Justo en el lugar dónde querías estar.

Amabas esto que hacía Pedro por vos, amabas que fuera así, tan atento, bueno, dulce.. Era lo que tanto habías soñado de chica tener, un hombre que te ame y vos a él, que te haga feliz, siempre.



lunes, 7 de mayo de 2018

Capitulo 46.


Pedro.



 Viernes. Tu día estaba bastante cargado, tenias varias reuniones, miles de cosas por hacer y ni siquiera habías empezado que de solo pensarlo ya te estresabas. Por suerte, se venia el fin de semana largo, y es que estabas organizando en secreto una escapadita con tus chicas a la playa, querías sorprenderlas.


Te levantaste cuidadosamente para no despertar a Pau, eran apenas las 6AM, si se despierta por algún ruidito que hagas, era capaz de revolearte algo por la cabeza. 


Te diste una ducha, desayunaste y luego te fuiste a trabajar.



Todo era un caos para vos, recién salias de la primera reunión de cinco más que te esperaban, era medio día, tenias una hora de break, así que decidiste ir a tu casa para estar con Paula y despejarte un poco de los emoboles que te producía tu trabajo.


Llegaste y fuiste en busca de Paula, la viste hablando por teléfono muy seria y una frase llamó tu atención "Dejame en paz" la escuchaste decir y luego cortó la llamada. Te la quedaste mirando, estaba como enojada, todavía no se había percatado de tu presencia, pero cuando te vio se asustó.
- Ay Pedro me asustaste.. No te escuche entrar.-Te dijo algo nerviosa.
- Estabas muy concentrada en ese llamado.. ¿Quien era? ¿Quien te hizo enojar?.- Preguntaste.
- Nadie.- Dijo esquivando tu mirada.
- Te escuche decir que te dejen en paz Paula.. ¿Es el insulso de Germán otra vez? Decimelo y voy ahora mismo a cagarlo a trompadas, yo no tengo problema.- Dijiste.
- No.. Era Victoria que me sigue cargando con lo del otro día que empecé a gritar por la comida entonces le dije que me deje en paz.- Te dijo.
- Ah ¿y tanto enojo por eso?.- Preguntaste y la viste suspirar.
- No estoy enojada.
- Si vos decís..- Dijiste.
- Si, yo digo. 
- Esta bien.- Dijiste y te acercaste a ella para dejar un beso en su panza y hablarle.
- Hola bebito, mamá dice no estar enojada, pero yo sé que si lo está, ¿decís que con un chocolate le saco el mal humor?.- Dijiste y miraste a Paula, sus ojos se iluminaron y una sonrisa se formó en su rostro.
- Dame, dame, dame.- Te dijo dando pequeños saltitos, vos la tomaste por la cintura y la besaste.- Perdón si te hablé mal.
- No pasa nada mi vida.- Dijiste y dejaste otro beso en sus labios.
- Quiero los chocolates.- Te dijo y vos reiste.
- Primero hay que comer la comida señorita.- Dijiste y ella fruncio su seño.
- Ya comí con Sofi antes de llavarla al jardín amor.- Dijo haciendo puchero.
- ¿Si? ¿Voy a tener que comer solito?.- Dijiste haciendo puchero vos también.
- Te puedo acompañar comiendo los chocolates.- Te dijo con una sonrisa y no podías creer lo hermosa que era.



Estuvieron mimosos durante el almuerzo, pero a tu pesar, tuviste que volver al trabajo.


Se te partía la cabeza, quejas, visitas, estabas harto, pero por suerte ya eran las 20 hs y estabas volviendo a tu casa. Para tu suerte, Paula te había dicho que se fue a visitar a sus amigas con Sofi, así que tenías tiempo de armar su bolso, el de Sofi y el tuyo. Hoy mismo partirían.



Llegaste a tu casa, te diste una ducha y preparaste tu bolso, seguiste con el de Sofi, que te sorprendiste de vos de tan rapido que lo hiciste. Por último y el más difícil, el de Pau, si que tenia que ser perfecto, sabias que ella era difícil con el tema ropa y tenias que meter todo lo necesario.
Cuando terminaste, guardaste todo en el baúl del auto y te tiraste un rato en el sillón.


Sentiste una manito en tu cara y supiste que era Sofi, te habías quedado dormido.

- ¿Molestando a papá?.- Escuchaste la voz de paula.
- Papi, abrí los ojos.- Te dijo Sofi subiéndose arriba tuyo.
- Hola mi princesa.- Dijiste por fin abriendo los ojos y la agarraste para llenarla de besos, la amabas tanto..


Estaban cenando y veías a Paula algo cansada, así que pensaste que el viaje le iba a venir muy bien.

- Se viene el finde largo, no organizamos nada para pasar estos días a algún lado..- Te dijo ella.
- ¿Te acordas que te conté que mis viejos tienen una quinta?.- Preguntaste y ella asintió.- Bueno.. Nos vamos ahí, ¿Te copa?
- Me encanta amor, ¿Cuando nos vamos? ¿Mañana?.- Pregunto y sonreiste.
- No.. Ahora mismo, ya está todo en el auto, solo tenes que pensar en descansar.- Dijiste y una sonrisa se dibujó en su rostro y vino corriendo a besarte.
-Te amo, mucho, mucho, mucho.- Dijo entre besos.
- Yo a vos mi hermosa.

-

Ya en viaje, Paula y Sofi estaban plácidamente dormidas, así que te venia genial para que tu sorpresa salga con más éxito.


Cuatro horas de viaje y por fin llegaron, habías estacionado en un lugar que daba la vista al mar. Despertaste a paula (cosa que te había costado un poco) y cuando lograste despertarla, miró para todos lados y tapó su boca.
- Gordo, esta no es la quinta de tus viejos..- Dijo algo sorprendida y emocionada.
- No.. Estamos en San Clemente, casa con vista al mar.. ¿Te gusta?.- Preguntaste y ella mordió su labio.
- ¿De verdad me lo preguntas? ¡Obvio que si! Me sorprendiste.- Dijo y te abrazó.
- Me alegro mi vida, eso quería, sorprenderte.- Dijiste y ella te besó.
- ¡Sos el mas lindo del mundo!
- Y vos del universo, te amo.

domingo, 6 de mayo de 2018

Capitulo 45.


Paula.



Miraste tu celular y viste que en el registro de llamadas decía "número privado".. Pensaste y pensaste en quien podría haber sido, y todo te llevaba a Germán, como no lo habías desbloqueado de WhatsApp, te había llamado. Tenías miedo de lo que pudiera hacer con Sofi, tenías que protegerla y harías cualquier cosa para que nada le sucediera.


Pedro llegó a los minutos con tu té, le agradeciste y él se acostó a tu lado, abrazando tu panza, cosa que te llenaba de paz y te hacia olvidar de todo.. Como te gustaría estar así siempre.
- ¿Que pasa mi vida? Tenes la carita triste..- Preguntó él acariciando tu mejilla.
- Tengo sueño, con vos gasté mis ultimas energías.- Dijiste y él te miró pícaro.
- ¿Ah si? Pobrecita mi amor.- Dijo dejando besos en tu cuello y vos reiste.
- ¡Tu barba me hace cosquillas!.- Dijiste riendo y el río también.
- Amo tanto tu risa..Y te amo tanto a vos..- Te dijo él y tus ojos se llenaron de lágrimas.- Hey! ¿Porque porque vas a llorar? 
- No sé.- Tus lagrimas ya rodaban por tus mejillas.- Estar así con vos me hace tan bien que lloro, no sé.. Estoy muy sensible.- Dijiste y él se encargó de secar tus lágrimas.
- Demasiado diría yo.- Dijo y le pegaste en su hombro mientras reías.
- ¡Tontito! Yo también te amo, muchísimo.- Dijiste y él beso tus labios para luego bajar a tu panza y dejar muchos besos allí.

Amabas verlo así, tan emocionado y feliz con este nuevo presente que la vida les estaba brindando, pero temias tanto de que esto acabe, de solo pensar en lo que podía hacer para separarlos, un escalofríos recorría tu cuerpo.

- Pepe, ¿no vas a comer? ¿Queres que prepare la cena?.- Preguntaste y al no recibir respuesta, lo miraste y lo viste dormido sobre tu panza, mordiste tu labio inferior, era tan tierno y hermoso, y solo tuyo.

Te levantaste cuidadosamente para no despertarlo y te dirigiste a la cocina a tomar un poco de agua, del sueño que tenías, ¡Ahora estabas desveladisima! 


Te quedaste en el living un rato, haciendo zapping, no eras de mirar tele, pero esta era la exepcion.. 

Estabas por quedarte dormida cuando un ruido muy perturbador te despertó, era tu celular, ni siquiera viste quien era que atendiste.
- Hola.- Dijiste algo dormida.
- Hola Paulita... Ahora si sos vos.- Te dijo un hombre del otro lado.
- ¿Germán?.- Preguntaste, tenías la mínima esperanza de que no fuera él y sea una broma de tu.. ¿Hermano?
- ¡Muy bien Paulita! Si, soy yo, tu amor.- Te dijo y querías reír de la estupidez que dijo.
- ¿Que mierda queres?.- Preguntaste suspirando.
- Mmm.. Si tengo que decirte todo lo que quiero no terminaría más, pero te puedo decir lo que mas quiero, y es a vos.- Dijo y se te hizo un nudo en la garganta.- Uy, parece que te dejé sin palabras..- Rió con malicia.- Quiero que nos veamos el viernes, para charlar unas cositas, si me fallas, ya sabes que va a pasar, te espero amor mio.- Dijo y cortó la llamada. El nudo en la garganta cada vez se iba haciendo mas grande, tus lágrimas ya rodaban por tus mejillas, no podías creer en lo que se convirtió ese hombre, el cuál fue tu "platónico" parte de tu vida, no era él.. Aparte de hacer cualquier cosa para cuidar a Sofi, ibas a averiguar que era lo que le estaba pasando o que le pasó en este ultimo tiempo para que se convierta en lo que es ahora.. Algo tenia que haber y lo ibas saber.


El timbre de tu casa sonó y el miedo volvió a vos, empezaste a temblar y a respirar con dificultad, sabias que podia ser German, y estabas segura de que era él... El timbre volvió a sonar unas dos veces más, ni acercarte a la puerta para ver por la mirilla te animabas, hasta que tu celular comenzó a sonar otra vez y viste que era Ainara, te alejaste de la puerta y atendiste.

- ¡Idiota! ¿Podes abrirnos la puerta? ¡Hace como media hora estamos acá afuera!.- Te dijo tu amiga algo exaltada. Tu corazón volvió a latir con normalidad y tu cuerpo se estabilizó. 
- ¡Nos estamos cagando de frío Paula!.- Escuchaste decir a Victoria.
- ¡Chicas! Perdón, perdón, perdón, ya les abro.- Dijiste y fuiste a abrirle.
- ¿Estabas haciendo chanchadas con Pepito? ¿Les cortamos la diversión?.- Dijo Victoria rriendo. 
- No, recién terminaba de bañarme.- Dijiste tratando de sonar creíble.
- Pero tenes el pelo seco bobita.- Te dijo Ainara y te puteaste por dentro, tenía razón.- Deja, no hace falta que nos mientas.- Te dijo y dejaste un beso en la mejilla de Sofi.- La trajimos porque empezó a llorar, parece que la gordita los extrañaba.
- Hola mi amor.- Dijiste abrazándola.
- Hola mami.- Te dijo mientras refregaba sus ojitos.- Tengo sueño.
- Si amor, ya es muy tarde, vamos a dormir.- Dijiste y viste a tus amigas dirigirse a la puerta para irse.
- Esperen, tengo que contarles algo.. La llevo a su cuarto y bajo.- Dijiste y ellas asintieron.


Cuando Sofi se durmió, pasaste por tu cuarto a corroborar que Pedro durmiera, lo viste plácidamente dormido y te lo querías morfar entero.


Bajaste y viste a tus amigas sacando cosas de la heladera, ¡Se estaban morfando todo! Ibas a matarlas.
- ¡Que están haciendo! ¡Dejen eso ya que es mio! Guarden todo ahora o las ahorco con la serpiente de algodón de Sofi.- Dijiste sería y ellas rompieron en carcajadas.- ¡Dejen de reírse que se los digo en serio!
- ¡Para! Sabia que eras una gorda fofa ¡Pero no para tanto!.- Dijo Victoria riendo.
- ¿No te enseñaron a compartir?.- Dijo Ainara comiendo unos de tus chocolates preferidos, y se los sacaste de las manos.- ¡Aguanta agresiva! ¿Que te pasa?
- ¿Que me pasa? Pasa que mi bebito hace que tenga hambre todo el día, y si me comen todo, no voy a tener comida y es probable que me ponga a llorar.- Dijiste de una y ellas te miraron, como no entendiendo nada pero a la vez si.
- ¿Que, que, que, que? ¿Bebito? ¿Que bebito? ¡¡De que hablas Paula!!.- Dijo Ainara exaltada.
- ¡Ayyyy por Dios Paula! ¿Estas embarazada? ¿Vamos a ser tías?.- Dijo Victoria y vos ya con lágrimas en los ojos asentiste, pegaron un grito y te abrazaron.
- ¡¡Boluda te re felicito!! ¡¡Que hermosa noticia!!.- Dijo Victoria muy emocionada.
- ¡Ay si Pau! Es hermosa, te felicito tanto!.- Te dijo Aini.
- Gracias, estoy muy feliz.- Dijiste secando tus lágrimas.- ¡Van a ser tías!
- ¡Vamos a ser tías!.- Dijeron las dos al unísono. Y en eso, aparece tu amor todo dormidito no entendiendo nada.
- ¡Porque gritan tanto locas! ¿No se dan cuenta que hay gente durmiendo?.- Dijo acercandose a ustedes.
- ¡Felicitaciones papito gruñon!.- Dijo Ainara abrazándolo.
- Felicitaciones Pepe.- Dijo Victoria uniéndose al abrazo.
- Ah ya se enteraron, con razón.. gracias locas.- Dijo con una sonrisa.
- ¡Mi amor! ¡Nos estaban hackeando la heladera!.- Dijiste quejándote.
- Ah no.. Para una embarazada eso es un delito, un crimen.. ¿No sabían?.- Dijo Pedro abrazandote y dejando un beso en tu cabeza.-
- ¡Bueno! No sabíamos che.. Y ahora nos vamos, mañana tengo que trabajar.- Dijo Victoria.- ¡Chau bebito de la tía!.- Dijeron Ainara y Victoria hablándole a tu panza y dejando un beso en ella.- Chau Pauli, chau Pepe.
- Chau chicos.
- Chau tías, gracias por traer a Sofi, las amo.- Dijiste vos.
- Chau fieras.- Dijo Pedro y vos reiste, Victoria le hizo "fuck you" y así se fueron. 


Vos y Pedro se fueron a acostar nuevamente, él se durmió a los minutos y vos trataste de imitarlo, pero las palabras de Germán volvieron a tu cabeza, trataste de alejar esos pensamiento y aunque te costó, lograste dormirte.


viernes, 4 de mayo de 2018

Capitulo 44.


Pedro.



Estaban volviendo de la clinica, vos? Eras el hombre más feliz del mundo, no podías dejar de sonreír, hoy tu  bebito revolucionó todos tus sentidos. A la que no veías bien era a Paula, desde que se subió al auto su sonrisa era forzada, y aunque te dijera que estaba bien, sabias que no era así.

- Estoy bien amor, de verdad.. Solo tengo mucho sueño.- Dijo mirando por la ventana.
- Bueno.- Dijiste largando un suspiro. 
- Te estoy diciendo la verdad Pedro, acordate que las embarazadas tenemos este síntoma.- Dijo mirándote con media sonrisa.
- Esta bien Paula, llegamos y nos acostamos un rato, hasta la hora de cenar.- Dijiste.
- Si, y le mandé un mensaje a Aini de que pasabamos a buscar a Sofi pero me dijo que se quiere quedar a dormir con ella, le digo que si?.- Preguntó.
- Si quiere que se quede.
- Bueno..- Dijo y se produjo un silencio, uno incomodo y no entendías el porque, y viste que ella también se dio cuenta, porque rompió ese silencio.-Pará en esta heladería porfa...- Te dijo y sonreiste por inercia.
- ¿Antojo?.- Preguntaste y ella asintió tímida.
- Si, uno de dos.- Te dijo y la miraste confundido.
- ¿Uno de dos? ¿Cual sería el otro?.- Preguntaste.
- En casa te digo..- Dijo divertida.- Compra chocolate, crema americana granizada y frutilla, ah y crema del cielo porfa.
- Pero si no te gusta la crema americana.- Dijiste riendo.
- Pero a tu hijo parece que si, dale, volá.- Te dijo y reiste otra vez, dejaste un beso en su mejilla y saliste del auto para dirigirte hacia la heladería. 

¡La puta madre! ¡No tenían chocolate! ¿Y ahora que hacías? Si paula no estando embarazada lloraba cuando no había, que sería ahora que si lo estaba! Él que te estaba atendiendo notó tu cara de pánico cuando te dijo que no había, como entendiendo todo.
- ¿El helado es para una embarazada?.- Preguntó curioso.
- Si.. Para mi mujer.- Dijiste
- Y yo te vengo a decir que no hay chocolate, le arruiné el día.- Dijo riendo, vos reiste a penas.- Perdón y suerte con tu mujer.- Dijo entregándote el vuelto.

Ya con el helado en mano, subiste al auto, Paula miraba el pote con deseo, y vos que seguías con tu pánico a su reacción.. Abrió el pote y vos cerraste tus ojos, esperando las puteadas.
- ¿Dónde esta el chocolate Pedro? ¿Lo puso abajo?.- Preguntó ella y vos no sabias como decirle que no había.
- Em.. No.. No había..- Dijiste y ella te miró.
- Ah bueno, que se le va hacer.- Te dijo y abriste tus ojos con sorpresa, no estaba llorando ni puteando.- ¿Porque me miras así? 
- No estas llorando ni puteando como soles hacer siempre que no hay chocolate.- Dijiste y ella rió.
- ¡Ay tarado! Callate y vamos.- Te dijo y vos riendo encendiste el auto para dirigirte a tu casa.


Llegaron y Paula se fue al cuarto sin decirte nada, vos te quedaste en el living mirando tele, hasta que escuchaste que te llamaba.
- Veni Pedro.- Te gritó.



Subiste y cuando abriste la puerta, te la encontraste a Paula en ropa interior, ella te miro y se acercó a vos con una sonrisa picara.
- ¿Te acordas que te dije que tenía dos antojos?.- Dijo rozando tus labios.
- Si.. ¿Me vas a decir cuál es?.- Dijiste alzándola tipo koala.
- Sip.. Quiero que me hagas el amor.- Dijo escondiendo su cara en tu cuello.
- ¡Ah! ¡Ni me había dado cuenta eh!.- Dijiste y ella te pegó, reiste para luego besarla y cumplir su "antojo".


Ambos acostados, ella acariciando tu pelo y vos acostado sobre su pecho, acariciando su pancita, confirmando una vez más, lo hermoso que era tenerla en tu vida, y mas ahora que llevaba a tu bebito o bebita en su vientre.
- Gracias por entrar a mi vida.- Dijiste tomando su mano y dejando un beso en ella.
- Gracias a vos por entrar a la mía.- Te dijo ella y vos levantaste tu cabeza para dejar un beso en sus labios, beso que no pudo ser porque se levantó corriendo al baño, fuiste tras ella y la viste aferrada al inodoro, vomitando. Tomaste su pelo y allí te quedaste esperandola.
- Mi vida.. ¿Estas bien?.- Preguntaste y ella asintió.
- Traeme ropa y una toalla que me voy a bañar, porfa.
- Si amor, ya te traigo.- Dijiste y fuiste a buscar lo que te pidió, regresaste al baño y dejaste su ropa ahí.


Volviste al cuarto para cambiarte, cuando escuchaste el celular de Paula sonar, lo agarraste y viste que era un numero privado, no sabias porque pero atendiste, y del otro lado escuchaste un "hola paulita.." era la voz de un hombre, pero cuando respondiste, a los segundos cortaron.. Te pareció raro, demasiado raro.

- Amor, me preparas un té?.- Dijo entrando al cuarto.- ¿Que haces con mi celular? ¿Llamo alguien?
- Si.. Pero cortaron, parece que se equivocaron.- Dijiste evitando la voz del hombre.
- Ah bueno, me haces él té?.- Te dijo acostándose en la cama.
- Si, ya te traigo.- Dijiste y saliste del cuarto. Ese llamado te había descolocado, no te había gustado para nada en la forma que habló, no querías hacerte la cabeza, capaz era un amigo que no veía hace mucho y al escucharte a vos, pensó que se equivocó, o eso querías pensar...





jueves, 3 de mayo de 2018

Capitulo 43.


Sigue Paula.



- Mi vida, podríamos ir al medico ahora, que te parece?.- Dijo Pedro abrazandote por la espalda.
- Me parece que es una excelente idea, tengo que hacerme un control.- Dijiste dándote la vuelta para abrazarlo también.
- Exacto.- Dijo dejando un beso en tus labios.
- Buscamos a Sofi del jardín y se la dejamos a Aini, hoy estuve hablando con ella y me dijo que esta semana no trabajaba, pero que no le gusta esto porque Victoria si trabaja y se aburre, así que no va a tener problema en cuidarla.
- Genial, avisale y preparate que queda menos de media hora, y vos en cambiarte tardas cuarenta.- Te dijo y reiste para luego golpear su hombro e ir a prepararte.





Se encontraban en la clínica, rogando que haya algún turno para ahora, y por suerte, si lo había.


Esperaron unos quince minutos y escucharon decir tu nombre. Pedro tomó tu mano y te sonrió. Ambos entraron y se sentaron frente a la doctora.

- Buenas tardes chicos, soy Natalia Coronel, voy a ser su doctora de cabezera en estos meses, así que cualquier cosa que tenga que ver con el embarazo Paula, podes consultarmelo.- Dijo amablemente la doctora.
- Bueno, muchas gracias doctora.- Le dijiste con una sonrisa.
- ¿Como te sentiste en este ultimo tiempo Paula?.- Preguntó.
- Mareos, vómitos, cansancio.. - Dijiste y ella asintió.
- Bien, ¿Hacemos una ecografía?.- Dijo y ambos asintieron entusiasmados.- Vengan por acá.


Te acostaste sobre la camilla y Pedro agarró tu mano, dejó un beso en tu mejilla y te sonrió, viste sus ojos llenos de lágrimas, y los tuyos no tardaron en copiarlo.

- Bueno Paula, sacate la campera, levantate la remera y desabrochate el botón del pantalón.- Te dijo e hiciste lo que pidió. Pedro desabrochó tu pantalón por vos y sonreiste, te sacaste la campera y levantaste tu remera, la doctora pasó el gel sobre tu vientre. Luego, empezó a pasar un aparato dónde por una pequeña pantalla se veían cosas, que vos no sabrías describir.

- Bueno papis, ese puntito de ahí es su bebito.- Dijo ella y sonreiste emocionada, miraste a Pedro y notaste que había largado algunas lágrimas y mordiste tu labio, te lo querías chapar todo.- ¿Quieren escuchar su corazón?.- Dijo y ambos asintieron. ¿Porque preguntaba eso? ¿Acaso no es algo mas que obvio? De repente, se empezó a escuchar zumbidos.- Así es como late su corazón.- Dijo y demás esta decir que llorabas de felicidad, Pedro besaba tu mano mientras lloraba.- Estás de dos semanas Paula, su bebé esta muy bien agarradito, esta todo perfecto.- Dijo con una sonrisa y ambos se miraron y se fundieron en un beso, sin importarles que haya alguien más con ustedes, estaban tan felices, tan.. 

La doctora los dejó solos un rato para que puedan recomponerse, secaste tus lágrimas y con una gran sonrisa en tu rostro comenzaste a acomodar tu ropa. Pedro te ayudó a pararte y te abrazó, vos también lo abrazaste, estaban en su propia burbuja que ni se habían dado cuenta de que la doctora volvió, ella los miraba con una sonrisa.
- Disculpen por interrumpir este momento tan lindo, pero debemos seguir... Vengan así hago la receta.- Dijo y se sentaron, ella te comentaba lo que debías tomar, que hacer y que no, pero vos seguías en tu burbuja, no podías concentrarte en lo que decía, solo asentias para no quedar mal.



Salieron del consultorio, vos con una sonrisa enorme, una que se borró cuando viste a Germán acercarse a ustedes, Pedro apretó tu mano.

- ¿Que hacen acá? Es el área para embarazadas. ¿Y sofi? Es abajo pediatría.- Dijo algo nervioso.
- Mi mujer está embarazada por eso estamos acá, y Sofía está muy bien, gracias por preguntar.- Respondió Pedro antes que vos, firme.
- ¿Que?.- Dijo él y ahí te hizo enojar.
- Que estoy embarazada y muy feliz Germán.- Dijiste vos.
- Felicitaciones.- Dijo serio, así que optaron por decir Gracias y seguir caminando.



Estabas por subir al auto, pero te diste cuenta que no tenias tu chalina puesta, te la habrías olvidado en el consultorio, así que le pediste a Pedro que te espere mientras vos subías a buscarla.



Entraste ya que no había nadie,  agarraste tu chalina cuando sentiste que la puerta se cerró y unas manos tocándote de una manera muy desagradable... 
- Soltame o grito.- Dijiste.
- Hey linda, soy yo.- Dijo Germán en tu oído.
- Ya se quien sos, y por eso mismo, soltame o grito.- Le dijiste y te soltó, pero te bloqueo la salida.
- ¿Como es eso de que estás embarazada? No me gusta para nada esta noticia, conmigo tendrías que esperar ese bebé, sabias? Puedo hacer cualquier cosa para tenerte conmigo..- Dijo desafiandote y no podías creer todo lo que te decía.
- Estás enfermo.
- Enfermo de amor por vos Paula, yo te amo, te necesito conmigo.- Dijo acariciando tu mejilla, vos sacaste su mano bruscamente de ahí.
- Yo amo a Pedro, ¿Que no entendes Germán? ¿Que es lo que queres? ¡Dejame en paz!.- Dijiste ofuscada.
- A vos te quiero mi amor, no me hagas hacer cosas que no quiero.
- Hace lo que quieras, no te tengo miedo.- Dijiste firme.
- ¿No? Bueno, no se si te acordas que tengo un amigo juez, puedo hacer que te saquen a Sofi de un segundo para el otro.- Te dijo con una sonrisa, y tus sentidos se alertaron.
- Sos un manipulador.
- Cerra la boquita, desbloquéame y en estos días te voy a decir que tenes que hacer.. ¿Entendiste?.- Dijo acercándose a vos 
- Si, salí.- Dijiste saliendo rápido de allí.




La felicidad te duró poco, ese hombre estaba enfermo, loco, y lo peor de todo era que vos tenías miedo, estabas perdida, no sabias que hacer...

Capitulo 42.


Paula.



Estabas tan feliz de este presente que tenían, Sofi una nena feliz, vos y Pedro por casarse..


Germán no volvió a molestarte, nunca mas lo viste en el mismo lugar que vos, o si lo estaba, (Dios quiera que no haya sido así) se encondia bien. Desde el día que le dijiste a Pedro, a todo lugar que ibas, él te acompañaba. Amabas que te cuidara así.



Todo estaba bien, solamente había algo que te tenia bastante nerviosa y ansiosa.. Estabas con nauseas, mareos, y un atraso de dos semanas. Si, estaba la posibilidad de un embarazo, y ya estabas decidída en hacerte un test, así que pensaste en cortarle a Pedro cuando venga de llevar a Sofi y hacerlo juntos.


A los diez minutos llegaron y vos estabas acostada en el sillón.
- Hola mi vida.- Dijo besándote en el cuello y acostándose al lado tuyo.
- Hola Pepe, ¿Sofi?.- Preguntaste.
- Bien, hoy entró feliz.- Te dijo y amabas a tu gordita independiente.
- Que bueno amor..- Dijiste y suspiraste.
- ¿Te pasa algo?.- Te dijo él algo preocupado.
- Si, tengo que decirte una cosa pero no quiero que te alteres por favor.- le dijiste
- ¿Que pasó? ¿Ese imbécil volvió a aparecer? ¿Te mando un mensaje? ¿Vino acá? Lo voy a matar, ya me cansó.- Dijo levantándose del sillón bruscamente y vos casi te caíste de este.
- No es amor espera, no es él, calmate.- Dijiste agarrando su brazo.
- Entonces que es Paula.- Dijo mas calmado.
-Tengo un atraso de dos semanas...-Dijiste algo nerviosa por su reacción.
- ¡¿Que?!.- Te dijo y no sabrías descifrar si le cayo bien o mal.
- Que tengo un atraso amor, estoy con nauseas y mareos, tengo un test arriba, así que podemos hacerlo ahora, si queres.- Dijiste con una sonrisa mientras acariciabas su pelo, él estaba serio.
- Vamos ya.- Te dijo devolviéndote la sonrisa, vos largaste un suspiro.





Estabas ya con el test listo, solo faltaba el resultado, así que ambos debían esperar los cinco minutos más largos de su vida, estaban sentados en el borde de la cama y abrazados. Estaban ansiosos, felices, una mezcla de emociones.

Cinco minutos, test listo, sentados vieron el resultado.. Tus ojos y los de pedro se llenaron de lagrimas, habían dos rayitas, positivo. Estaban esperando un bebé, estabas embarazada.

- ¡Positivo mi amor! ¡Vamos a ser papás!.- Te dijo él mientras besaba tu cara.
- Te amo Pedro.- Dijiste emocionada.
-Yo a vos, me haces muy feliz.- Dijo y te besó, ambos lloraban, estaban felices, el fruto de su amor llegó. Ahora iban a ser cuatro.







Holaa, perdón x la desprolijidad de como se subió el cap anterior, pasa q hay problemas con el wifi y enzo q no viene a arreglarmelo. ahre 

Capitulo 41.



Pedro:




Llegaron a casa y se pusieron a ordenar todos lo productos en sus respectivos lugares, mientras lo hacían pensabas en esa algo que paula quería decirte, no querías preocuparte, pero a Paula la notabas tensa,  en el viaje de vuelta ni se inmutó y eso en un punto te asustaba.

- Pepe, tenemos que poner fecha ya eh.- Dijo Paula, tomando tu mano para llevarte al sillón y ambos sentarse allí, ella sobre tus piernas.
- Si mi vida, para cuando te gustaria a vos?.- Preguntase, la verdad no tenias idea.
- ¿Octubre? Faltan cinco meses, creo que llegamos.- Te dijo, y vos abriste los ojos, si que tendrías que apurarte.
- Es muy pronto, pero me encanta, ya quiero que seas la señora de Alfono.- Dijiste dejando un beso en su mejlla.- Que lindo suena.- Sonreiste.
- Te amo mucho.- Dijo abrazandote.-Hay que empezar ya con los preparativos, justamente ayer hablé con una modista y con el tema vestido no hay drama porque me dijo que me lo hace en tres semanas, así que la llamo, le pido el turno y estamos.- Te dijo.
- El salón podría ser el que tenemos a dos cuadras, ¿Te gusta?.- Dijiste.
- Me encanta mi amor!.- Dijo y te besó.
- Te amo.- Dijiste en medio de aquel beso.
- Te amo mucho, mucho, mucho.- Te dijo. Y no querías cortar el clima, pero la intriga te estaba comiendo y debías preguntárselo ya.
- ¿Que me tenía que contar?.- Dijiste separandote y la viste tensarse ante la pregunta.
- Ah si..- Dijo bajando su mirada y suspirando.- Pero necesito que me prometas que no te vas a alterar.- Dijo y vos ya te estabas amargando.
- No te puedo prometer nada cuando me das a entender que es algo malo Paula, decilo y listo.
- Bueno.- Suspiró.- Germán.. Hace días me está siguiendo y presionando, esta en todos lados a donde voy, esto ya me está asustando y quizás vos me podes ayudar.- Te dijo y tu sangre hirvió.
- Esta bien, vos tenes que estar tranquila, voy a hablar con él por las buenas, y si después de que hable te sigue molestando vamos a tener que acceder por otros medios.- Dijiste y ella te abrazó.
- Gracias por no enojarte o al menos reaccionar bien, pensé que ibas a revolear algo.- Te dijo y si supiera que en tu mente lo estabas haciendo.
- Eso es porque no estas en mi mente.- Le dijiste y ella largo una carcajada.
- Te amo tanto, que no me cansaría nunca de decírtelo.- Dijo sentándose a horcajadas tuyo.
- Y yo no me cansaría nunca de escucharte.- Y la besaste recostandola sobre el sillón, y así pasaron la tarde, mimandose, hasta que se hizo la hora de ir a buscar a Sofi al jardín. Paula se había dormido y no la querías despertar, así que tendrias que ir solo a buscarla, ¡Y como te costó despegarte de ella! Mirarla dormir era uno de tus pasatiempos preferidos, era tan hermosa..




Te levantaste, tomaste las llaves del auto y te dirigiste hacía el jardín, mientras ibas pensando en lo que Paula te había contado, que Germán la seguía, tenias que hacer algo para que pare de hacerlo..


Llegaste al jardin y no había ningún papá afuera, te pareció raro, pero a los segundos recordaste que era martes, hoy salía media hora mas tarde! Volviste al auto y para no esperar todo ese tiempo ahí, decidiste ir a la casa de Germán y hablarle, que deje de molestar a tu mujer.




Tocaste la puerta de su casa, al abrirte puso una cara de asombro, pero te hizo pasar.
- ¿Queres tomar algo?.- Preguntó.
- Mira Germán, no vine a hacer sociales con vos, vine a pedirte que por favor dejes de molestar a mi mujer.- Le dijiste tranquilo, pero serio.
- La amo.- Te dijo bajando la mirada.
- Yo también la amo, y mucho.. Tengo la suerte de que ella también me ama, y no voy a permitir que nada ni nadie nos separe, ni mucho menos vos, asi que deja de molestarla, ya vas a encontrar a esa mujer con quien compartas ese sentimiento, así que por favor, deja en paz a la mía.- Le dijiste.
- ¿Y así porque si me tengo que alejar de ella? No puedo.- Te dijo.
- Si podes, empeza con dejar de perseguirla, de presionarla, porque vamos a tener que acceder por otros medios que no van a gustarte.- Dijiste y a el pareció no afectarle.
-Esta bien, voy a tratar de olvidarla.- Te dijo y notaste su sarcasmo, morias por meterle unas cuantas piñas, pero preferiste controlarte e irte de allí, ya verías como pararlo, pero mientras tanto, tendrías que cuidar a Pau mucho más de lo que ya lo hacías...

Capitulo 53.

Paula . No parabas de llorar, algo en vos te decía que esto se te iba a ir de las manos, y así fue..  Te sentías morir. Necesitabas ...