Sábado.
Estabas disfrutando del programa con tus amigas, aun que las habían mandado atrás de todo en un rincón, ya que no podían estar ahí, pedro tenía razón y se llevó algunos retos de parte del jefe de producción, pero aún así nos dejaron pasar. No lo veían mucho pero con escuchar su voz se conformaban. De vez en cuando le pegabas una que otra miradita a Pepe, que estaba con esos auriculares que te volvían loca, tan concentrado en que todo salga bien. Él lo era todo.
Al terminar el programa, que por cierto terminó con Ricky cantando "la mordidita" y "disparo al corazón" y como plus vintage, cantó "Más" amabas ese tema, tus amigas y vos casi se mueren, no podían gritar e hicieron lo posible para que no se les escape uno, aun que les salió mal porque gritos salieron de sus bocas y todos las miraron mal, en especial Pedro, pero estabas segura de que su mala mirada no eran solo por los gritos sino por.. ¿celos?
Ricky para irse tendría que pasar por al lado de ustedes, y cuando lo vieron venir, tus piernas se aflojaron y tus manos empezaron a temblar. Él, con una sonrisa, se acercó a ustedes y las saludo a todas con un beso en la mejilla. Estaban al borde del colapso.
- Hola, todo bien?.- Preguntó él.
- ¡Hola!.- Dijeron las tres, muy nerviosas.
- Si, todo bien. Estuviste genial, lo disfrutamos mucho.- Dijiste con una sonrisa.
- Me alegro mucho hermosa.- Sonrió y te abrazó. Estabas a un hilo de caerte de culo y cometer un papelón. Se separó del abrazo y acarició tu mejilla para luego sonreirte otra vez, estaba por hablar pero alguien inoportuno apareció.
- Mi amor, ¿nos vamos? Tenemos cosas que hacer.- Dijo Pedro agarrando tu mano.
- Sip, pero antes sacame una foto con mi rey.- Dijiste dándole tu celular poniéndote al lado de Ricky, lo abrazaste y él también lo hizo. Pedro los miró serio y sacó la foto, vos reías por dentro, y para hacerlo enojar más, le diste un beso en la mejilla a ese dioso que tenías al lado tuyo abrazandote y le pediste que te saque otra foto pero en esa posición. Te separaste y dejaste que tus amigas se sacaran la foto. Estabas muy feliz.
Se despidieron y cada pareja se fue por su lado. Pedro no te había dirigido la palabra desde que le dijiste que te sacara la foto, no ibas a dar el brazo a torcer, porque no hiciste nada malo, si el estaba celoso, mal por él, aún que debías admitir que te encantaba que te cele.
Hoy tenías un sábado super movido, tenías que pasar por la academia a firmar unos papeles de urgencia, ya que se venía el desfile de fin de año.
Después tenías el 15 de tu hermana Delfina, que por decisión de ella, quizo hacerlo acá en Argentina, donde estaba mayor parte de la familia, sus mejores amigos, y claro que trajo algunos amigos de Uruguay para acá.
Y como vos habías estudiado “organización de eventos” te vino bárbaro, y junto con ella diseñaron todo, tal como lo soñó.
Hiciste todo lo que tenías que hacer, y volviste a tu casa, bañaste a Sofi, y le pusiste su pijama hasta que sea la hora de irse.
Pedro iba a ponerse un traje obviamente, y si algo que tenías debilidad era por los hombres en traje, y más si ese hombre era Pedro.
19hs y ya estabas maquillada y peinada, solo faltabas vestirte y vestir a Sofi.
Pedro apareció en el living y chiflaste. Estaba echo un potro.
- ¡Pero que bombon!.- Dijiste.
- Gracias.- Dijo serio. ¿Seguía enojado?
- ¿Seguis enojado por lo de hoy?.- Dijiste riendo y te acercaste a él.
- No.
- ¿No?.- Preguntaste rodeando su cuello con tus brazos.
- Si.- Dijo él y mordiste tu labio inferior.
- Sos un bobito.- Dijiste besándolo y él se resistió pero terminó acoplándose al beso.
- Estas hermosa.- Dijo un tanto agitado. Sonreiste y te fuiste a buscar a Sofi para cambiarla y luego cambiarte vos.
Vestido celeste para Sofi, con unos zapatitos blancos. Vestido blanco y negro pegado al cuerpo para vos, con unos tacos negros, un collar de oro que te habían regalado por tu cumpleaños y unas pulseras.
Ambas bajaron y Pedro las miraba embobado.
- ¡Ah bueno! Que bombones.
- Reiste.- Gracias amor, vamos yendo que es tarde.- Dijiste y salieron rumbo hacía el salón.
Llegaron y cuando entraron, sonreíste, estaba todo tal cual te había pedido Delfi, que seguro estaba por las paredes, esperando el okey para entrar junto a tu papá. Pasaron unos minutos y ahí estabas vos junto a tu mamá, en medio de la pista mientras Delfi entraba e iba hacia ustedes, vos, llorabas de emoción al ver a tu hermanita, que ya de “ita” no tenía nada, estaba tan grande, y la amabas. Le diste un abrazo interminable y ambas lloraban.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario