miércoles, 16 de mayo de 2018

Capitulo 51.


Pedro.


Hoy era tu día libre, eran las once de la mañana y vos seguías en la cama, haciendo fiaca, como pocas veces podías hacerlo. 


Decidiste levantarte para comenzar tu día, tenias q buscar a Sofi a la casa de su compañera en quince minutos, luego llevarla al jardín, y de ahí buscar a Paula al estudio para después dirigirse al shopping y comprar algunas cositas para tu bebé, sabían que era demasiado temprano para hacerlo, pero la ansiedad era más fuerte.


Sonreiste por inercia, ibas a ser papá... ¡Ibas a ser papá! Siempre que te ponias a pensar en esto, te daba piel de gallina. Si bien tenías a Sofi, que ya era prácticamente tu hija también, pero vivirias en carne propia lo que era el transitar los nueve meses de gestación, como va creciendo la pancita de tu amor, sus distintos antojos, humores, comprar los primeros escarpines, armar su cuarto,  la ansiedad y adrenalina por querer que pasen los meses para conocer su pequeña carita, tenerla en tus brazos, llenarla de besos y sentirte el hombre mas afortunado del mundo.



Suspiraste con una sonrisa, te subiste al auto y partiste a buscar a Sofi. 



Llegaste a destino, y cuando estabas por bajar recibiste una llamada de tu amor.
- Hola mi vida.- Dijiste con una sonrisa.
- Hola amor, todo bien? ¿Fuiste a buscar a Sofi?.- Te preguntó.
- Si.. Todo bien, y justamente estaba en eso.- Dijiste y bajaste del auto para dirigirte hacía la puerta de la casa.
- Ah bien.. Pensé que te habías olvidado.- Te dijo riendo.
- Ya ves que no.- Dijiste y tocaste el timbre.- ¿Vos todo bien? 
- Si, un poco cansador pero bien.. ¿Amor?.
- ¿Que pasa mi vida?.- Dijiste.
- Ojo con la mamá de esa nena, si te tira los perros ignorala.- Te dijo y reiste.
- ¿Y porque me iba a tirar los perros?.- Preguntaste y tocaste el timbre nuevamente.
- Porque ella es de las que se babea cuando te ve.. ¿O no te acordas de tus seguidoras secretas? Ella era una de ellas.- Te dijo hablando en serio y vos no podías evitar reirte.
- Esta bien amor, esta bien..- Dijiste y en eso viste que alguien abrió la puerta, y te encontraste con la misma chica de la que Paula te hablaba. Quisiste reír.- Hola buenos días..- Dijiste amable.- ¿Sofi?
- Amor! ¿Con quien hablas? ¿Con la chirusa esa?.- Te preguntó y reiste.
- Si gorda, esperame un segundo.- Dijiste y volviste a preguntar por Sofi, ya que la chica se había como colgado mirándote. 
- Ay! Perdón, ya te la traigo.- Te dijo nerviosa y fue a buscarla. A los pocos minutos, viste a tu princesa y ella corrió a vos para abrazarte.
- Hola amor.- Dijiste dejando un beso en su mejilla.
- Hola papi.. ¿Vamos?.- Te dijo ella y vos asentiste.
- Si, chau.. Nos vemos.- Le dijiste a la chica quien otra vez se había colgado mirándote. Reiste por dentro.- 
- ¿Como la pasaste princesa?.- Preguntaste.
- ¡Bien! Jugamos un montón, nos divertimos mucho.- Te dijo ella feliz, y amabas verla así.
- ¡Que bueno! Eso es lo importante, divertirse y pasarla bien.- Dijiste y te acordaste que tenías a Paula en el celular.- ¿Amor? ¿Seguís ahí?.- Preguntaste pero no recibiste repuesta, había cortado.


Llegaron a casa y preparaste a Sofi para llevarla al jardín, hiciste un intento de comida, claramente nada elaborado porque eras malísimo en la cocina, y luego la llevaste al jardín.



Estabas frente al estudio de Paula, esperándola. En eso viste salir a Germán de allí y tu pulso se aceleró. ¿Que hacía ahí? ¿Otra vez molestando a tu mujer? Estabas a punto de salir a encararlo, cuando viste que estaba con una de sus hijas.. Seguramente ella era una alumna, y él como padre solo fue a buscarla, eso querías creer.. 


Pasaron unos diez minutos y Paula ya estaba con vos. Evitaste preguntar sobre Germán, no querías que se ponga de mal humor.



Llegaron al shopping y primero fueron al patio de comidas, comieron unas hamburguesas, antojo de Paula, y luego comenzaron con la búsqueda de algo lindo para su bebé.


Caminaban mirando vidrieras, cuando sentiste que Paula apretó fuertemente tu mano, la miraste y estaba roja, se le dificultaba respirar y te asustaste.
- Llevame a la clínica Pedro, por favor.- Te dijo como pudo, vos estabas muy nervioso.
- Si mi vida, vamos rápido.- Dijiste agarrándo su brazo para pasarlo sobre tu cuello y la agarraste de la cintura para comenzar a caminar. De suerte que no estaban tan lejos del estacionamiento, subieron al auto y conduciste hasta la clínica. Pudo lograr estabilizarse un poco, pero notabas su mirada perdida y eso te ponía aún mas nervioso.


Llegaron a la clínica y apenas llegaron, la atendieron, tomaste su celular de su bolsillo ya que la iban a internar..



Él bebé gracias a Dios estaba bien, escucharon su corazón nuevamente y eso te llenó de amor. Pero Paula seguía con la mirada perdida, y eso en un punto te estaba asustando..
- Doctor.. ¿Porque está así?.- Preguntaste temeroso.
- Estamos evaluando su estado.. En un rato le notificamos.- Te dijo amable.- No se preocupe, no es nada grave, su hijo y su mujer están bien..- Dijo y asentiste, él siguió su camino y vos te quedaste allí, esperando noticias.



En eso suena el celular de Paula, era una llamada, no sabias quien era ya que parece que no estaba agendado, atendiste y escuchaste una voz muy conocida del otro lado.
- Hola amor mio, que lindo fue verte ese ratito hoy.. Pero me quede con las ganas de seguir charlando, así que te espero en casa esta noche, quiero que cenemos juntos, que charlemos más sobre nuestro bebé y futura familia, pasar la noche con la mujer mas hermosa del mundo..- Dijo y vos te quedaste helado, ¿Sería posible que tu mujer te engañe con su ex? Te Preguntaste a vos mismo y comenzaste a llorar de la bronca. Tiraste el celular con furia al piso, estabas en shock, como loco.. ¿Porque Paula? ¡Porque! 


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