viernes, 16 de febrero de 2018

Capitulo 5.



Jueves! Un día para tu cita, estabas muy ansiosa y feliz, demasiado feliz.

Estabas en el sillón, tomando vino sola, mientras Pedro estaba arriba con Sofi, jugando, escuchabas sus carcajadas.

Vos estabas algo “borracha” para no decir del todo. Estabas graciosa, alegre y tranquila, hasta que tocaron el timbre.

- Esperabas a alguien?.- Dijo Pedro bajando por las escaleras y yendo hacia la puerta, hasta que vio tu estado y se sentó a tu lado.
- No, a nadie.- Respondiste tentada
- ¿Paula estas borracha?.- Preguntó serio.
- No tonto.- Dijiste y al pararte, te caíste, y seguías riendo.


Pedro fue a ver de quien se trataba. Vos te acercaste a él, porque claro que querías saber, pero cuando lo hiciste, cerró la puerta.

- ¿Quien es?.- Preguntaste.
- Servicio social.-Dijo algo.. ¿Nervioso?.- Tenes cinco minutos para entrar a la ducha, recomponerte y ser la responsable obsesiva que sos. Dale, chau.

Te diste la vuelta y te dirigiste hacia el baño, cuando escuchaste que Pedro te gritó.

- Arriba está el baño paula, subí las escaleras.- Te dijo suspirando.- ¡Corre!

Subiste las escaleras riendote tanto que te caíste otra vez, no dabas mas de estúpida. 

Te duchaste lo mas rápido posible, pero aun así no lograbas sacarte el estado de ebriedad. ¿Tanto podía provocar cuatro copas de vino? Bueno, eras de no tomar alcohol nunca, y eso hace que con solo una copa ya te de vuelta todo porque no estabas acostumbrada.. En fin, no tomarias más, o eso querías creer.


Luego de unos minutos bajaste, y te encontraste con Pedro y una chica, la cual era muy bonita, mediana estatura, morocha, ojos marrones, nariz perfecta, cachetes redondondos, ok basta.

- ¿Qué tal? Perdón por la tardanza es que tenia que acostar a la nena en su cuna.- Dijiste, tratando de sonar normal.

Pero ella giro su cabeza, y vió a Sofi en su corralito, jugando con sus muñecos.

- Ahh.- Reiste.- Vio que te descuidas un minuto y PUM!.- Dijiste haciendo gestos con tus manos.- Sale corriendo por todos lados.- Vos reías, pero ellos estaban serios. Te sentaste junto a Pedro y la chica habló.
- Bueno, me llamo Maria José, pero me pueden decir Majo.- Sonrió.- Soy trabajadora de servicio social, así que van a recibir mi visita unas cuantas veces a la semana.- Asintieron.- Me comentaron que todavía no tienen una relación...- Dijo y ambos la miraron confundidos.- No duermen juntos.- Aclaró.
- Ay no que asco - Dijiste vos con cara de disgusto.
- No, por favor no lo diga, ni en chiste.- Dijo Pedro.
- Exelente, eso es bueno ya que  en esta situación dos solteros viviendo en el mismo techo y con una niña que quedo huérfana es suficiente complicación y añadirle la complicacion de todo ESO.- Dijo ella, remarcando la última palabra.
- Creame señorita Majo que acá no estaremos complicando nada con eso.- Respondiste.
- Yo suelo tener mucho de eso pero en otro lado.- Dijo Pedro, haciéndose el canchero.
- Yo también tuve mucho de eso en mis tiempos - Dijiste vos, bah, se lo dijiste más a Pedro.
- Ok, ok, basta.- Se callaron.- Acá el problema son ustedes dos y si estan echos para ser padres, queremos evitar que Sofi siga perdiendo a personas cercanas a ella.. Sus amigos creían que lo lograrían pero siendo franca con ustedes, todavía no lo sé.
- Bueno, nosotros nos creemos capacitados.- dijo Pedro.-

Y así pasamos la tarde, nos hizo varias preguntas más, hasta que se paró para irse.

- Es todo por hoy, solamente por hoy, voy a volver en unos días, claramente esta que no puedo decirles cuando, pero voy a volver.

Cuando escucharon la puerta cerrarse, ambos largaron un suspiro.



Terminaron de cenar y Sofi empezó a llorar, fuiste a agarrarla y tratar de que se calme, pero no había caso. Pedro la agarró e hizo el intento, pero tampoco pudo. 

Y sí estuvieron una hora, y Sofi seguía llorando. 

Pedro tomó las llaves del auto y los tres se dirigieron al auto, para dar algunas vueltas y ver si había caso de que dejara de llorar y se durmiera.

Pasaron unas tres horas. Eran las 3AM, y ustedes seguian dando vueltas con el auto, estaban mas dormidos que despiertos. Sofi había dejado de llorar pero aún no se dormía.. 

Volvieron a casa y recalentaste su leche, se la diste y al cabo de unos minutos, se durmió. 

Y agradeciste al cielo por este milagro. ¡Que difícil era esto!




1 comentario:

  1. Amo el personaje de la asistente siento que la voy a amar... linda descripcion... las quiero

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Paula . No parabas de llorar, algo en vos te decía que esto se te iba a ir de las manos, y así fue..  Te sentías morir. Necesitabas ...