viernes, 13 de abril de 2018

Capitulo 38.




Paula.



- Pedirte que seas mi esposa..



¿Habías escuchado bien? O mejor dicho, ¿Esto estaba pasando de verdad? ¿Pedro te estaba proponiendo matrimonio? Te quedaste con la boca abierta, sin reacción.. Tus ojos se humedecieron.
- ¿Que? ¿Dijiste lo que creo que dijiste?.- Preguntaste con una sonrisa.
- Si.. Te amo tanto y pasamos por un montón de cosas que me hicieron dar cuenta que quiero y te necesito para siempre, para toda la vida.. cada día me enamoro más de nuestra familia y de vos, quiero pasar toda mi vida amandote y haciendote feliz porque es lo que te mereces, quiero que seas mi compañera de vida... Por eso quiero preguntarte.- Te dijo mientas sacaba de sus bolsillos una cajita y se arrodillaba frente a vos.- Mi vida.. ¿Queres casarte conmigo?.- Dijo mostrándote los anillos, y sin aviso, tus lágrimas comenzaron a salir. 
Solo atinaste a abrazarlo y besarlo con mucha efusividad. ¡No lo podías creer! Amabas tanto a tu hombre, ese que te cambió la vida y el punto de vista que tenías del amor. 
- Obvio que si amor! - Dijiste besándolo.- Te amo mucho, no me lo esperaba..- Dijiste y él secó tus lágrimas.
-Te amo mucho Pau, y de verdad quiero que esto sea para siempre.- Dijo besándote, con un tierno beso, que hizo que desembocara en su acto de amor más puro, en su demostración de lo mucho que se amaban y dándole el broche de oro a su noche.





Estabas sobre su pecho, y muy feliz, los dos en silencio, con la luz de la luna que los iluminaba y le daba ese toque especial. 

- Estoy muy feliz.
- Yo también, feliz de tenerte en mi vida.- Te dijo y sonreiste como una estúpida, te tenia a sus pies.



Al otro día, te despertaste y viste a tu lado a tu futuro marido (y que lindo sonaba) durmiendo plácidamente. Pensaste en hacerle un desayuno, así que te cambiaste y te dirigiste hacia la cocina. En eso escuchaste el timbre sonar, ¿Quien será a esta hora? Eran apenas las 8am, tus amigas no conocían la mañana por ende ellas no eran, al menos que Sofi haya roto sus estructuras, pero de igual manera ibas pensando quien podría ser a esta hora ya que te parecía un poco raro...


¿Germán? ¿Que hacía acá? Si bien desde aquel episodio en navidad, no volvieron a hablar, pero de vez en cuando se encontraban en algunos lugares, se saludaban amablemente pero nada más que eso. Hace unos meses inscribió a su hija en tu escuela de modelaje, por ende lo veías un poco más seguido ya que llevaba y buscaba a su hija en tu estudio. Notabas algo raro en él, siempre te miraba y nunca pudiste descifrar con que intención lo hacia y eso en cierto punto te incomodaba un poco..

- Hola.. ¿Que haces acá?.- Preguntaste y el te miro de arriba abajo. Estúpida que eras, tenías un short y una remera corta, como ibas a atender así? Tapaste con tus brazos la parte de tu panza que estaba descubierta.
- Hola Pau, quería hablar con vos. - Te dijo y entró a tu casa como si nada. Cerraste la puerta y cuando te diste vuelta lo tenías en frente tuyo, a pocos centímetros de tu boca y cuando te diste cuenta, el estaba besandote ¿Que mierda le pasaba? Claro que te lo sacaste de encima, pero para ese entonces ya era tarde, Pedro estaba parado frente a ustedes..

- ¿Que haces besando a mi mujer imbécil? - Dijo Pedro agarrándolo del cuello y pegándole una piña en la cara.
- Espera amor tranquilizate.- Dijiste tratando de que lo suelte, pero era imposible.
- ¡No me tranquilizo una mierda Paula!.- Te dijo y volvió a pegarle, Germán estaba tirado en el piso con la nariz sangrando.- ¿Me vas a responder porque la besaste pedazo de forro? Contestame! Tanto que te haces el macho, dale.- Dijo y vos lo agarraste del brazo para que no vuelva a pegarle.
- Ya está Pedro, dejalo.- Dijiste y él te miró para luego suspirar e irse de allí.

Miraste al piso y ahí se encontraba Germán tirado junto a un charquito de sangre que salia de su nariz. Fuiste a la cocina y buscaste servilletas para que se limpie, volviste y lo ayudaste a levantarse, notaste que sus ojos estaban llenos de lágrimas.

- Perdón Pau..- Te dijo y vos solo asentiste.- No se que me pasó.
- Esta bien.. Ahora te voy a pedir por favor que te vayas, no quiero más problemas.- Dijiste sería.
- Me arrepiento mucho de esa noche de navidad que te deje sola y me fui, sabía que no habías superado a Pedro y que por eso te dejé, pero fui un tonto porque tendría que haberte ayudado un poco más para que lograras olvidarlo, ya que te había echo tanto mal yéndose..- ¿Acaso te estaba hablando en serio? Todo lo que te decía era sumamente tonto. Pero de igual manera, gracias a que te fuiste pude darme cuenta de lo que realmente quería y era a Pedro, pensaste.- Te necesito Paula, te extraño tanto...- Dijo acariciando tu mejilla, vos le sacaste la mano.
- No Germán, basta, yo estoy muy bien con Pedro y soy feliz con él.. Por favor, andate.- Dijiste abriendo la puerta.
- Esta bien, chau Paula.- Te dijo y cuando ibas a cerrar la puerta, viste que se dio vuelta y dejó un beso en tus labios. Cerraste la puerta en su cara y te deslizaste sobre ella. ¿Que acaba de pasar? Y confirmaste el porqué te miraba como te miraba cada vez que se cruzaban, Germán seguía enganchado con vos, y como querías que eso no fuera así, porque conociéndolo, iba a insistir con vos y eso traería grandes problemas en tu pareja.. 



No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Capitulo 53.

Paula . No parabas de llorar, algo en vos te decía que esto se te iba a ir de las manos, y así fue..  Te sentías morir. Necesitabas ...