viernes, 4 de mayo de 2018

Capitulo 44.


Pedro.



Estaban volviendo de la clinica, vos? Eras el hombre más feliz del mundo, no podías dejar de sonreír, hoy tu  bebito revolucionó todos tus sentidos. A la que no veías bien era a Paula, desde que se subió al auto su sonrisa era forzada, y aunque te dijera que estaba bien, sabias que no era así.

- Estoy bien amor, de verdad.. Solo tengo mucho sueño.- Dijo mirando por la ventana.
- Bueno.- Dijiste largando un suspiro. 
- Te estoy diciendo la verdad Pedro, acordate que las embarazadas tenemos este síntoma.- Dijo mirándote con media sonrisa.
- Esta bien Paula, llegamos y nos acostamos un rato, hasta la hora de cenar.- Dijiste.
- Si, y le mandé un mensaje a Aini de que pasabamos a buscar a Sofi pero me dijo que se quiere quedar a dormir con ella, le digo que si?.- Preguntó.
- Si quiere que se quede.
- Bueno..- Dijo y se produjo un silencio, uno incomodo y no entendías el porque, y viste que ella también se dio cuenta, porque rompió ese silencio.-Pará en esta heladería porfa...- Te dijo y sonreiste por inercia.
- ¿Antojo?.- Preguntaste y ella asintió tímida.
- Si, uno de dos.- Te dijo y la miraste confundido.
- ¿Uno de dos? ¿Cual sería el otro?.- Preguntaste.
- En casa te digo..- Dijo divertida.- Compra chocolate, crema americana granizada y frutilla, ah y crema del cielo porfa.
- Pero si no te gusta la crema americana.- Dijiste riendo.
- Pero a tu hijo parece que si, dale, volá.- Te dijo y reiste otra vez, dejaste un beso en su mejilla y saliste del auto para dirigirte hacia la heladería. 

¡La puta madre! ¡No tenían chocolate! ¿Y ahora que hacías? Si paula no estando embarazada lloraba cuando no había, que sería ahora que si lo estaba! Él que te estaba atendiendo notó tu cara de pánico cuando te dijo que no había, como entendiendo todo.
- ¿El helado es para una embarazada?.- Preguntó curioso.
- Si.. Para mi mujer.- Dijiste
- Y yo te vengo a decir que no hay chocolate, le arruiné el día.- Dijo riendo, vos reiste a penas.- Perdón y suerte con tu mujer.- Dijo entregándote el vuelto.

Ya con el helado en mano, subiste al auto, Paula miraba el pote con deseo, y vos que seguías con tu pánico a su reacción.. Abrió el pote y vos cerraste tus ojos, esperando las puteadas.
- ¿Dónde esta el chocolate Pedro? ¿Lo puso abajo?.- Preguntó ella y vos no sabias como decirle que no había.
- Em.. No.. No había..- Dijiste y ella te miró.
- Ah bueno, que se le va hacer.- Te dijo y abriste tus ojos con sorpresa, no estaba llorando ni puteando.- ¿Porque me miras así? 
- No estas llorando ni puteando como soles hacer siempre que no hay chocolate.- Dijiste y ella rió.
- ¡Ay tarado! Callate y vamos.- Te dijo y vos riendo encendiste el auto para dirigirte a tu casa.


Llegaron y Paula se fue al cuarto sin decirte nada, vos te quedaste en el living mirando tele, hasta que escuchaste que te llamaba.
- Veni Pedro.- Te gritó.



Subiste y cuando abriste la puerta, te la encontraste a Paula en ropa interior, ella te miro y se acercó a vos con una sonrisa picara.
- ¿Te acordas que te dije que tenía dos antojos?.- Dijo rozando tus labios.
- Si.. ¿Me vas a decir cuál es?.- Dijiste alzándola tipo koala.
- Sip.. Quiero que me hagas el amor.- Dijo escondiendo su cara en tu cuello.
- ¡Ah! ¡Ni me había dado cuenta eh!.- Dijiste y ella te pegó, reiste para luego besarla y cumplir su "antojo".


Ambos acostados, ella acariciando tu pelo y vos acostado sobre su pecho, acariciando su pancita, confirmando una vez más, lo hermoso que era tenerla en tu vida, y mas ahora que llevaba a tu bebito o bebita en su vientre.
- Gracias por entrar a mi vida.- Dijiste tomando su mano y dejando un beso en ella.
- Gracias a vos por entrar a la mía.- Te dijo ella y vos levantaste tu cabeza para dejar un beso en sus labios, beso que no pudo ser porque se levantó corriendo al baño, fuiste tras ella y la viste aferrada al inodoro, vomitando. Tomaste su pelo y allí te quedaste esperandola.
- Mi vida.. ¿Estas bien?.- Preguntaste y ella asintió.
- Traeme ropa y una toalla que me voy a bañar, porfa.
- Si amor, ya te traigo.- Dijiste y fuiste a buscar lo que te pidió, regresaste al baño y dejaste su ropa ahí.


Volviste al cuarto para cambiarte, cuando escuchaste el celular de Paula sonar, lo agarraste y viste que era un numero privado, no sabias porque pero atendiste, y del otro lado escuchaste un "hola paulita.." era la voz de un hombre, pero cuando respondiste, a los segundos cortaron.. Te pareció raro, demasiado raro.

- Amor, me preparas un té?.- Dijo entrando al cuarto.- ¿Que haces con mi celular? ¿Llamo alguien?
- Si.. Pero cortaron, parece que se equivocaron.- Dijiste evitando la voz del hombre.
- Ah bueno, me haces él té?.- Te dijo acostándose en la cama.
- Si, ya te traigo.- Dijiste y saliste del cuarto. Ese llamado te había descolocado, no te había gustado para nada en la forma que habló, no querías hacerte la cabeza, capaz era un amigo que no veía hace mucho y al escucharte a vos, pensó que se equivocó, o eso querías pensar...





No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Capitulo 53.

Paula . No parabas de llorar, algo en vos te decía que esto se te iba a ir de las manos, y así fue..  Te sentías morir. Necesitabas ...