Ya en casa, estaban comiendo postre solas las tres en tu cuarto. Le habías pedido a Pedro que solo por esta noche se haga cargo de Sofi y aceptó sin problemas.
- Habla carajo.- Dijo Victoria.
- Voy a empezar de a poco... - Suspiraste.- Bueno, en estos meses pasaron tantas cosas, que no se dan una idea de la dimensión.- Dijiste.
- Dale conta, ¿Qué haces en la casa de bicho y nan? ¿Te pidieron que cuides a la nena?.- Preguntó Ainara.
- Ojalá fuera así.. - Suspiraste.- Ellos.. hace dos meses y medio fallecieron en un accidente.- Y tus ojos se llenaron de lágrimas al recordar ese día, horrible por cierto.
- ¿QUÉ? ¿COMO?.- Dijeron al unísono.
- Como ya dije, fue en un accidente.. Cuestión que vino un juez a decirnos que ellos habían firmado un papel, en ese papel decía que si les pasaba algo algún día, Sofi iba a estar bajo nuestra tutela.. Estuvimos conviviendo con Pedro, el con sus miles de minas y yo con Germán, el pediatra de Sofi.
- Ah pero que hija de puta, encima con el pediatra.- Dijo Ainara riendo.
- Para tonta, no termine.- Dijiste. - Fui a casa de Germán, ya que la primera cita había salido mal, a Sofi le agarró fiebre y Pedro nos llamo para ver si sabia si había algún pediatra en la clínica.- Y te miraron con cara rara. - Y en la segunda cita, estábamos a punto de hacerlo, pero yo le dije que no podía seguir, así que me vestí y me fui dejándolo ahí al pobre..- Contaste.
- ¿Porque hiciste eso? ¿Sos estúpida o te pagan por serlo? Si es así, prestame que no tengo un mango.- Dijo Victoria y su calidez.
- No estaba segura, pero a los dos dias estuve con Pedro...- Dijiste poniendote totalmente roja.
- ¡¡¡QUE QUE QUE!!!! ¿Y QUE PASÓ?.- Gritaron las dos.
- ¡¡Paren un poco idiotas!! Calmense.
- Paula Cháves habla ahora si no queres que te colguemos de las tetas en el poste de luz.- Dijo Victoria y reiste, su sentido del humor era lo que mas amabas de ella.
- Bueno... No sé nada, lo único que sé es que desde antes de ayer que venimos compartiendo cama, chapamos... Y no sé, tengo miedo.
- ¿Miedo de que gorda?.- Dijo Victoria, agarrando tu mano.
- De salir lastimada, otra vez.- Dijiste algo apenada.
- Tranquila amiga, eso no va a pasar, yo que vos hablaría con él, le contaría lo que me pasa.- Dijo Ainara.
- Opino igual que Aini, así lo sabe, que vos no estas jugando, aclaraselo por si él si lo está haciendo con vos.
- Tienen razón.- Hiciste una pausa.- Gracias, volvieron en el momento justo. Les juro que las necesitaba demasiado, y a estas charlas también, las amo con toda mi alma.- Y ambas te abrazaron.
- Te amamos amiga, siempre vamos a estar para vos.- Dijo Ainara.
- Eso Paupi, nunca lo olvides.- Dijo Victoria y se separaron.
- Ahora ustedes, cuentenme como les fue en su viaje.
Y así fue, te contaron de su viaje y eso de las 3pm, optaron por irse a su casa.
Decidiste ir al cuarto de Pedro y seguir los consejos de tus amigas.
- Pepe.. dormís?.- Dijiste abriendo la puerta de su cuarto.
- No, veni hermosa, te extrañaba.- Sonreiste y entraste.
- Quiero preguntarte algo..-- Dijiste, no aguantabas más .
- ¿Que?.- Te respondió prendiendo la luz del velador y abriendo las sabanas para que te acuestes con él, pero solo te sentaste en la punta de la cama. Si te acostabas a su lado, corrias riesgo de que la pregunta quedara en el olvido.
- Acá estoy bien...- Hiciste una pausa.- Para vos, esto que tenemos es algo posta o soy una minita mas..- Preguntaste un tanto temerosa.
- Que directa.- Rió.- Bueno, la verdad es que no es ninguna de las dos, nos estamos conociendo, todavía no siento qué hay que ponerle un título, que se yo.
- Mmm, tenes razón.
- ¿Era eso?.- Preguntó y asentiste.- Bueno, veni acá conmigo entonces, quiero abrazarte.- Dijo con una sonrisa compradora. ¡¿Por que tenía que ser tan lindo?! Pero no querías confundirte más de lo que ya estabas, así que trataste de ser fuerte y no tentarte.
Saliste de la habitación sin darle ni una explicación y te encerraste en el tuyo.
Tenías que ser fuerte Paula. Si querían llegar a algo, tienen que ir despacio.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario