Paula.
Miraste tu celular y viste que en el registro de llamadas decía "número privado".. Pensaste y pensaste en quien podría haber sido, y todo te llevaba a Germán, como no lo habías desbloqueado de WhatsApp, te había llamado. Tenías miedo de lo que pudiera hacer con Sofi, tenías que protegerla y harías cualquier cosa para que nada le sucediera.
Pedro llegó a los minutos con tu té, le agradeciste y él se acostó a tu lado, abrazando tu panza, cosa que te llenaba de paz y te hacia olvidar de todo.. Como te gustaría estar así siempre.
- ¿Que pasa mi vida? Tenes la carita triste..- Preguntó él acariciando tu mejilla.
- Tengo sueño, con vos gasté mis ultimas energías.- Dijiste y él te miró pícaro.
- ¿Ah si? Pobrecita mi amor.- Dijo dejando besos en tu cuello y vos reiste.
- ¡Tu barba me hace cosquillas!.- Dijiste riendo y el río también.
- Amo tanto tu risa..Y te amo tanto a vos..- Te dijo él y tus ojos se llenaron de lágrimas.- Hey! ¿Porque porque vas a llorar?
- No sé.- Tus lagrimas ya rodaban por tus mejillas.- Estar así con vos me hace tan bien que lloro, no sé.. Estoy muy sensible.- Dijiste y él se encargó de secar tus lágrimas.
- Demasiado diría yo.- Dijo y le pegaste en su hombro mientras reías.
- ¡Tontito! Yo también te amo, muchísimo.- Dijiste y él beso tus labios para luego bajar a tu panza y dejar muchos besos allí.
Amabas verlo así, tan emocionado y feliz con este nuevo presente que la vida les estaba brindando, pero temias tanto de que esto acabe, de solo pensar en lo que podía hacer para separarlos, un escalofríos recorría tu cuerpo.
- Pepe, ¿no vas a comer? ¿Queres que prepare la cena?.- Preguntaste y al no recibir respuesta, lo miraste y lo viste dormido sobre tu panza, mordiste tu labio inferior, era tan tierno y hermoso, y solo tuyo.
Te levantaste cuidadosamente para no despertarlo y te dirigiste a la cocina a tomar un poco de agua, del sueño que tenías, ¡Ahora estabas desveladisima!
Te quedaste en el living un rato, haciendo zapping, no eras de mirar tele, pero esta era la exepcion..
Estabas por quedarte dormida cuando un ruido muy perturbador te despertó, era tu celular, ni siquiera viste quien era que atendiste.
- Hola.- Dijiste algo dormida.
- Hola Paulita... Ahora si sos vos.- Te dijo un hombre del otro lado.
- ¿Germán?.- Preguntaste, tenías la mínima esperanza de que no fuera él y sea una broma de tu.. ¿Hermano?
- ¡Muy bien Paulita! Si, soy yo, tu amor.- Te dijo y querías reír de la estupidez que dijo.
- ¿Que mierda queres?.- Preguntaste suspirando.
- Mmm.. Si tengo que decirte todo lo que quiero no terminaría más, pero te puedo decir lo que mas quiero, y es a vos.- Dijo y se te hizo un nudo en la garganta.- Uy, parece que te dejé sin palabras..- Rió con malicia.- Quiero que nos veamos el viernes, para charlar unas cositas, si me fallas, ya sabes que va a pasar, te espero amor mio.- Dijo y cortó la llamada. El nudo en la garganta cada vez se iba haciendo mas grande, tus lágrimas ya rodaban por tus mejillas, no podías creer en lo que se convirtió ese hombre, el cuál fue tu "platónico" parte de tu vida, no era él.. Aparte de hacer cualquier cosa para cuidar a Sofi, ibas a averiguar que era lo que le estaba pasando o que le pasó en este ultimo tiempo para que se convierta en lo que es ahora.. Algo tenia que haber y lo ibas saber.
El timbre de tu casa sonó y el miedo volvió a vos, empezaste a temblar y a respirar con dificultad, sabias que podia ser German, y estabas segura de que era él... El timbre volvió a sonar unas dos veces más, ni acercarte a la puerta para ver por la mirilla te animabas, hasta que tu celular comenzó a sonar otra vez y viste que era Ainara, te alejaste de la puerta y atendiste.
- ¡Idiota! ¿Podes abrirnos la puerta? ¡Hace como media hora estamos acá afuera!.- Te dijo tu amiga algo exaltada. Tu corazón volvió a latir con normalidad y tu cuerpo se estabilizó.
- ¡Nos estamos cagando de frío Paula!.- Escuchaste decir a Victoria.
- ¡Chicas! Perdón, perdón, perdón, ya les abro.- Dijiste y fuiste a abrirle.
- ¿Estabas haciendo chanchadas con Pepito? ¿Les cortamos la diversión?.- Dijo Victoria rriendo.
- No, recién terminaba de bañarme.- Dijiste tratando de sonar creíble.
- Pero tenes el pelo seco bobita.- Te dijo Ainara y te puteaste por dentro, tenía razón.- Deja, no hace falta que nos mientas.- Te dijo y dejaste un beso en la mejilla de Sofi.- La trajimos porque empezó a llorar, parece que la gordita los extrañaba.
- Hola mi amor.- Dijiste abrazándola.
- Hola mami.- Te dijo mientras refregaba sus ojitos.- Tengo sueño.
- Si amor, ya es muy tarde, vamos a dormir.- Dijiste y viste a tus amigas dirigirse a la puerta para irse.
- Esperen, tengo que contarles algo.. La llevo a su cuarto y bajo.- Dijiste y ellas asintieron.
Cuando Sofi se durmió, pasaste por tu cuarto a corroborar que Pedro durmiera, lo viste plácidamente dormido y te lo querías morfar entero.
Bajaste y viste a tus amigas sacando cosas de la heladera, ¡Se estaban morfando todo! Ibas a matarlas.
- ¡Que están haciendo! ¡Dejen eso ya que es mio! Guarden todo ahora o las ahorco con la serpiente de algodón de Sofi.- Dijiste sería y ellas rompieron en carcajadas.- ¡Dejen de reírse que se los digo en serio!
- ¡Para! Sabia que eras una gorda fofa ¡Pero no para tanto!.- Dijo Victoria riendo.
- ¿No te enseñaron a compartir?.- Dijo Ainara comiendo unos de tus chocolates preferidos, y se los sacaste de las manos.- ¡Aguanta agresiva! ¿Que te pasa?
- ¿Que me pasa? Pasa que mi bebito hace que tenga hambre todo el día, y si me comen todo, no voy a tener comida y es probable que me ponga a llorar.- Dijiste de una y ellas te miraron, como no entendiendo nada pero a la vez si.
- ¿Que, que, que, que? ¿Bebito? ¿Que bebito? ¡¡De que hablas Paula!!.- Dijo Ainara exaltada.
- ¡Ayyyy por Dios Paula! ¿Estas embarazada? ¿Vamos a ser tías?.- Dijo Victoria y vos ya con lágrimas en los ojos asentiste, pegaron un grito y te abrazaron.
- ¡¡Boluda te re felicito!! ¡¡Que hermosa noticia!!.- Dijo Victoria muy emocionada.
- ¡Ay si Pau! Es hermosa, te felicito tanto!.- Te dijo Aini.
- Gracias, estoy muy feliz.- Dijiste secando tus lágrimas.- ¡Van a ser tías!
- ¡Vamos a ser tías!.- Dijeron las dos al unísono. Y en eso, aparece tu amor todo dormidito no entendiendo nada.
- ¡Porque gritan tanto locas! ¿No se dan cuenta que hay gente durmiendo?.- Dijo acercandose a ustedes.
- ¡Felicitaciones papito gruñon!.- Dijo Ainara abrazándolo.
- Felicitaciones Pepe.- Dijo Victoria uniéndose al abrazo.
- Ah ya se enteraron, con razón.. gracias locas.- Dijo con una sonrisa.
- ¡Mi amor! ¡Nos estaban hackeando la heladera!.- Dijiste quejándote.
- Ah no.. Para una embarazada eso es un delito, un crimen.. ¿No sabían?.- Dijo Pedro abrazandote y dejando un beso en tu cabeza.-
- ¡Bueno! No sabíamos che.. Y ahora nos vamos, mañana tengo que trabajar.- Dijo Victoria.- ¡Chau bebito de la tía!.- Dijeron Ainara y Victoria hablándole a tu panza y dejando un beso en ella.- Chau Pauli, chau Pepe.
- Chau chicos.
- Chau tías, gracias por traer a Sofi, las amo.- Dijiste vos.
- Chau fieras.- Dijo Pedro y vos reiste, Victoria le hizo "fuck you" y así se fueron.
Vos y Pedro se fueron a acostar nuevamente, él se durmió a los minutos y vos trataste de imitarlo, pero las palabras de Germán volvieron a tu cabeza, trataste de alejar esos pensamiento y aunque te costó, lograste dormirte.
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