jueves, 7 de junio de 2018

Capitulo 53.



Paula.


No parabas de llorar, algo en vos te decía que esto se te iba a ir de las manos, y así fue.. 


Te sentías morir. Necesitabas hablar con él, explicarle todo, pero entendiste que tenias que dejarlo solo y decidiste no insistir más para que hablen, lo harían cuando las aguas se calmen.





De tanto llorar te quedaste dormida en el sillón. Despertaste con el ruido de tu celular, era una llamada de Germán y te lamentaste por eso.. No querías escucharlo después de todo lo que había pasado por su culpa, pero por mas que no quisieses, tenias que hacerlo, por temor a que se enoje y haga una locura..

- Que queres Germán.- Dijiste en un suspiro.
- Hola señorita, siendo la última persona con la que Germán se comunicó hoy, tenemos que informarle que el señor esta siendo trasladado al hospital Posadas..- Te dijo un hombre del otro lado, supusiste que era un policía.
- ¿Porque? ¿Que le pasó?.- Dijiste un poco preocupada.
- El señor Germán recibió un disparo muy cerca del corazón, su vida corre peligro..- Te dijo y tu corazón se detuvo.- ¿Podría avisar al resto de su familia?.- Te dijo y en eso llego Pedro, el te miró fijo.
- Eh.. Si, no se preocupe, muchas gracias por avisar.- Dijiste con la voz temblorosa. 
- De nada, hasta luego..- 



Cortaste y Pedro te seguía mirando.


- ¿Con quien hablabas?.- Preguntó serio.
- Con un policía..- Dijiste.
- ¿Por que razón?.- Preguntó.
- Me dijeron que Germán recibió un disparo muy cerca del corazón y que su vida corre peligro..- Dijiste lamentada.
- Ah, si.. Pobre.- Dijo dirigiéndose hacia la cocina.
 - ¿Como "ah si"? ¿Que ya sabias? ¿Fuiste vos Pedro?.- Y esto último salió de tu boca sin querer, ¡te querias matar! Él detuvo su paso y se dio vuelta lentamente, te miró con furia.
- ¡Volve a repetir esa pregunta Paula!.- Gritó, tu pecho se apretó..- Primero mostras tu preocupación y angustia delante mío, segundo, no lo mate yo, me decepciona que me tomes de asesino. Sabes como soy.- Te dijo y estaba por irse pero te paraste frente a él.
-No, escúchame.. No estoy preocupada por él y perdón, no pienso que sos un asesino, solamente que justo estabas muy enojado y...- Dijiste pero te interrumpió.
- Por más de que sea un cornudo por parte de él no lo iba a matar por eso, aunque ganas no me faltan.- Te dijo.
- No sos ningún cornudo, y no lo fuiste nunca.- Dijiste y el rió irónicamente.
- ¿Ah no? ¿No soy cornudo? Y el “mi amor” “mi bebé” y encima se veían, o me vas a negar eso también?
 - Si, nos vimos.- Dijiste en un suspiro y se agarró la cabeza.- Pero todo fue porque él me extorsionó con sacarnos a Sofi, me dijo que como el juez es su amigo, iba a hacer que nos saque la tenencia, y que si te decía.. iba a pasarle algo malo al bebé. Como queres que no haga lo que me pida si me amenaza con hacerle mal a nuestros hijos Pedro?.- Dijiste y tus lágrimas comenzaron a salir.- No sabia que hacer y estuve desesperada. No estuve con él si eso es lo que te preocupa, mira todos los mensajes si no me crees, no sé qué hacer para que me perdones por esto.. - Dijiste y te diste la vuelta para irte de allí, pero sentiste que Pedro tomó tu mano y te dio vuelta atrayendote a él, y sin más, te besó...


lunes, 21 de mayo de 2018

Capitulo 52.


Sigue Pedro.



- ¡¡Pedro!! ¡¡Despertate!!.- Escuchaste que te gritaban, y te despertaste asustado.- ¡¡Al fin nene!! ¡¡¿Como te vas a dormir acá en el local de ropa?!!.- Te dijo algo exaltada y vos miraste a tus alrededores, era un local de mujer y ahí entendiste todo.
- ¿Hace cuanto estamos acá?.
- No sé, media hora, que se yo Pedro!
- ¿Y todo eso te probaste?.- Preguntaste mirando todas las prendas q tenía en sus manos.
- Si..- Te dijo suspirando.
- Ponele que con cada prenda estés media hora probandotelas, y ahí tenes unas cincuentas.. Un poco de lógica tiene que me haya dormido esperándote, ¿No crees?.- Dijiste y ella volvió a suspirar.
- Sos un exagerado, callate y vamos.
- ¿Vas a comprar todo eso?.- Preguntaste abriendo los ojos, ¡la tarjeta iba a explotar!
- No, no me gustó nada.- Te dijo y vos suspiraste aliviado.
- Igual vinimos a comprar cosas para el bebé..- Dijiste riendo.
- No me resisto a la tentación.- Te dijo y reiste.



Ambos siguieron recorriendo el shopping, pero vos no podías dejar de pensar en ese sueño que tuviste... De solo imaginar esa situación, te daba escalofríos.. Pero solo fue un mal sueño, te dijiste a vos mismo, tratando de autoconvencerte de eso.. Pusiste lo mejor de vos para dejar esos pensamientos atrás, para así poder pasar un lindo rato con tu mujer.


Compraron algunas cosas para lo que seria el cuarto de su bebé, cada cosa chiquitita que veían los emocionaba mucho, no veían la hora de estar con él o ella en sus brazos.



Regresaron a casa, Paula estaba bañándose y vos acostado mirando una película.


El celular de Paula empezó a sonar, lo había dejado en la mesita de luz antes de entrar a bañarse. No querías atender, no era de tu incumbencia, pero no dejaba de sonar, y pensaste que capaz era una urgencia.
- Hola amor.. Al fin atendes! Te estuve esperando toda la mañana, ¿Que pasó que no viniste?.- Escuchaste que dijeron del otro lado, era la voz de un hombre, pero no podías identificar de quién.
- ¡¿Quien sos?!.- Gritaste.
- Ah, hola Pedrito.. Tanto tiempo!.- Dijo riendo, y te tensaste.. ¿Era Germán?
- ¿Germán? ¡Que mierda haces llamando a mi mujer!.- Dijiste ya enojado, furioso.
- La llamo porque la extraño, quedamos en vernos hoy a la mañana y quiero saber porque no vino, quería darle un regalito para mi bebé.- Te dijo y sentiste un escalofríos.
- ¡Pero que decís imbécil! ¡Te dije que te alejaras de ella, que no la molestes más!.- Dijiste gritando y caminando por todo el cuarto, nervioso.
- Vos dijiste eso.. Pero ella aceptó gustosamente de vernos.- Rió.- Que feo eso de ocultarse cosas eh..- Te dijo y tu sangre hirvió. No hiciste más que cortar la llamada. Estabas enojado, dolido.. ¿Paula estaba engañandote? Entraste y buscaste su chat con él, comenzaste a leer y confirmaste todo. 


Lágrimas de bronca comenzaron a rodar por tus mejillas, esto no podía ser real.. ¡NO! Estabas como loco.


Escuchaste la puerta abrirse y Paula se acercó a darte un beso, cuando vio tu cara se puso seria.
- Mi amor.. ¿Que pasó? ¿Estas bien?.- Preguntó secando tus lágrimas, vos sacaste sus manos bruscamente, tiraste su celular y fuiste a encerrarte en el baño. 



Lloraste como nunca lo habías hecho, preguntándote el porque de esto.. Luego de unos minutos escuchaste que tocaron la puerta.
- Amor! Abrime por favor..- Escuchaste a Paula decir, y notaste que lloraba.- Todo tiene una explicación, por favor abrime..- Dijo llorando aún mas fuerte.
- Ahora no Paula.- Dijiste tratando de calmarte.
- Por favor mi amor.- Volvió a decir.
- ¡Ahora no te dije!.- Gritaste, dejo de insistir y cuando creiste que se había ido, saliste, agarraste las llaves del auto y te fuiste.




No sabias ni donde estabas, lo que si sabias es que Paula te estaba haciendo cornudo, y lo peor.. ¡Con su ex! Tu celular no paraba de sonar, así que decidiste apagarlo, necesitabas procesar todo.



Paraste en una plaza y allí te quedaste un largo rato... No había nadie, era una plaza algo abandonada, muy poca gente venia.




Estabas perdido en tus pensamientos, cuando escuchaste un tiro.. Miraste para todos lados y viste a dos hombres correr, vos corriste hacía la víctima y cuando viste de quien se trataba, no lo podías creer.. 



Germán, tirado en el piso, inconsciente. Te quedaste unos minutos mirándolo, cuando algunas personas se empezaron a acercar, a algunos de ellos los conocías, te miraban como sospechando de vos pero no te dijeron nada, se acercaron a él y lo ayudaron, vos de lo contrario te dirigiste al auto y volviste a tu casa. 



Lo que creiste que solo fue un mal sueño, lo estabas viviendo en carne propia..




miércoles, 16 de mayo de 2018

Capitulo 51.


Pedro.


Hoy era tu día libre, eran las once de la mañana y vos seguías en la cama, haciendo fiaca, como pocas veces podías hacerlo. 


Decidiste levantarte para comenzar tu día, tenias q buscar a Sofi a la casa de su compañera en quince minutos, luego llevarla al jardín, y de ahí buscar a Paula al estudio para después dirigirse al shopping y comprar algunas cositas para tu bebé, sabían que era demasiado temprano para hacerlo, pero la ansiedad era más fuerte.


Sonreiste por inercia, ibas a ser papá... ¡Ibas a ser papá! Siempre que te ponias a pensar en esto, te daba piel de gallina. Si bien tenías a Sofi, que ya era prácticamente tu hija también, pero vivirias en carne propia lo que era el transitar los nueve meses de gestación, como va creciendo la pancita de tu amor, sus distintos antojos, humores, comprar los primeros escarpines, armar su cuarto,  la ansiedad y adrenalina por querer que pasen los meses para conocer su pequeña carita, tenerla en tus brazos, llenarla de besos y sentirte el hombre mas afortunado del mundo.



Suspiraste con una sonrisa, te subiste al auto y partiste a buscar a Sofi. 



Llegaste a destino, y cuando estabas por bajar recibiste una llamada de tu amor.
- Hola mi vida.- Dijiste con una sonrisa.
- Hola amor, todo bien? ¿Fuiste a buscar a Sofi?.- Te preguntó.
- Si.. Todo bien, y justamente estaba en eso.- Dijiste y bajaste del auto para dirigirte hacía la puerta de la casa.
- Ah bien.. Pensé que te habías olvidado.- Te dijo riendo.
- Ya ves que no.- Dijiste y tocaste el timbre.- ¿Vos todo bien? 
- Si, un poco cansador pero bien.. ¿Amor?.
- ¿Que pasa mi vida?.- Dijiste.
- Ojo con la mamá de esa nena, si te tira los perros ignorala.- Te dijo y reiste.
- ¿Y porque me iba a tirar los perros?.- Preguntaste y tocaste el timbre nuevamente.
- Porque ella es de las que se babea cuando te ve.. ¿O no te acordas de tus seguidoras secretas? Ella era una de ellas.- Te dijo hablando en serio y vos no podías evitar reirte.
- Esta bien amor, esta bien..- Dijiste y en eso viste que alguien abrió la puerta, y te encontraste con la misma chica de la que Paula te hablaba. Quisiste reír.- Hola buenos días..- Dijiste amable.- ¿Sofi?
- Amor! ¿Con quien hablas? ¿Con la chirusa esa?.- Te preguntó y reiste.
- Si gorda, esperame un segundo.- Dijiste y volviste a preguntar por Sofi, ya que la chica se había como colgado mirándote. 
- Ay! Perdón, ya te la traigo.- Te dijo nerviosa y fue a buscarla. A los pocos minutos, viste a tu princesa y ella corrió a vos para abrazarte.
- Hola amor.- Dijiste dejando un beso en su mejilla.
- Hola papi.. ¿Vamos?.- Te dijo ella y vos asentiste.
- Si, chau.. Nos vemos.- Le dijiste a la chica quien otra vez se había colgado mirándote. Reiste por dentro.- 
- ¿Como la pasaste princesa?.- Preguntaste.
- ¡Bien! Jugamos un montón, nos divertimos mucho.- Te dijo ella feliz, y amabas verla así.
- ¡Que bueno! Eso es lo importante, divertirse y pasarla bien.- Dijiste y te acordaste que tenías a Paula en el celular.- ¿Amor? ¿Seguís ahí?.- Preguntaste pero no recibiste repuesta, había cortado.


Llegaron a casa y preparaste a Sofi para llevarla al jardín, hiciste un intento de comida, claramente nada elaborado porque eras malísimo en la cocina, y luego la llevaste al jardín.



Estabas frente al estudio de Paula, esperándola. En eso viste salir a Germán de allí y tu pulso se aceleró. ¿Que hacía ahí? ¿Otra vez molestando a tu mujer? Estabas a punto de salir a encararlo, cuando viste que estaba con una de sus hijas.. Seguramente ella era una alumna, y él como padre solo fue a buscarla, eso querías creer.. 


Pasaron unos diez minutos y Paula ya estaba con vos. Evitaste preguntar sobre Germán, no querías que se ponga de mal humor.



Llegaron al shopping y primero fueron al patio de comidas, comieron unas hamburguesas, antojo de Paula, y luego comenzaron con la búsqueda de algo lindo para su bebé.


Caminaban mirando vidrieras, cuando sentiste que Paula apretó fuertemente tu mano, la miraste y estaba roja, se le dificultaba respirar y te asustaste.
- Llevame a la clínica Pedro, por favor.- Te dijo como pudo, vos estabas muy nervioso.
- Si mi vida, vamos rápido.- Dijiste agarrándo su brazo para pasarlo sobre tu cuello y la agarraste de la cintura para comenzar a caminar. De suerte que no estaban tan lejos del estacionamiento, subieron al auto y conduciste hasta la clínica. Pudo lograr estabilizarse un poco, pero notabas su mirada perdida y eso te ponía aún mas nervioso.


Llegaron a la clínica y apenas llegaron, la atendieron, tomaste su celular de su bolsillo ya que la iban a internar..



Él bebé gracias a Dios estaba bien, escucharon su corazón nuevamente y eso te llenó de amor. Pero Paula seguía con la mirada perdida, y eso en un punto te estaba asustando..
- Doctor.. ¿Porque está así?.- Preguntaste temeroso.
- Estamos evaluando su estado.. En un rato le notificamos.- Te dijo amable.- No se preocupe, no es nada grave, su hijo y su mujer están bien..- Dijo y asentiste, él siguió su camino y vos te quedaste allí, esperando noticias.



En eso suena el celular de Paula, era una llamada, no sabias quien era ya que parece que no estaba agendado, atendiste y escuchaste una voz muy conocida del otro lado.
- Hola amor mio, que lindo fue verte ese ratito hoy.. Pero me quede con las ganas de seguir charlando, así que te espero en casa esta noche, quiero que cenemos juntos, que charlemos más sobre nuestro bebé y futura familia, pasar la noche con la mujer mas hermosa del mundo..- Dijo y vos te quedaste helado, ¿Sería posible que tu mujer te engañe con su ex? Te Preguntaste a vos mismo y comenzaste a llorar de la bronca. Tiraste el celular con furia al piso, estabas en shock, como loco.. ¿Porque Paula? ¡Porque! 


lunes, 14 de mayo de 2018

Capitulo 50.


Sigue paula.



Lamentablemente ya habían vuelto a la triste rutina, y estabas un poquito harta de esto y mas estando embarazada que todo lo que tenias que hacer te estresaba, tendrías que estar feliz, tenías todo lo que siempre soñaste, pero como tenías todo también tenías al estúpido de German.


Estabas acostada con Pedro sobre tu pecho plenamente dormido, disfrutando de su siesta, y lo veías y no podías creer lo enamorada que estabas de ese hombre, darías la vida por él. Estabas tan entretenida acariciando su pelo, hasta que te llegó un mensaje de Germán y suspiraste, lo abriste y decía “Hola amor mío, te espero en mi casa en media hora, tenemos que hablar me parece. Besos, te amo” 
Pedro se despertó al escuchar el sonido del celular.
- ¿Que pasa amor?.- Te preguntó todo dormido.
- Nada gordo, es Aini que me pregunta como llegamos.- Le dijiste y como odiabas tener que mentirle.- Amor, tengo que ir al estudio, tengo una reunión con los organizadores del desfile.. ¿Te acordas que te conté?.- Dijiste y él asintió.- Me voy a bañar.- Dijiste agarrando tu ropa y entrando al baño.

Mientras te bañabas, pensabas en todo lo que le irías a decir a Germán, pensaste en amenazarlo con hacerle una denuncia, pero sabias que iba a ser totalmente en vano, nada lo pararía..


Ya lista, agarraste tus cosas y saliste para su casa. Solo esperabas que esto te sea leve.


Llegaste y tocaste timbre, el te abrió la puerta con una sonrisa, la misma que querías borrar con un sartenazo.
- Hola preciosa..- Dijo acercándose a tu boca y vos te corriste.- Hey.. Quiero darte un besito, dejame..- Te dijo acercándose otra vez y vos lo empujaste.
- No tenes derecho a tocarme un pelo, no sos nadie.- Dijiste seria.- Decime lo que me queres decir y así me voy.
- Te llamé todo el fin de semana Paula, no me atendiste nunca.- Dijo algo enojado.
- Me fui con mi novio y mi hija a la playa, ¿Algún problema?.- Dijiste cruzandote de brazos.
- Hija que puede quedar en el orfanato si no haces lo que te digo.- Te dijo riendo con malicia.
- ¡Sos una mierda!.- Gritaste.- ¿Que te pasa Germán? O mejor dicho, ¿Que te pasó para que estés así de enfermo? ¡Decimelo y quizás pueda ayudarte! Pero vos no estás bien, no eras así antes... No sos ese hombre al cuál veía allá arriba, al que pensaba que nunca iba a darme bola, no.. Me asusta el estado en el que estas! Pasaste de ser el hombre más bueno del mundo para mi, a ser un completo desconocido Germán..- Dijiste llorando, la situación te había superado.- 
- Quiero que dejes a Pedro, Paula. - Te dijo ignorando completamente todo lo que dijiste. 

No hiciste más que salir corriendo de allí, tus lágrimas caían como cataratas, te sentías ahogada, con mucha bronca, te faltaba el aire y en breve te caias redonda al piso. Te subiste al auto y ahí te quedaste unos minutos tratando de recomponerte, eras consiente de que estas cosas le hacían mal a tu bebé. Tendrías que parar con todo esto, no por vos, sino por tu hijo, que sin darte cuenta, también lo estabas poniendo en riesgo... No sabias que hacer, y el no saber que hacer también te daba bronca, no poder hacer algo para que las cosas se solucionen te angustiaba más..


Luego de unos quince minutos regresaste a tu casa, agradecias que no haya nadie en ella, Pedro te había dicho que volvía tarde del trabajo y Sofi estaba en un cumpleaños en el cuál se convertía en "pijama party" después y tendrías que buscarla mañana.


Te quedaste dormida en el sillón unas cuantas horas, Pedro te despertó con dulces besos en toda la cara y sonreiste, cuanto necesitabas de él y su paz.. Le hiciste un lugar en el sillón y él se acostó al lado tuyo.
- ¿Hace cuanto que dormis chanchita?.- Te dijo riendo.
- Llegué acá a las seis... Y ahí me tiré y planché.- Dijiste.
- Son las diez amor, no vas a dormir nada ahora.- Dijo acariciando tu panza.
- ¿Y que te hace creer que no? Toco una cama y me duermo, ley de embarazada, como diría la bicho..- Dijiste con algo de nostalgia.
- Y Nan diría que hay que respetar todas esas leyes y jamás criticarlas, porque de lo contrario la respuesta puede ser fea, muy.- Te dijo y ambos rieron.
- Si.. Los extraño horrores.- Dijiste suspirando.- Amor, vamos a la cama, me estoy quedando dura acá.- Dijiste y te levantaste.
- Si vamos, y te hago unos masajitos, ¿Queres?.- Preguntó abrazandote por la espalda.
- ¡Pero eso ni se pregunta!.- Dijiste y él te dio vuelta para dejar un beso en tus labios.





*Ya 50 capítulos waaaw*

sábado, 12 de mayo de 2018

Capitulo 49.


Paula.



La paz que tenías estando lejos de todo era lo que mas necesitabas. Pero mañana se acabaría la paz. Mañana regresaban a casa. 

Desde que llegaron que no prendiste el celular, habías decidido tenerlo apagado hasta por lo menos estar volviendo a casa, no querías que un llamado o mensaje de Germán te amargue los hermosos días de paz que estabas teniendo con tu familia.


- No me quiero ir gordo..- Dijiste abrazando a Pedro por la espalda.
- Yo tampoco mi vida, pero el deber nos llama.- Te dijo dándose vuelta para abrazarte también.- Tres días no es mucho pero pudimos despejarnos un poco ¿No?.- Te dijo.
- Si..-Dijiste escondiendo tu cara en su cuello.
- Te prometo que las próximas vacaciones a parte de ser más largas vamos a irnos a algún otro país.
- Wow que calidad.- Dijiste riendo.
- Tenemos que pensar nombres para nuestro bebito, vos pensa algunos de nenes y nenas por tu parte y yo por la mia y después vemos en cuál coincidimos. -Te dijo y dejo besos en tu panza.
- Ay si me encanta.. Y también tenemos que ir viendo como darles la noticia a nuestras familias, ninguna de las dos están en Buenos Aires como para hacer una cena y contarles, no da decirles por mensaje. - Dijiste.
- Es verdad, se me había pasado el detalle de que no se lo contamos a nadie.. Podemos hacer no sé.. ¿Videollamada?.- Te dijo.
- Puede ser si.. Igual cuando estemos en casa vemos bien que hacer.- Dijiste y lo abrazaste.- Te amo mucho, lo único que quiero en esta vida es ser feliz con vos, con Sofi, con nuestro bebé en camino y futuros hijos, en paz..- Dijiste y tus lágrimas empezaron a salir, era lo que en verdad deseabas pero temias a que Germán arruinara todo.. 
- Deseo lo mismo que vos mi vida, te juro que vamos a ser felices, siempre..- Te dijo y ambos se unieron en hermoso beso.


-


Estaban en la playa, viendo el atardecer por última vez.
- Mami, mañana nos vamos?.- Te preguntó Sofi y asentiste.- No me quiero ir.
- Yo tampoco princesa, pero tenes que volver al jardín y nosotros a trabajar.- Le dijiste y ella bufó.
- En las vacaciones de verano te prometo que volvemos.- Le dijo Pedro a Sofi.
- Pero falta mucho..
- Pero va a pasar rápido amor, vas a ver.- Dijiste vos y ella asintió no muy convencida.


Volvieron luego de un rato, para preparar los bolsos y demás. Ninguno quería irse, pero el deber los llamaba y debían regresar.

No querías pensar en lo que te esperaba en Buenos Aires, a parte de Germán.. En tu estudio de modelaje debías hacer mil cosas, como cuentas, preparar a los alumnos para el nuevo desfile que se llevaría a cabo en unas semanas, hablar con los organizadores, entre otras cosas..

Y con Germán.. Tenías que pensar en algo para que te dejara en paz, para que no te siga molestando ni amenazando y que toda esa pesadilla acabara de una buena vez.





miércoles, 9 de mayo de 2018

Capitulo 48.


Pedro.


Veías a tus amores disfrutar de la playa y eso te hacia el hombre mas feliz del mundo. Dabas todo por ver una sonrisa en sus rostros, porque eran tu motivo para seguir. Nunca te imaginaste vivir y sentir esto tan lindo, siempre te decías a vos mismo que tu vida de pirata no la cambiabas por nada, que nunca mantendrías una relación amorosa con nadie porque no eras bueno para esas cosas, pero hoy en día te ves sumamente enamorado de una mujer que te da la felicidad y el amor que en esos momentos de tu vida y muy en el fondo (aunque lo negaras) tu corazón necesitaba.


Estaba atardeciendo y los tres seguían en la playa, Sofi dormía, Paula estaba sentada sobre tus piernas y vos abrazandola y acariciando su pancita, ambos en silencio contemplando la imagen del sol escondiéndose, la brisa destilando sobre sus rostros, más el ruido de las olas que le daba el toque perfecto.


Decidieron volver al hotel, ya estaba refrescando y debían bañarse porque esta noche saldrían a cenar y a pasear por el centro.
- Amor.- Escuchaste a Paula llamarte.
- ¿Que pasa mi vida?.-- Preguntaste dirigiéndote a ella y la encontraste en ropa interior.- Apa la papa...
- ¿Me estas diciendo que soy una papa? ¡Subí solo dos kilos Pedro!.- Te dijo y vos reiste para luego acercarte y tomarla de la cintura.
- Estas hermosa, radiante, espectacular, sos una bomba sexy, y asi seguiría diciéndote mil cosas más pero no me alcanzaría la vida.- Dijiste besándola.
- ¡Sos un chamuyero de mierda! Salí, me voy a ir a bañar.- Dijo empujándote y agarrando su ropa para dirigirse al baño.- Despertala a Sofi.- Te dijo y cerró la puerta.

-

- Buenas noches, ¿Que van a pedir?.- Preguntó el mozo amablemente.
- ¿Entonces pescado?.- Te pregunto Paula y vos asentiste.- El pescado que dice acá que no me sale decir el nombre.- Le dijo Paula al mozo y vos quisiste reír.- Ah, y unas patitas de pollo con papas fritas.- Dijo por último.



Luego de unos 15 minutos les trajeron la comida, y cuando pusieron los platos en la mesa, la cara de Paula se transformó y se tapó la boca con sus manos mientras se levantaba de su silla.
- ¿Donde están los baños?.- Preguntó y el mozo le señaló.- Gracias.- Dijo y se fue casi corriendo. Vos la seguiste con la mirada algo preocupado hasta que la perdiste de vista.
- ¿Embarazada?.- Te preguntó el mozo.
- Si...
- El olor a pescado le habrá provocado nauseas.- Te dijo y asentiste.- ¿Queres que me llevé esto y les traiga otra cosa?.
- Creo que va a ser mejor que nos vayamos, cuando le agarran nauseas vomita a cada rato y no da que este yendo y viniendo acá, disculpame.. pero me podría guardar las patitas de pollo y papas fritas para llevar? - Dijiste y él mozo asintió para volver a agarrar los platos y llevárselos, le diste una propina por la buena onda y cuando Pau salió del baño la fuiste a buscar.
- ¿Estas mejor mi vida?.- Le preguntaste.
- No.. Volvamos al hotel.- Te dijo y la notaste muy pálida.
- Sisi, vamos.- Dijiste y el mozo se acercó a darte la bolsa con la comida para Sofi.


Regresaron al hotel y Pau se fue a acostar, le preparaste un té y se lo llevaste.
- Perdón por cagar la salida..- Te dijo algo triste.
- No pasa nada mi vida, todavía nos quedan dos días más para poder salir, no te preocupes.- Dijiste acariciando su mejilla.
- ¿Y si me agarra nauseas cada vez que vamos a un restaurante?.- Te dijo y vos reiste.
- No creo Pau.. Para la próxima ya sabemos que pescado no.- Dijiste y ella rió.
- ¡Encima amaba el pescado! Ahora siento que lo odio..- Te dijo y te acostaste a su lado.- ¿Sofi?
- Esta en su cuarto mirando una película.- Dijiste.
- ¿Le hiciste algo de comer? Debe tener hambre..
- Le pedí al mozo que me envuelva la comida que pedimos para ella, y ahora esta comiendo eso.
- Ah bien, pensas en todo.- Dijo y te beso.
- Si.. Tenes a un hombre muy eficiente.- Dijiste y ella rió.
- La verdad que si y amo que sea así.
- Y yo te amo a vos, mucho. - Dijiste y te subiste arriba de ella, poniendo tus manos a los costados para no aplastarla. La besaste por un largo rato y jurabas que podrías estar horas y horas así, sintiendo el sabor tan rico de sus labios y perdiéndote en ellos.



martes, 8 de mayo de 2018

Capitulo 47.


Paula.



Te levantaste con el mejor de los humores, estabas muy feliz, hasta que recordaste que hoy a la tarde tenías que juntarte con Germán si o si y la amargura vino a vos.


Venias de llevar a Sofi al jardín, cuando recibiste un llamado, específicamente de Germán... Suspiraste y atendiste.
- Que queres. -Dijiste 
- Hola! ¿Como estas lindura? Yo bien, gracias por preguntar.- Te dijo irónico.
- ¡Que mierda queres! Habla o corto.- Dijiste gritando.
- Primero quiero que no me grites, y segundo que hoy te espero a las siete y media en el bar que está al frente la clínica, amor mio, no me falles..- Dijo riendo.
- ¡Dejame en paz!.- Dijiste y cortaste, no soportabas esta situación ni un minuto más, querías llorar, romper algo de la bronca y el miedo que tenías.. Querias contarle a Pedro todo lo que estaba pasando, pero si lo hacías, todo iba a empeorar, Germán se enteria que él sabe todo e iba a sacarte a Sofi, cosa que no ibas a permitir.


Era tanto tu embole que no te diste cuenta que Pedro estaba atrás tuyo y temiste por lo que podría haber escuchado.. "Dejame en paz" fue lo que te dijo que escuchó, a lo que te excusaste con algo muy tonto. Odiabas mentirle, pero era tu única opción..


Sacaste a Sofi del jardín y le pediste a Ainara si te la podía cuidar un rato, no la querías llevar con vos y menos que Germán la viera.



19:30hs, el tráfico era un caos, había ocurrido un accidente a unos metros tuyos, no sabias por donde meterte para salir de ahí, la única opción era irte caminando pero ni loca dejabas tu auto ahí y solo, de igual manera te importaba muy poco llegar a horario al bar. Recibiste un mensaje de Pedro que te decía que llegaba a casa en un rato a lo que vos respondiste que estabas visitando a tus amigas con Sofi, y una vez más, estabas minitiendole y cuanto te dolía. Milagrosamente unos diez minutos después, el trafico empezó a circular otra vez, despacio, pero algo era algo. 


Llegaste al rededor de unos cinco minutos, buscaste a Germán con tu mirada y lo viste en una mesa alejada de todos, estaba muy serio, parece que no le gusta esperar, pero nada te importaba menos que eso. Suspiraste y fuiste hacía él.
- Acá estoy.- Dijiste sentandote frente al él.
- Quince minutos tardes Paula, te voy a pedir que seas más puntual para la próxima.- Te dijo serio.
- No me jodas, ya estoy acá.- Dijiste ofuscada.- Decime que es lo que queres que me quiero ir.
- ¿Queres un café? ¿Algo?.- Preguntó y negaste.
- No quiero nada, quiero que me digas que queres. ¿Plata? Te puedo dar toda la que quieras con tal de que me dejes en paz.
- No.. No quiero plata, te quiero a vos, quiero pasar tiempo con vos mi amor, nada quiero mas en este mundo que estar con la mujer mas hermosa que vi en mi vida.- Te dijo agarrando tus manos.- Quiero que criemos a ese bebé y a Sofi juntos, que seas mi esposa y vivamos felices hasta viejitos Pau.. Te voy hacer feliz, mucho mas feliz de lo que supuestamente ese pelotudo te hace, todo eso quiero, pero con empezar viéndonos tres veces a la semana me conformo.- Te dijo y vos no sabias que decir, estaba absolutamente enfermo.
- ¿Vos te estas escuchando lo que decís? ¡Estas muy mal! ¡Estas enfermo Germán! Yo por vos no siento absolutamente nada, ¡Entendelo!.- Dijiste indignada.
- No me importa, yo te quiero para mi, así que nos vamos a ver tres veces en la semana como ya te dije, de no ser así, sabes lo que voy hacer.- Dijo sonriendo con malicia y las ganas de pegarle una cachetada te sobraban.


Te levantaste bruscamente de la mesa y te fuiste ahí, no aguantabas un minutos mas estando con ese hombre.. Estaba loco, Enfermo. ¡Por Dios! ¡Que se haga ver!

Pasaste a buscar a Sofi y te dirigirse a tu casa, pusiste lo mejor de vos para cambiar tu humor y no agarrartela con Pedro, él nada tenía que ver con la bronca y enojo que te provocaba Germán.


Estaban cenando, Pedro te había propuesto de ir a pasar el fin de semana largo a la quinta de sus viejos, te hubiese gustado ir a algún lugar mas jugado, pero no podías quejarte de nada porque vos misma no te dispusiste a organizar nada, se te había pasado por completo, de igual manera te ibas a despejar y olvidar un poco de todo lo que te estaba atormentando.


Te sorprendiste cuando te dijo que ya estaba todo guardado en el baúl y que esta misma noche salían.



Quedaste totalmente dormida, cuando tu amor te despertó, miraste para todos lados, ¡No lo podías creer! ¡Estaban en la playa! Justo en el lugar dónde querías estar.

Amabas esto que hacía Pedro por vos, amabas que fuera así, tan atento, bueno, dulce.. Era lo que tanto habías soñado de chica tener, un hombre que te ame y vos a él, que te haga feliz, siempre.



Capitulo 53.

Paula . No parabas de llorar, algo en vos te decía que esto se te iba a ir de las manos, y así fue..  Te sentías morir. Necesitabas ...